Cómo afecta la ola de calor a perros y gatos en España: estos son los mejores consejos para mantenerlos seguros
El episodio de calor sofocante puede resultar especialmente peligrosa para los animales domésticos, que no tienen la misma capacidad que los humanos para regular su temperatura corporal
El episodio de calor sofocante puede resultar especialmente peligrosa para los animales domésticos. (iStock)
Con la llegada de la primeraola de calor del verano en España, provocada por la entrada de una masa de aire cálido de origen africano, las temperaturas extremas están afectando a buena parte del país. Pero no solo las personas deben tomar precauciones: los perros y gatos también sufren las consecuencias del calor, y es fundamental extremar los cuidados para garantizar su bienestar.
El episodio de calor sofocante puede resultar especialmente peligrosa para los animales domésticos, que no tienen la misma capacidad que los humanos para regular su temperatura corporal. Una exposición prolongada al calor puede derivar en un golpe de calor, una afección grave que puede producirse en apenas 15 minutos si no se toman medidas preventivas. A partir de los 20 grados, un perro ya puede empezar a experimentar dificultades para disipar el calor. Los síntomas de un golpe de calor pueden incluir jadeo excesivo, debilidad, temblores, vómitos o incluso pérdida de conciencia. Ante cualquier signo de alarma, es crucial actuar de inmediato y acudir a un centro veterinario.
Consejos y trucos para proteger a tu mascota
Las franjas horarias comprendidas entre las 11.00 y las 16.00 horas deben evitarse para pasear al perro, sobre todo en una ola de calor. Durante esas horas, el riesgo de sobrecalentamiento es mayor, especialmente si los animales caminan sobre superficies como el asfalto o el césped artificial, que pueden alcanzar temperaturas abrasadoras. Para comprobar si el suelo es seguro, basta con colocar el dorso de la mano durante siete segundos: si quema, también lo hará para el animal.
En los paseos, es preferible optar por primeras horas de la mañana o el final del día. Además, es aconsejable llevar agua para hidratar a la mascota. Mantener una hidratación constante es clave, y para facilitarlo se recomienda colocar varios bebederos con agua fresca en distintos puntos de la vivienda o del jardín. Una manera práctica de conservar el agua fresca por más tiempo es incorporar unos cuantos cubitos de hielo en el recipiente donde bebe tu mascota. También es posible preparar cubitos de hielo con piensocomo entretenimiento refrescante para los perros.
Contar con un espacio fresco y en sombra es imprescindible. Si en el hogar hay aire acondicionado, es recomendable permitir que la mascota permanezca en las zonas más frescas. Para quienes no dispongan de climatización, se pueden usar ventiladores portátiles o productos diseñados para mascotas como alfombrillas o chalecos refrigerantes.
Otra medida útil es ofrecer baños con agua tibia o fresca, siempre utilizando productos adaptados para animales. Esto no solo contribuye a regular su temperatura, sino que puede aliviar molestias cutáneas derivadas del calor.
Dos errores comunes en verano
En cuanto al pelo, no todos los animales deben ser esquilados. Algunas razas cuentan con un pelaje que actúa como barrera térmica, por lo que antes de tomar decisiones drásticas es aconsejable consultar con un veterinario o un peluquero canino profesional. En otros casos, un recorte moderado puede facilitar la transpiración y aliviar el calor.
Uno de los errores más comunes y peligrosos es dejar al animal dentro del coche, incluso por poco tiempo. Aunque las ventanillas estén abiertas, el interior del vehículo puede alcanzar temperaturas letales en cuestión de minutos. Esta práctica supone un riesgo real y debe evitarse completamente.
Con la llegada de la primeraola de calor del verano en España, provocada por la entrada de una masa de aire cálido de origen africano, las temperaturas extremas están afectando a buena parte del país. Pero no solo las personas deben tomar precauciones: los perros y gatos también sufren las consecuencias del calor, y es fundamental extremar los cuidados para garantizar su bienestar.