Es noticia
Menú
Cómo aprender a disfrutar de las 'charlas de ascensor' (y usarlas para tu beneficio)
  1. Alma, Corazón, Vida
hablando del tiempo

Cómo aprender a disfrutar de las 'charlas de ascensor' (y usarlas para tu beneficio)

Pueden parecer un tedio, pero a veces son necesarias para conocer a las personas, especialmente si nos encontramos en ambientes en los que necesitamos hacer amigos

Foto: Fuente: iStock.
Fuente: iStock.

Todos en alguna ocasión hemos tenido que vivir una de esas insulsas charlas que no llevan a ninguna parte. Ya sea con un vecino en el propio ascensor, mientras hablas del tiempo, o con un compañero de trabajo sobre sus hijos (confesémoslo, si no tienes hijos propios, esos temas suelen aburrir bastante), pero no nos libramos de las conversaciones superficiales. No todo va a ser hablar de Schopenhauer, por otro lado.

Pero las conversaciones superficiales no solo sirven para hacernos suspirar debido al tedio. A veces son necesarias para conocer a las personas, especialmente si nos encontramos en ambientes en los que necesitamos urgentemente hacer amigos (por ejemplo, al cambiar de trabajo o mudarnos a una ciudad). En estos casos es buena idea hacer uso de una buena retórica, cosa que, por suerte, también se puede aprender.

El cuestionamiento vertical hace que la persona con la que estás conversando medite y piense más profundamente en su respuesta

Según cuenta Jonice Wobb en 'Psychology Today', aprender a comunicarte mediante preguntas verticales te permitirá hacer nuevos amigos con facilidad, fortalecer los lazos ya establecidos y aumentar las recompensas de las interacciones diarias con los demás. Antes de nada, ¿qué son las preguntas verticales exactamente? ¿Hay horizontales también? Efectivamente. El cuestionamiento vertical y horizontal es diferente en esencia, pero ambos hay que hacer preguntas y entablar una conversación. Pero el cuestionamiento vertical hace que la persona con la que estás conversando medite y piense más profundamente en su respuesta.

Foto: Fuente: iStock.

El cuestionamiento vertical es infinitamente más útil para todas esas charlas o conversaciones informales, consiguiendo que sean mucho más interesantes y satisfactorias, tanto para ti como para la otra persona. Es una técnica conversacional que crea un ambiente de curiosidad y comprensión. La diferencia con el cuestionamiento horizontal es que este busca descubrir hechos e información con preguntas cerradas que producen respuestas específicas (generalmente sí o no), por lo que la conversación no da mucho más de sí en algunas ocasiones.

Es infinitamente más útil para todas esas charlas o conversaciones informales, consiguiendo que sean mucho más interesantes y satisfactorias, tanto para ti como para la otra persona

Varios ejemplos, el primero de pregunta horizontal y el segundo de pregunta vertical, para que notes la diferencia:

Te divertiste de vacaciones?/ ¿Cuáles fueron tus partes favoritas del viaje?

¿Dónde creciste?/¿Cómo fue tu infancia?

¿En qué trabajas?/ ¿Cómo te interesaste por tu línea de trabajo?

El cuestionamiento vertical sirve para evitar los intercambios aburridos y profundizar las conexiones o incluso reducir la ansiedad social. Tener esta habilidad puede aumentar tu confianza y ayudarte a sentirte preparado al conversar con otras personas. Y ya no tendrás que temer las conversaciones triviales. La mayoría de las personas que crecieron con negligencia emocional en la infancia tienen problemas comunicativos, especialmente en aquellas conversaciones en las que hay que mostrar emociones. Esta habilidad requiere práctica y salir de tu zona de confort, pero vale la pena.

Todos en alguna ocasión hemos tenido que vivir una de esas insulsas charlas que no llevan a ninguna parte. Ya sea con un vecino en el propio ascensor, mientras hablas del tiempo, o con un compañero de trabajo sobre sus hijos (confesémoslo, si no tienes hijos propios, esos temas suelen aburrir bastante), pero no nos libramos de las conversaciones superficiales. No todo va a ser hablar de Schopenhauer, por otro lado.

Noticias Curiosas
El redactor recomienda