¿Se vive mejor en España o en Estados Unidos? Una familia que se mudó a San Sebastián lo tiene claro
La historia de una familia estadounidense que cambió California por San Sebastián muestra las diferencias en calidad de vida, educación y entorno natural entre ambos países
Mudarse al extranjero es una decisión que cada vez más familias de Estados Unidos contemplan como alternativa a un modo de vida marcado por la prisa y el consumo. España aparece a menudo como destino atractivo para ellos por su sistema de salud, la cercanía a la naturaleza y un coste de vida más asumible que en ciudades como Nueva York o Los Ángeles.
La psicóloga Colleen Crowley y su familia dejaron Montecito, en California, en 2022 para comenzar una nueva etapa en Europa. Tras unos meses en Mallorca, encontraron en San Sebastián el lugar donde se sienten más plenos. Según relatan en declaraciones recogidas por el medio estadounidense CNN, el cambio ha sido "increíble y transformador", especialmente para sus tres hijos, que en el momento de mudarse tenían entre 8 y 16 años y aseguran que "ojalá lo hubiéramos hecho antes".
California was comfortable, this American woman says, but "everyone is much happier" since the family moved to Spain.https://t.co/Mh0LXpvaoP
El País Vasco les ofreció lo que buscaban: contacto directo con la naturaleza, práctica de surf y senderismo, y un entorno más internacional. "Supimos que habíamos encontrado nuestro lugar después de dos días", explicó Crowley, destacando que el tamaño de la ciudad y su estilo de vida encajaban con lo que valoran. El matrimonio, que tiene visas de nómadas digitales y empleos en teletrabajo, apenas usa el coche y recurre a la bicicleta para desplazarse, lo que contrasta con su anterior rutina en California.
Calidad de vida y adaptación
El coste de vida ha sido otro factor determinante. Aun residiendo en una de las ciudades más caras del país, afirman que gastan aproximadamente la mitad que en Montecito. Además, destacan la atención del sistema público de salud, especialmente tras el tratamiento recibido por la madre de Crowley. "El nivel de atención y la capacidad de respuesta han sido increíbles", señaló.
Alfredo Herrera SánchezGuillermo CidGráficos: Marta Ley
Aunque el proceso de adaptación ha tenido obstáculos, como la burocracia lenta o el horario comercial con siesta incluida, la familia lo percibe como parte de la experiencia. "Hay más equilibrio y menos pánico", resume Crowley al comparar la vida española con la estadounidense. También subraya que sus hijos han ganado una visión más amplia del mundo, con amistades internacionales y viajes frecuentes, algo que consideran una de las mayores riquezas de la mudanza.
Con el tiempo asentados en San Sebastián, la familia asegura que no echa de menos Estados Unidos. La doctora afirma que la mayor recompensa ha sido ver cómo sus hijos "construyen sus vidas de una manera que nunca habría sido si nos hubiéramos quedado en California".
Mudarse al extranjero es una decisión que cada vez más familias de Estados Unidos contemplan como alternativa a un modo de vida marcado por la prisa y el consumo. España aparece a menudo como destino atractivo para ellos por su sistema de salud, la cercanía a la naturaleza y un coste de vida más asumible que en ciudades como Nueva York o Los Ángeles.