Qué es el 'barebacking', la nueva tendencia que arrasa en España de la Generación Z
La generación Z está impulsando nuevas tendencias que priorizan el autocuidado mental, la desconexión digital y la búsqueda de momentos de pausa consciente en medio del caos diario
Si buscas barebacking en TikTok, es probable que encuentres vídeos de personas montando a caballo sin silla en paisajes idílicos por la playa. Si lo haces en Google, los resultados pueden desconcertar un poco, ya que el término proviene de un argot muy distinto. Sin embargo, entre la generación Z, esta palabra ha sido resignificada para describir una tendencia cada vez más popular: la práctica de viajar mentalmente “al desnudo”, es decir, sin dispositivos ni distracciones, en un intento de reconectar con uno mismo durante los trayectos cotidianos.
La tendencia del barebacking mental se está extendiendo rápidamente entre la generación Z en España, especialmente durante los trayectos diarios al trabajo o al centro de estudios. Esta práctica, que ha generado debate en redes y foros digitales, consiste en desconectarse por completo de cualquier tipo de estímulo externo durante los desplazamientos: sin música, sin libros, sin móvil y, en algunos casos, manteniendo contacto visual directo con desconocidos.
Lejos de ser una simple excentricidad pasajera, el barebacking mental ha adquirido un valor simbólico para muchos jóvenes. Se presenta como una forma silenciosa de resistencia frente a la hiperconectividad, el estrés laboral y el retorno obligatorio a las oficinas tras la pandemia. Según ha explicado la experta en orientación profesional Amanda Augustine para el NYPost, esta pausa deliberada permite “recuperar un espacio personal” antes de enfrentarse a jornadas marcadas por la productividad y la conexión constante.
Una forma de reconectar con uno mismo
La expresión barebacking, tomada del lenguaje íntimo y asociada al riesgo y la exposición, se resignifica en este contexto para describir un estado de vulnerabilidad mental elegida: transitar el mundo sin filtros tecnológicos, enfrentarse al aburrimiento y, en última instancia, permitir que la mente vague libremente. Según el profesor Tamás Bokor, esta “inactividad despierta” es una de las mejores defensas frente a la sobrecarga informativa.
Numerosos jóvenes afirman haber encontrado en esta práctica un refugio frente a la ansiedad digital y el agotamiento emocional. El silencio, la contemplación y el descanso sin estímulos se convierten así en herramientas de cuidado mental. Al margen de su nombre provocador y de las reacciones que pueda generar, el barebacking mental pone sobre la mesa una necesidad compartida por toda una generación: la de parar, observar y reconectar consigo misma sin la mediación constante de una pantalla.
Si buscas barebacking en TikTok, es probable que encuentres vídeos de personas montando a caballo sin silla en paisajes idílicos por la playa. Si lo haces en Google, los resultados pueden desconcertar un poco, ya que el término proviene de un argot muy distinto. Sin embargo, entre la generación Z, esta palabra ha sido resignificada para describir una tendencia cada vez más popular: la práctica de viajar mentalmente “al desnudo”, es decir, sin dispositivos ni distracciones, en un intento de reconectar con uno mismo durante los trayectos cotidianos.