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¿Cambia el color de nuestros ojos a medida que nos hacemos mayores?
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CURIOSIDADES OCULARES

¿Cambia el color de nuestros ojos a medida que nos hacemos mayores?

Sucede más en los primeros años de edad y depende de lo más oscuros o claros que sean. Hacemos un repaso a los estudios que lo demuestran

Foto: Foto: iStock.
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¿Marrones? ¿Verdes? ¿Azules? Normalmente, cuando nos preguntan por el color de nuestros ojos respondemos de forma inmediata, como si fuera algo inamovible durante el paso del tiempo. Pero, en realidad, no permanece ni mucho menos constante a lo largo de nuestra vida. Suelen cambiar dependiendo de la exposición al sol, posibles infecciones que podamos contraer o por lesiones oculares. Y sí, a veces de un día para otro, no de forma gradual.

Así lo demuestra un nuevo estudio del Byers Eye Institute de la Universidad de Stanford, que siguió el color de los ojos de 148 bebes recién nacidos durante dos a tres años. Los científicos se encontraron con que, de los 40 de los niños que nacieron con ojos azules, un total de 11 los tenía marrones para entonces; de los tres de color avellana, dos se convirtieron en verdes; y de los 77 que poseían un color marrón, casi todos, es decir 73, seguían conservando este color a los dos años.

"El principal pigmento del ojo es la melanina y varía según la manera en la que se distribuya"

Entonces, el equipo demostró que por alguna razón los marrones son los menos propensos a cambiar de color. Las pesquisas apuntaban a que cuanto más claros tengas el color del iris al nacer, más tiende a oscurecerse. Por el contrario, si has nacido con un color de ojos más oscuro, es muy poco probable que tienda a aclararse. Solo cinco de los 148 niños del estudio, un 3,4%, tenían una tonalidad mucho más clara a medida que pasaba el tiempo, como recoge un artículo de la 'BBC' que se ha hecho eco del estudio.

La melanina y la luz solar

Podríamos pensar que estos cambios solo suceden en los primeros años de vida. Al fin y al cabo, es en la primera infancia cuando más modificaciones se registran en la fisonomía del ser humano, ya que se trata del período de desarrollo más rápido y exponencial. Otro estudio de la revista 'Nature' establece un rasgo étnico a la propensión a cambiar de color de ojos. Según David A. Mackey, profesor de oftalmología en el Lions Eye Institute de la Universidad de Australia Occidental y principal autor de la investigación, estos cambios se dan más entre personas con material genético proveniente del norte de Europa y de las islas del Pacífico.

"En los iris con poca melanina, el color azul proviene de la forma en la que las fibras de colágeno en la parte posterior del iris dispersan la luz"

Otra teoría de Mackey es que algunas de las células productoras de pigmento del cabello, que también suele cambiar con la edad, de forma mucho más notoria además, pueden emigrar del cuero cabelludo a la zona ocular en los primeros años de vida de un ser humano. "El principal pigmento del ojo es la melanina y varía según la manera en la que se distribuya", explica. A más melanina, una tonalidad más oscura. Los colores, llegados a este punto, son una ficción, pues depende de la interpretación fenomenológica que les da el cerebro, y si no que se lo pregunten a los daltónicos. Lo que no es fruto de un engaño es la cantidad de melanina, como remarca el experto.

Por otro lado, una ventaja de tener más cantidad de melanina, y que también corrobora por qué los ojos oscuros son menos propensos al cambio, es que este pigmento ofrece más protección contra los rayos del sol. "En los iris con poca melanina, el color azul proviene de la forma en la que las fibras de colágeno en la parte posterior del iris dispersan la luz, de la misma manera en que el cielo es azul porque se produce una dispersión de la luz solar en la atmósfera", señala Mackey.

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Ahora bien, todavía no se sabe por qué se produce más melanina a medida que vas ganando en años. "No sabemos qué influye en esos cambios de color", asegura el oftalmólogo. "Se podría decir que para todo hay una interacción de la genética y el ambiente, incluso para cosas que consideramos totalmente genéticas o ambientales. Pero, ¿cuáles serían? Realmente no lo sabemos".

Evidentemente, las lesiones oculares juegan un papel muy importante, y si no que se lo digan a la estrella David Bowie, que tenía un marcado ojo distinto de cada color debido a un puñetazo que recibió y que le dilató de manera permanente la pupila izquierda. A este fenómeno se le llama anisocoria, y curiosamente la modificación de la tonalidad de color no vino debido al puñetazo, sino a la dilatación de la pupila, lo que hacía que a partir de ese momento uno de sus ojos pareciera más oscuro.

¿Marrones? ¿Verdes? ¿Azules? Normalmente, cuando nos preguntan por el color de nuestros ojos respondemos de forma inmediata, como si fuera algo inamovible durante el paso del tiempo. Pero, en realidad, no permanece ni mucho menos constante a lo largo de nuestra vida. Suelen cambiar dependiendo de la exposición al sol, posibles infecciones que podamos contraer o por lesiones oculares. Y sí, a veces de un día para otro, no de forma gradual.

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