Descubrir un tesoro enterrado es el sueño de cualquiera, pero para dos exploradores en Braintree, Essex, este sueño se hizo realidad. En febrero de 2019, tras años de búsqueda, lograron desenterrar un total de 122 peniques anglosajones gracias a su detector de metales, que recientemente fueron subastados por una cifra sorprendente: 325.560 libras esterlinas (más de 300.000 euros) en la casa de subastas Noonans Mayfair.
Lo que comenzó como un hallazgo aislado pronto se convirtió en un descubrimiento excepcional. Usando un detector de metales, los dos buscadores encontraron la primera moneda a tan solo 10 centímetros de profundidad. Al seguir explorando la zona con paciencia y precisión, lograron desenterrar más de un centenar de piezas históricas, la mayoría de ellas acuñadas durante el reinado de Harold II y Eduardo el Confesor.
Un tesoro con valor histórico y económico
El valor de la colección superó todas las expectativas previas a la subasta. La moneda más codiciada fue un raro ejemplar de la ceca de Hastings, que alcanzó un precio de martillo de 24.000 libras, cuadruplicando su estimación inicial. Otras monedas destacadas fueron un penique de Harold II acuñado en Huntington, vendido por 11.000 libras, y otro ejemplar de la ceca de Dover, que alcanzó las 9.000 libras. También se subastó un penique rarísimo de Rochester por 8.000 libras.
Los afortunados descubridores no pudieron ocultar su emoción tras la venta. Según declararon a Noonans Mayfair, "Estamos encantados con los resultados, que suponen una cantidad de dinero que cambiará la vida de los halladores". La subasta superó todas las previsiones, atrayendo a coleccionistas de todo el mundo tanto en sala como en línea. "El ambiente en la abarrotada sala de venta era eufórico, con pujadores deseosos de adquirir un solo ejemplar de esta importante colección", comentó Nigel Mills, experto en artefactos y monedas de Noonans.
El origen de este conjunto de monedas sigue siendo un misterio, pero los expertos creen que pudo haber sido enterrado en el año 1066. Bradley Hopper, especialista en monedas de Noonans, explicó que "aunque el depósito del tesoro de Braintree puede no estar directamente relacionado con los acontecimientos de 1066, el hecho de que nunca se recuperara sí lo está". En aquella época, 12 chelines representaban una fortuna considerable, por lo que su dueño debió enfrentarse a una circunstancia dramática que le impidió recuperarlo. Los expertos especulan con la posibilidad de que quien lo enterró pudiera haber fallecido en la Batalla de Hastings, el conflicto que marcó el final del reinado anglosajón en Inglaterra.
El descubrimiento no solo ha sido un éxito en términos económicos, sino que también ha despertado el interés de instituciones culturales. El Museo de Colchester y el Museo Fitzwilliam de Cambridgeadquirieron 16 monedas del conjunto, incluyendo dos piezas bizantinas del siglo XI. Sin embargo, el resto de las monedas fueron finalmente devueltas a los halladores tras el proceso de reclamación en 2023.
Descubrir un tesoro enterrado es el sueño de cualquiera, pero para dos exploradores en Braintree, Essex, este sueño se hizo realidad. En febrero de 2019, tras años de búsqueda, lograron desenterrar un total de 122 peniques anglosajones gracias a su detector de metales, que recientemente fueron subastados por una cifra sorprendente: 325.560 libras esterlinas (más de 300.000 euros) en la casa de subastas Noonans Mayfair.