En la costa malagueña, entre las olas del Mediterráneo y las montañas que enmarcan el Rincón de la Victoria, se esconde uno de los secretos más sorprendentes de Europa. Se trata, nada más y nada menos, que de la Cueva del Tesoro, una maravilla geológica de origen submarino que es la única de este tipo en todo el continente, y que se ha convertido ya en un destino imprescindible para los amantes de la historia, la geología y la aventura.
Este lugar, que mezcla misterio, leyenda y belleza natural, está abierto al público durante todo el año y ofrece una experiencia única a todos aquellos que se animan a explorar sus entrañas.
(Fuente: Turismo Rincón de la Victoria)
La Cueva del Tesoro, también conocida como Cueva del Higuerón, es una joya natural con una peculiaridad que la distingue del resto. Mientras que muchas de ellas se ha formado por la acción del agua dulce que erosiona la roca caliza, la Cueva del Tesoro tiene su origen en la acción del mar. Hace millones de años, durante el Jurásico, el Mediterráneo cubría gran parte de lo que hoy conocemos como la provincia de Málaga. La fuerza del agua fue esculpiendo galerías, salas y formaciones rocosas que con el tiempo emergieron de las profundidades, debido a movimientos tectónicos.
Este proceso no solo favoreció al surgimiento de la cueva, sino que también permitió la combinación de elementos propios de las cuevas marinas y terrestres, como las espectaculares estalactitas y estalagmitas que hoy se encuentran en el interior de sus galerías.
Con una extensión aproximada de 500 metros, la cueva alberga varios lagos subterráneos que dejan boquiabiertos a los visitantes. No es solo la impresionante geología lo que atrae a los más curiosos, sino que en su interior los arqueólogos han encontrado también restos de civilizaciones antiguas, como herramientas de sílex, cerámica neolítica y pinturas rupestres.
El misticismo de la Cueva del Tesoro no solo reside en su antigüedad y estructura geológica, sino también en las leyendas que la envuelven. La más famosa de todas es la que da nombre a la cueva. Y es que se dice que en sus recovecos está escondido un valioso tesoro perteneciente a una dinastía almorávide del siglo XII.
Según la leyenda, los cinco reyes mahometanos que gobernaban en Al-Ándalus, ante el acoso de los cristianos, habrían escondido sus riquezas en la cueva antes de que fueran derrotados. A lo largo de los siglos, numerosos exploradores han intentado encontrar este mítico botín, entre ellos el suizo Antonio de la Nari, quien pasó 30 años buscando el tesoro hasta que falleció en una explosión accidental en el año 1847.
Horarios y precios
La Cueva del Tesoro está abierta al público desde 1974 y, desde entonces, ha sido un auténtico referente turístico en la región. Sus visitas guiadas permiten a los turistas recorrer sus principales salas, como la Sala de Marco Craso, que lleva el nombre del aristócrata romano.
Según cuentan, este se refugió en la cueva durante meses. También se puede disfrutar exposiciones y visitas teatralizadas que hacen aún mejor la experiencia.
Este impresionante enclave está abierto durante todo el año. En invierno, los horarios de visita son de 10:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 17:00 horas por la tarde. En verano, el horario se extiende hasta las 19:00 horas. Las entradas generales tienen un precio de 4,65 euros, aunque existen descuentos disponibles para niños, jubilados y estudiantes.
En la costa malagueña, entre las olas del Mediterráneo y las montañas que enmarcan el Rincón de la Victoria, se esconde uno de los secretos más sorprendentes de Europa. Se trata, nada más y nada menos, que de la Cueva del Tesoro, una maravilla geológica de origen submarino que es la única de este tipo en todo el continente, y que se ha convertido ya en un destino imprescindible para los amantes de la historia, la geología y la aventura.