Es noticia
Lydia Viñuela, psicóloga: "Uno de los principales motivos por los que venís a consulta es aprender a poner límites sin hacer daño"
  1. Alma, Corazón, Vida
Salud mental

Lydia Viñuela, psicóloga: "Uno de los principales motivos por los que venís a consulta es aprender a poner límites sin hacer daño"

Aprender a decir no sin sentirse culpable es uno de los retos más frecuentes en terapia. Lydia Viñuela advierte que establecer límites siempre genera cierto malestar en el otro, aunque hacerlo de forma empática es clave para proteger el propio bienestar

Foto: Lydia en su vídeo de TikTok (@think_healthy_psicologia)
Lydia en su vídeo de TikTok (@think_healthy_psicologia)

Aprender a poner límites sin sentirse culpable es una de las demandas más repetidas en la consulta de Lydia Viñuela, psicóloga. Sin embargo, como ella misma recuerda, no existe una fórmula mágica que permita hacerlo sin que la otra persona pueda sentirse afectada.

Viñuela explica que poner un límite significa retirar algo que antes ofrecíamos a otra persona, ya sea tiempo, atención o disponibilidad. Y eso, por mínimo que parezca, implica un cambio que no siempre será bien recibido. “Si yo estaba dando cien euros al mes y dejo de hacerlo, para mí es un alivio, pero para quien los recibía es una pérdida”, ejemplifica la especialista.

La clave, según apunta, es entender que la reacción emocional de la otra persona no depende de nosotros, aunque sí es importante la forma en la que se comunica. “Hay que transmitirlo de manera amable y empática. No se trata de volverse borde ni de dar portazos emocionales”, subraya.

La psicóloga propone poner en una balanza el perjuicio que nos supone mantener una conducta frente al daño que pueda provocar retirarla. Así, si alguien pide un favor que implica un esfuerzo desproporcionado, como desplazarse cientos de kilómetros para una tarea menor, el límite es necesario. En cambio, si el coste personal es pequeño y la ayuda puede marcar una diferencia importante para la otra persona, puede tener sentido decir que sí.

Foto: forma-correcta-poner-limites-segun-psicologa-1qrt

Viñuela recuerda que cualquier límite siempre conlleva un pequeño daño porque se está retirando algo que antes se daba, pero insiste en que no es un daño intencionado. “Si no lo pones, la que acaba sufriendo eres tú”, advierte, reforzando la idea de que aprender a priorizar el propio bienestar es fundamental para mantener relaciones más sanas y equilibradas.

Aprender a poner límites sin sentirse culpable es una de las demandas más repetidas en la consulta de Lydia Viñuela, psicóloga. Sin embargo, como ella misma recuerda, no existe una fórmula mágica que permita hacerlo sin que la otra persona pueda sentirse afectada.

Salud mental Psicología
El redactor recomienda