Cuando una mascotase pierde, sus dueños se sumergen en una búsqueda incansable, recorriendo calles, parques y cualquier rincón donde pudiera estar. La incertidumbre genera un nudo en el estómago y la esperanza de encontrarla los mantiene en pie, colgando carteles y preguntando a vecinos. Cada día que pasa sin noticias aumenta la preocupación, pero la fe en que volverá sigue siendo el motor para no rendirse, y es una alegría cuando aparecen sanos y salvos.
Algo así le ocurrió a Rayne Beau, un gato siamés de California, Estados Unidos, que llevaba dos meses perdido, hasta que consiguió volver a casa. Pero este felino no se perdió en el barrio o en la ciudad donde vivía, sino que acabó perdido a más de 1.400 kilómetros de su casa. Y ha conseguido volver, para sorpresa de sus dueños y de sus rescatadores.
Como recogen en la CNN, y en otros medios nacionales, su aventura comenzó durante unas vacaciones familiares en el Parque Nacional de Yellowstone, cuando se asustó y huyó hacia el bosque, lo que inició una búsqueda desesperada por parte de sus dueños. Benny y Susanne Anguiano, residentes de Salinas, California, no lograron encontrar a su gato a pesar de intentarlo durante varios días, dejando el parque con el corazón roto.
Más de dos meses perdido
Tras dos meses de incertidumbre, una llamada de una organización animalista reveló el paradero de Rayne Beau. Lo habían encontrado en las calles de Roseville, a solo tres horas de la casa familiar. Los Anguiano nunca imaginaron que su gato, que había recorrido más de 1.400 kilómetros desde Wyoming, pudiera regresar a casa.
Aunque Rayne Beau estaba visiblemente afectado por su odisea, habiendo perdido el 40 % de su peso y con signos de haber estado en condiciones extremas, su microchip permitió que fuese identificado por un refugio animal en California. La noticia de su hallazgo dejó a la familia en shock, y tras conducir varias horas, pudieron reencontrarse con su mascota.
La recuperación del felino ha sido lenta pero segura. Según Susanne Anguiano, “Rayne Beau es un gato extremadamente inteligente, y creemos que pudo hacer gran parte del trayecto solo”. A pesar de las dudas sobre si el gato fue ayudado en parte del camino, no hay certeza sobre cómo logró atravesar diferentes estados (al menos dos de ellos) y paisajes desafiantes. Lo que queda claro es que su instinto por volver a casa fue mucho más fuerte de lo que nadie imaginaba.
Un mensaje sobre la importancia del microchip
Este sorprendente caso ha generado gran interés en los medios, y ha servido para resaltarla importancia de implantar microchips en las mascotas. La pareja, además de agradecer el reencuentro con su gato, ha instado a los dueños de animales a considerar el uso de microchips y otros dispositivos de rastreo, como GPS, para evitar tragedias similares.
Cuando una mascotase pierde, sus dueños se sumergen en una búsqueda incansable, recorriendo calles, parques y cualquier rincón donde pudiera estar. La incertidumbre genera un nudo en el estómago y la esperanza de encontrarla los mantiene en pie, colgando carteles y preguntando a vecinos. Cada día que pasa sin noticias aumenta la preocupación, pero la fe en que volverá sigue siendo el motor para no rendirse, y es una alegría cuando aparecen sanos y salvos.