Caminar es uno de los hábitos más extendidos para mantenerse activo y cuidar la salud, pero diversos especialistas advierten de que podría no ser suficiente si se busca mejorar de forma significativa el estado físico. Aunque sus beneficios están avalados por la ciencia, existen otras rutinas más eficaces para progresar en menor tiempo.
En países como España, caminar forma parte del día a día: para ir al trabajo, pasear al perro o simplemente despejar la mente. Este hábito ayuda a mantenernos activos, mejora la circulación y reduce el riesgo de enfermedades. Sin embargo, los expertos coinciden en que es necesario dar un paso más si se desea aumentar la fuerza, la capacidad aeróbica o reducir el peso corporal.
El divulgador de salud Marcos Vázquez, creador del proyecto Fitness Revolucionario, señala para Applesfera que “caminar es muy importante, pero no es suficiente. Necesitas añadir actividad física vigorosa, idealmente de dos tipos: entrenamiento de fuerza y ejercicio aeróbico. Y si haces además alguna sesión HIIT, mucho mejor”. Estas prácticas, según estudios como el publicado en Circulation Research, reducen el riesgo de mortalidad más eficazmente y en menos tiempo.
Mientras que una caminata puede requerir más de una hora para generar ciertos efectos, bastan 45 o 50 minutos de entrenamiento intenso para obtener resultados superiores. Vázquez sugiere alternar los paseos con sesiones de fuerza dos veces por semana y actividades que eleven el ritmo cardiaco, como el HIIT, incluso desde casa y sin necesidad de grandes inversiones en equipamiento.
Caminar, por tanto, no pierde su valor como hábito saludable. Pero si el objetivo es mejorar la forma física de manera integral, la combinación con ejercicios más exigentes se convierte en la clave. “Podemos seguir caminando con regularidad, pero debemos intentar incluir al menos un par de días de entrenamiento de fuerza y alguna actividad aeróbica que ponga el corazón a trabajar a mayor rendimiento”, concluye el experto.
Caminar es uno de los hábitos más extendidos para mantenerse activo y cuidar la salud, pero diversos especialistas advierten de que podría no ser suficiente si se busca mejorar de forma significativa el estado físico. Aunque sus beneficios están avalados por la ciencia, existen otras rutinas más eficaces para progresar en menor tiempo.