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Esta psicóloga experta en adultos superdotados explica cómo saber si lo eres y cómo tratar a los que te encuentres
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Entrevista con Monique de Kermadec

Esta psicóloga experta en adultos superdotados explica cómo saber si lo eres y cómo tratar a los que te encuentres

Monique de Kermadec publica en español 'El adulto superdotado. Cómo simplificarte la vida cuando eres complicado', un manual para entenderlos y convivir mejor

Foto: Monique de Kermadec (Cedida)
Monique de Kermadec (Cedida)

Más de 10 libros ha escrito Monique de Kermadec (Niza, 1943), la gran mayoría de ellos sobre las personas superdotadas. Ella es psicóloga clínica y psicoanalista, y ha centrado su carrera profesional en ayudar a niños y adultos a gestionar sus altas capacidades; porque en ocasiones, se tiende a pensar que la vida de una persona superdotada va a ser más sencilla al jugar con cierta "ventaja", pero no suele ser así: "Poseer una inteligencia excepcional no garantiza ni el bienestar ni el éxito".

Monique es francesa, pero su libro El adulto superdotado. Cómo simplificarte la vida cuando eres complicado (Península) puede leerse en español, y actúa como una guía para entender a los adultos dotados de altas capacidades, definirlos, y comprender cómo crecen y se desarrollan en un mundo con el que se relacionan y que entienden de forma diferente.

placeholder Portada del libro (Cedida)
Portada del libro (Cedida)

PREGUNTA. ¿Es lo mismo ser superdotado que tener altas capacidades?

RESPUESTA. Se utilizan diversas palabras para superdotado porque este término, superdotado, molesta a algunas personas a las que les parece un poco pretencioso, pero es el nombre que en 1946 le dio por primera vez Julián de Ajuriaguerra. En Francia se habla de HPI, altas capacidades intelectuales, y es otra manera de hablar de la superdotación.

Para los niños, al menos en Francia, se ha adoptado un nombre que es un poco más prometedor: precoz. Es decir, que estos niños están más avanzados intelectualmente que el resto y, evidentemente, al crecer se convierten en adultos superdotados.

P. Le quería preguntar justo eso, si para ser superdotado de adulto, lo tienes que haber sido durante toda tu vida.

R. Sí, uno no se convierte en adulto superdotado de forma espontánea, sino que ya lo es durante la infancia. Otra cosa es que la familia lo observe, lo constate o no, que la escuela lo compruebe o no; pero es algo que existe y que siempre tiene la persona y lo mantiene a lo largo de su vida. Es una capacidad intelectual distinta, es una mirada respecto al mundo, una relación para con el mundo distinta en función de las aptitudes de descodificación que tenga la persona.

Foto: como-afrontan-superdotados-nuevo-curso-escolar

P. ¿Qué características debe reunir un adulto para ser considerado superdotado?

R. En su comportamiento, en primer lugar, sería como una intensidad, una complejidad del pensamiento, una urgencia, un deseo de hacer y una gran sensibilidad. También un pensamiento que se va en diversas direcciones, observamos en estos casos que un tema le lleva otro tema, que le lleva a otro tema o a otra pregunta. Es decir, hay una curiosidad en el planteamiento intelectual del adulto y del niño.

Sin embargo, científicamente, se determina la superdotación con un test de coeficiente intelectual, un test que se llama Wais y que permite situar a la persona en la categoría de su edad para observar cuál es su avance con respecto a sus contemporáneos. Un 130, por ejemplo, nos situaría en el 2% superior; por tanto, sería un avance claramente marcado.

P. Se habla mucho de niños o adolescentes superdotados en edad escolar, pero no de los adultos que lo son, ¿por qué ocurre esto?

R. Quizá se habla menos de esto en España, pero en Francia sí que se habla de ello desde hace años. Yo el primer libro que escribí sobre el adulto superdotado fue en el año 2011, dedicado precisamente al comportamiento de estas personas. Aunque es verdad que primero se habló de los niños y nos preocupamos de sus capacidades, de sus competencias en un contexto escolar...

P. ¿Cómo se identifica a día de hoy a un adulto con altas capacidades? ¿Se le pone esta 'etiqueta' en la consulta de un médico de cabecera, en el psicólogo…? ¿Son ellos mismos los que se dan cuenta?

R. La consulta se hace con un psicólogo especializado, que está acostumbrado a hacer estas pruebas, estos tests de coeficiente intelectual, los cuales nos dan una información muy valiosa sobre los puntos fuertes; pero también puntos en los que no son tan hábiles, porque no son necesariamente hábiles en todos los registros y el test muestra precisamente un perfil concreto de la persona, permite apreciar sus fortalezas y si hay puntos en los que tiene menos confianza, entonces se va a ayudar a esta persona a ganar más.

Por tanto, es el psicólogo el que hace pasar esta prueba. El médico, igual, ha oído hablar o lo conoce, pero no tiene la formación para poder hacer estas pruebas.

P. ¿Y cómo llega una persona a la consulta de un psicólogo para someterse a esa prueba? ¿Ha sido ella misma quien ha tenido que identificar una posible superdotación?

R. Exactamente, precisamente con este libro quiero ayudar a que las personas den este paso. En Francia, empezamos a hacer este tipo de pruebas a finales del siglo XX, antes no se hacían. A los niños en la escuela, entonces, no se les hacían estas pruebas y ahora hay bastantes padres que sí someten a los niños a estos tests y cuando a sus hijos se les identifica como superdotados, en ocasiones dicen: "Ostras, pues yo me sentía como mi hijo, quizá debería también hacer este test".

No obstante, no es fácil, porque a los adultos les da un poco de vergüenza decir: "Oye, que a lo mejor soy superdotado"; pero es importante siempre intentar conocerse a uno mismo.

P. De hecho, al menos en España, a lo largo de la historia se ha mirado con cierta desconfianza o recelo a las personas superdotadas.

R. Sí, la desconfianza con respecto a los superdotados muchas veces tiene que ver con su intensidad tan especial. Es decir, a la persona que es superdotada se le considera demasiado, demasiado expresiva, demasiado curiosa, demasiado exigente, demasiado algo. Así que, a menudo, el superdotado, en lugar de ser acogido, la gente siente esta desconfianza por cómo gestiona la información. Hay mucha gente que tiene miedo a la diferencia intelectual.

"Uno de mis objetivos con el libro es facilitar la relación entre las personas superdotadas y las que no lo son"

Me gustaría que la gente que siente esa desconfianza, aprenda a conocer a las personas que son superdotadas. Por eso escribí yo este libro, para ayudar a quienes están cerca, a la pareja, los hijos, la familia... para que las reconozcan y las entiendan mejor. Uno de mis objetivos con el libro es facilitar la relación entre las personas superdotadas y las que no lo son.

P. ¿Qué podemos hacer para mejorar, entonces, nuestra relación con los superdotados?

R. Es importante conocerse bien. Si nos conocemos bien tendremos menos aprensión hacia los demás y sabremos ocupar nuestro lugar. Pero si no nos conocemos, pues a veces tenemos un poco miedo a la novedad y en ese momento es cuando puede nacer la desconfianza; por ello, para mí lo importante es primero intentar conocerse. Por eso en algunos países todos los niños pasan un test de coeficiente intelectual, no para decir los buenos a este lado y los malos a este otro, sino para encontrar la mejor pedagogía adaptada a sus necesidades, y esto debería ser igual para los adultos que ya no vamos a la escuela.

Si estamos en el lugar adecuado, tendremos menos miedo de los demás, nos sentiremos más cómodos y con mayor confianza.

P. ¿De qué manera ser superdotado perjudica o beneficia a un adulto en su vida laboral?

R. A mí me gustaría señalar la diferencia del impacto negativo por el hecho de ser superdotado y el impacto negativo porque ciertas personas del equipo o sus superiores jerárquicos les cueste entender el funcionamiento intelectual de la persona con altas capacidades.

Yo esto lo veo con muchos hombres y mujeres que me cuentan su vida en el sector empresarial y muchas veces la gente los entiende mal porque en una reunión van a ser los que rápidamente van a proponer algo nuevo, cuando igual la gente no está preparada, igual estaría preparada dentro de seis meses o en un año. Esta actitud puede molestar a otras personas precisamente por esa rapidez, por esas exigencias; pero pueden tener un valor añadido esta exigencia y esta innovación. De lo que se trata es de comprender a esa persona y, aceptando esas diferencias, permitirle ser más creativa, utilizar sus habilidades en ciertos ámbitos más precisos en los que se necesite una nueva estrategia o una resolución de un conflicto rápido.

"Una persona con altas capacidades necesita una escucha y una reacción un tanto distinta por parte de la empresa"

Así que para que el superdotado puede pueda trabajar feliz y tranquilo, es importante que la jerarquía no sea demasiado estricta, y que los cambios y las promociones se puedan hacer de una forma más rápida, porque si dejas a esta persona en un puesto mismo durante 3 años, para seguir motivado necesitará nuevas responsabilidades. Así que sí, seguramente una persona con altas capacidades necesita una escucha y una reacción un tanto distinta por parte de la empresa. Es por eso que cualquier empresa debería comprender el concepto de superdotación al contratar a un hombre o a una mujer.

Foto: por-que-inteligente-no-exito

P. ¿Cómo cree que las empresas pueden adaptarse mejor a las necesidades de los adultos superdotados para aprovechar plenamente su potencial? ¿Las personas superdotadas deberían avisar que lo son al llegar a un nuevo trabajo?

R. Yo no estoy segura de que tenga que ser una cuestión de adaptación, yo hablaría de acogida y de integración, de una comprensión correcta de lo que la persona puede aportar o no. Además, la empresa trabajará mejor con una persona de la que conozca su activo, su fuerza, que con una de la que no lo conoce.

Esta situación igual no es fácil, pero si la persona que hace la entrevista de contratación tiene conocimientos sobre la superdotación, podrá detectar características en esa persona y le podrá plantear con habilidad la pregunta. Ahora bien, preguntar a alguien directamente: "Oye, ¿eres superdotado?", igual puede chocar un poco, sobre todo para la persona que no lo sea y tenga que responder: "Ay, pues mira, lo siento, no soy superdotado". Puede ser una situación un tanto incómoda, así que yo diría que lo mejor es ir paso a paso. Es importante comprender la personalidad de quien se postula para ese puesto de trabajo y después, ya en confianza, hablar de la superdotación.

P. ¿Qué pueden hacer las personas superdotadas para mejorar su calidad de vida?

R. Para mejorar su calidad de vida, lo primero sería conocerse, el autoconocimiento es muy importante. Si no sabemos quiénes somos, si vivimos nuestra diferencia como algo negativo, evidentemente vamos a buscar desesperadamente integrarnos. Así que lo primero para mejorar la calidad de vida es saber qué es quello que satisface nuestras necesidades, lo que nos permite desarrollarnos con armonía en el contexto familiar, social o profesional.

"Para estar insatisfecho en la vida basta con seguir el manual de instrucciones que te impone otra persona"

Las relaciones se convierten en algo mucho más auténtico y, por tanto, mucho más rico para las dos personas cuando estas conocen su fuerza y su vulnerabilidad. Es importante que el superdotado se conozca y con este autoconocimiento vivirá una vida mucho más satisfactoria, no va a buscar hacer lo que los demás le piden, porque para estar insatisfecho en la vida basta con seguir el manual de instrucciones que te impone otra persona.

P. ¿Y de qué manera podemos conocernos mejor a nosotros mismos?

R. Justo acabo de escribir mi último libro sobre este tema, acaba de publicarse en Francia, se titula Le plus grand des amours. Apprendre à se connaître et à s’aimer (El mayor de los amores. Aprender a conocerse y a quererse). Esto de conocerse y quererse es todo un recorrido... Siempre intentamos responder a lo que los demás esperan de nosotros, pero a veces esta preocupación, esta idea de satisfacer a los demás, hace que nos olvidemos de nosotro mismos y cuando esto ocurre no llegamos a tener un autoconocimiento completo; simplemente vamos a intentar ser y encajar con los demás hasta que algo nos recuerde que no estamos en el lugar adecuado y entonces empecemos a preguntarnos '¿cuál es mi lugar?', '¿dónde debo estar?', '¿quién soy?'... Y hay ejercicios distintos para responder a estas preguntas, por ejemplo, si no vemos las cosas con cierta claridad, escribir ayuda; escribir qué nos ha molestado, qué nos ha pasado, lo que es importante, lo que no, lo que nos sienta bien, lo que no nos sienta bien...

No obstante, aveces dependemos tanto de la presencia del otro, tenemos tanto miedo de ser rechazados o de no ser queridos, que necesitaremos a un terapeuta para ayudarnos a sentirnos más sólidos, más fuertes, y descubrir exactamente esos aspectos propios.

P. ¿Por qué nos cuesta tanto asumir que somos diferentes? ¿Por qué sentirnos diferentes nos lleva incluso, en ocasiones, a ser infelices?

R. La vida es mucho más sencilla cuando somos como los demás, ya sea en el equipo de trabajo, en la escuela o incluso en en casa. Cuando somos lo que nuestros padres esperan de nosotros, todo es más fácil.

Más de 10 libros ha escrito Monique de Kermadec (Niza, 1943), la gran mayoría de ellos sobre las personas superdotadas. Ella es psicóloga clínica y psicoanalista, y ha centrado su carrera profesional en ayudar a niños y adultos a gestionar sus altas capacidades; porque en ocasiones, se tiende a pensar que la vida de una persona superdotada va a ser más sencilla al jugar con cierta "ventaja", pero no suele ser así: "Poseer una inteligencia excepcional no garantiza ni el bienestar ni el éxito".

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