Descubre el norte de Huesca a través de estos cinco pueblos perfectos para una escapada de fin de semana
Estos municipios de la provincia aragonesa cuentan con zonas naturales de ensueño al hacer frontera con Francia en los Pirineos. Si eres amante del senderismo, aquí va una ruta pensada para hacer en apenas dos días
Si estás buscando una escapada de fin de semana por la naturaleza, los Pirineos de Huesca ofrecen un plan perfecto: una ruta en coche por cinco pueblos encantadores situados en el valle de Tena, cada uno a menos de 15 minutos de distancia entre sí. Este itinerario es ideal para disfrutar de paisajes únicos, historia y tranquilidad. Aquí te contamos lo que no te puedes perder en cada una de estas joyas pirenaicas.
La primera parada es Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo que se encuentra a los pies de la Peña Telera. Desde aquí, es posible realizar una excursión sencilla al ibón de Piedrafita, un lugar perfecto para los amantes del senderismo suave. Además, si viajas con niños, la visita al Parque Faunístico Lacuniacha es obligada. Este parque ofrece la posibilidad de ver animales en semi-libertad como ciervos, osos y lobos, todo enmarcado en un entorno natural espectacular. Sin duda, un paseo por sus senderos dejará a todos con la sensación de haber desconectado completamente.
A tan solo unos minutos, Tramacastilla de Tena te espera con unos paisajes de ensueño. Enclavado en un paraje privilegiado, este pueblo está rodeado por las imponentes montañas de la Peña Telera y Peña Blanca, y cuenta con unas vistas impresionantes sobre el pantano de Búbal. Pasear por sus callejas es una experiencia en sí misma, y no puedes dejar de admirar su iglesia románica del siglo XII, que alberga un precioso retablo renacentista.
El siguiente punto en la ruta es Lanuza, un pueblo que parece sacado de un cuento. Reconstruido por sus antiguos vecinos tras ser anegado por un embalse, Lanuza ha resurgido como un destino turístico de gran atractivo. Aquí se celebra cada verano el famoso Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur, donde artistas de todo el mundo actúan en un escenario flotante sobre las aguas del embalse. Además, en sus alrededores, puedes explorar la cascada de O Saldo de Escarrilla o disfrutar de deportes acuáticos en el Embarcadero Suscalar.
Sallent de Gállego, cuarta parada de esta ruta, destaca por su puente medieval y la escultura del gigante aragonés que da la bienvenida al visitante. Este pueblo, además de su encanto histórico, es un excelente punto de partida para excursiones por los Pirineos, con rutas hacia picos e ibones cercanos, o incluso hacia el Balneario de Panticosa por el sendero GR 11. Las calles empedradas de Sallent, flanqueadas por casas tradicionales, ofrecen una atmósfera mágica en pleno corazón del valle de Tena.
Por último, la ruta concluye en Panticosa, conocido por su balneario de aguas termales a solo 15 minutos del centro del pueblo. Aquí puedes relajarte tras un día de rutas disfrutando de sus aguas curativas o contemplar la impresionante cascada cercana al balneario. Este pintoresco municipio ofrece una excelente oferta de alojamientos y restaurantes, así como la posibilidad de esquiar en su estación de esquí durante los meses de invierno.
Si estás buscando una escapada de fin de semana por la naturaleza, los Pirineos de Huesca ofrecen un plan perfecto: una ruta en coche por cinco pueblos encantadores situados en el valle de Tena, cada uno a menos de 15 minutos de distancia entre sí. Este itinerario es ideal para disfrutar de paisajes únicos, historia y tranquilidad. Aquí te contamos lo que no te puedes perder en cada una de estas joyas pirenaicas.