Esta madrugada del 26 al 27 de octubre ha llegado la cita anual en la que nuestros relojes se atrasarán una hora. Esta medida, implementada en España y otros países europeos bajo la cada vez más cuestionada premisa de aprovechar la luz solar y ahorrar en energía, viene hoy con la ventaja de alargar una noche de sábado en la que podremos disfrutar de una hora más de sueño (o de ocio).
Si bien es cierto que es preferible disponer de una hora más que asistir a cómo nuestro reloj engulle de forma despiadada una hora de nuestro preciado tiempo, la Sociedad Española de Sueño advierte que estos desajustes podrían tener consecuencias perjudiciales para nuestro organismo.
El perfecto equilibrio entre sueño y vigilia es fundamental para mantener unos hábitos saludables, y su desajuste podría desencadenar, a la larga, en el padecimiento de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, así como en la aparición de cuadros de ansiedad o depresión. Nuestro cerebro regula el sueño a través de un reloj biológico sincronizado mediante la exposición a la luz solar.
Desajuste en el reloj biológico
De esta manera, el cambio de hora puede desajustar este reloj, afectando a nuestros patrones de sueño, y ocasionando insomnio, irritabilidad, así como falta de energía, productividad y concentración. Si bien los expertos apuntan a que es el horario de verano el más perjudicial, al retrasar el amanecer y el atardecer, desajustando con ello nuestra sincronización natural con la luz solar, aquí te proponemos algunos consejos para llevar mejor la travesía por este nuevo horario de invierno.
La luz natural es crucial para reajustar nuestro reloj interno, por lo que es aconsejable caminar o hacer actividades al aire libre antes de que caiga la noche. Con esta práctica activaremos nuestros ritmos circadianos. De igual modo, trataremos de evitar pantallas y luces brillantes durante la noche, favoreciendo que nuestro cuerpo se adapte a las horas de descanso.
Nueva rutina
Debido a esa hora extra de oscuridad, los próximos seis meses representan una oportunidad fabulosa para dormir un poco más, disfrutar de más tiempo para la lectura o las tareas del hogar, por lo que puede resultar beneficioso adelantar un poco nuestra rutina nocturna. Asimismo, resulta aconsejable reajustar nuestro horario de comidas a la nueva rutina, ayudando a regular nuestro metabolismo. En resumen, una ocasión perfecta para introducir cambios en nuestro día a día sin perder de vista un descanso reparador.
Esta madrugada del 26 al 27 de octubre ha llegado la cita anual en la que nuestros relojes se atrasarán una hora. Esta medida, implementada en España y otros países europeos bajo la cada vez más cuestionada premisa de aprovechar la luz solar y ahorrar en energía, viene hoy con la ventaja de alargar una noche de sábado en la que podremos disfrutar de una hora más de sueño (o de ocio).