El parador rodeado de piscinas naturales que fue refugio de Carlos V y es perfecto para alojarse en verano
Este alojamiento destaca, entre otras muchas cosas, por los servicios de calidad que ofrece a sus huéspedes, sus espectaculares vistas y la historia que esconde
En los últimos años, España se ha consolidado como un verdadero referente en el sector turístico en todo el mundo. Si algo ha definido a nuestro país recientemente ha sido la transformación que ha llevado a cabo y que le ha convertido en uno de los destinos preferidos de los turistas extranjeros. Según los datos facilitados por el Ministerio de Industria y Turismo, más de 85 millones de turistas procedentes de todo el mundo visitaron nuestro país el año pasado. Y este año, solo en el mes de julio, el número de pasajeros aéreos internacionales que han llegado a España ha superado los 11 millones.
Pero lo cierto es que España no solo es un país que destaca por el turismo internacional que visita el país, sino también por los millones de ciudadanos españoles que, cada año, eligen el territorio nacional para realizar escapadas. En cuanto a los destinos, y sobre todo en verano, las zonas de costa siguen siendo las grandes favoritas. Y en cuanto a alojamientos, los hoteles tradicionales continúan siendo los más populares. Sin embargo, lo cierto es que existen otras alternativas como los paradores, que se han convertido ya en una opción cada vez más elegida por los visitantes nacionales e internacionales.
(Fuente: Booking)
Paradores de España es una red de alojamientos ubicados en edificios emblemáticos como, por ejemplo, castillos, monasterios o palacios. A día de hoy, Paradores de España cuenta con más de 90 hoteles repartidos por todo el país. El Parador de Santiago de Compostela, el de Granada, el de Cruz de Tejeda en Gran Canaria o el de Hondarribia en el País Vasco son algunos de los más conocidos. Sin embargo, existen otros que son auténticas joyas y que se encuentran en lugares ideales para disfrutar de una escapada en verano. Y es el caso, por ejemplo, del Parador de Jarandilla de la Vera, en Cáceres.
En pleno valle de la Vera, se encuentra el Parador de Jarandilla de la Vera, el antiguo castillo-palacio de los Condes de Oropesa. Su ubicación es excepcional, ya que se encuentra muy cerca del río Tiétar y el Jerte, en una zona rodeada de bosques y piscinas naturales que lo convierten en un lugar perfecto para alojarse durante una escapada en verano.
Sin embargo, si hay un aspecto que llama realmente la atención de este espectacular parador es su estructura. Sus torreones y el patio de armas con el que cuenta en su interior son algunas de las cosas que más sorprenden a todos aquellos que lo visitan, además de su decoración y sus salones con chimenea.
El parador destaca también, entre otras muchas cosas, por su historia. A pesar de que se construyó en el siglo XVI, aún conserva su foso y murallas torreadas originales. Pero si hay algo por lo que es famoso el antiguo castillo-palacio de los condes de Oropesa es por haber sido refugio entre 1556 y 1557 del emperador Carlos V después de que este abdicara.
Diseño, servicio y cocina tradicional
En cuanto a las habitaciones del parador, tal y como apuntan desde la propia página web de Red de Paradores, "combinan a la perfección el diseño y los servicios modernos". El diseño es uno de los aspectos que más llama la atención de los huéspedes. Sin embargo, si hay algo por lo que destaca respecto a otros es por las espectaculares vistas que ofrecen las habitaciones. Existen dos tipos: la doble estándar y la doble superior.
El hotel acepta mascotas, las habitaciones cuentan con aire acondicionado y ofrece la posibilidad de llevar el desayuno a las suites. Además, su espectacular jardín y la piscina de temporada de verano son dos de los espacios favoritos de los huéspedes, sobre todo durante los meses de verano. En cuanto al precio de las habitaciones, varía en función de las fechas y el tipo de habitación. Una noche tendría un precio aproximado de unos 180 euros para dos personas.
Los amantes de la gastronomía que visiten el Parador de Jarandilla de la Vera estarán de suerte. Y es que los productos del vergel de La Vera son la base de la oferta gastronómica del complejo, que ofrece los huéspedes lo mejor de la cocina tradicional extremeña por medio de una carta en la que destacan los quesos, las verduras, el jamón ibérico o el mítico pimentón de La Vera.
Qué ver en Jarandilla de la Vera
Jarandilla de la Vera es un municipio situado en la provincia de Cáceres que destaca, entre otras muchas cosas, por su riqueza cultural y sus paisajes en mitad de la naturaleza. El Castillo de los Condes de Oropesa, que alberga a día de hoy el parador, es uno de los grandes emblemas de la ciudad. Sin embargo, la zona cuenta con espacios privilegiados para disfrutar de días de verano como montañas, bosques y gargantas.
Además, para los amantes de la naturaleza y el deporte, Jarandilla de la Vera y sus alrededores es un lugar excepcional, ya que ofrece la posibilidad de completar rutas como la de Carlos V, que sigue los pasos que siguió el emperador desde el municipio hasta el Monasterio de Yuste, donde vivió después de refugiarse en el castillo. La zona destaca también por sus populares fiestas como la "Fiesta de Los Escobazos" que se celebra en diciembre, y su gastronomía, conocida en todo el país y caracterizada por platos típicos como las migas extremeñas o el famoso pimentón de La Vera.
En los últimos años, España se ha consolidado como un verdadero referente en el sector turístico en todo el mundo. Si algo ha definido a nuestro país recientemente ha sido la transformación que ha llevado a cabo y que le ha convertido en uno de los destinos preferidos de los turistas extranjeros. Según los datos facilitados por el Ministerio de Industria y Turismo, más de 85 millones de turistas procedentes de todo el mundo visitaron nuestro país el año pasado. Y este año, solo en el mes de julio, el número de pasajeros aéreos internacionales que han llegado a España ha superado los 11 millones.