El estudiante del grado universitario Ciencias del Mar, Toni Alcaraz, ha revelado en redes sociales algunos resultados de su estudio sobre la alimentación de un tiburón. El análisis del contenido estomacal ha arrojado hallazgos sorprendentes, incluyendo peces, cefalópodos, plumas y hasta un diente de tiburón, que ha decidido conservar.
“Os voy a enseñar qué cositas me he encontrado dentro de su estómago”, explica Alcaraz en su vídeo. Aunque no ha revelado la especie del ejemplar analizado, ha documentado cada descubrimiento con detalle. Entre los restos destacan calamares y sepias enteras, además de picos de cefalópodos, los cuales permiten identificar la especie de origen a través de su curvatura y morfología.
Uno de los elementos más valiosos en la investigación han sido los otolitos, pequeñas estructuras óseas que poseen los peces y que no se disuelven en el estómago del tiburón. Su presencia facilita el análisis de la dieta del depredador. Además, Alcaraz ha encontrado un jibión, la concha interna de una sepia, que presentaba rayas negras, indicativas de períodos de estrés en el animal.
El hallazgo de plumas en el contenido estomacal ha despertado curiosidad sobre la diversidad de presas que puede ingerir el tiburón. También se han identificado tejidos de peces, aunque la identificación de su origen resulta compleja debido a su avanzado estado de digestión.
Uno de los descubrimientos más intrigantes han sido huevos de tiburón, cuya especie aún no se ha determinado. No obstante, Alcaraz ha confirmado que no pertenecen al Prionace glauca, también conocido como tiburón azul.
Antes de finalizar su exposición, el estudiante muestra un diente de tiburón, que el propio animal pudo haber ingerido involuntariamente durante el proceso de muda de dentadura. “Me lo quedo para el recuerdo”, concluye con humor.
El estudiante del grado universitario Ciencias del Mar, Toni Alcaraz, ha revelado en redes sociales algunos resultados de su estudio sobre la alimentación de un tiburón. El análisis del contenido estomacal ha arrojado hallazgos sorprendentes, incluyendo peces, cefalópodos, plumas y hasta un diente de tiburón, que ha decidido conservar.