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Las cosas más raras que se han expuesto en museos a lo largo de la historia
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Las cosas más raras que se han expuesto en museos a lo largo de la historia

Si cualquier cosa es susceptible de convertirse en arte cuando se cuelga en uno de estos lugares, es normal que haya 'obras' que nos dejen un poco perplejos

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Museos. Los hay variados, para todos los gustos y en prácticamente todas las ciudades. Suponen un atractivo alto para aquellos que quieren pasar un momento distendido mientras aprenden, o para los turistas que exprimen experiencias. Su descripción de diccionario sería "institución dedicada a la adquisición, conservación, estudio y exposición de objetos de valor relacionados con la ciencia y el arte, o de objetos culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos".

Por lo general, solemos pensar en cuadros o restos arqueológicos cuando hablamos de museos, pero a veces hay objetos mucho más curiosos que también forman parte de los mismos, quizá para trivializar el arte, demostrar que cualquier objeto puede exponerse en un lugar así o porque tiene una historia bastante curiosa detrás. Aquí te dejamos algunos.

Marcel Duchamp y el comienzo de todas las cosas

El artista más polémico del Dadaísmo no solo fue eso, sino que también abrió la veda para los museos extraños. Recapitulando un poco sobre sus obras más extrañas: 'Rueda de bicicleta' (1913), literalmente una rueda sobre una bicicleta, el 'readymade' 'Fuente' (1917) o su famosa L.H.O.O.Q., más conocida como 'La Mona Lisa con bigote', de 1919.

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Si la afirmación de que todos podemos ser artistas es cierta, podemos concluir que cualquier cosa está sujeta a poder ser una obra de arte descontextualizada, que es un poco lo que pensaba Duchamp. Si esa es la idea, no tendría que sorprendernos que hayan surgido museos con ideas tan disparatadas.

Mierda de artista (y más caca)

Cuando el 12 de agosto de 1961 se expuso la llamada 'Mierda de artista', en la Galleria Pescetto de Albissola Marina, en Italia, probablemente Piero Manzoni no sabía que estaba creando tendencia. O tal vez sí, pues la anécdota ha pasado a los anales de la historia. El polémico artista pretendía con su bote hacer una crítica mordaz del mercado del arte, el consumismo y derroche y el culto a la propia figura del artista. Lo cierto es que pasados más de 30 años de su muerte, su amigo Agostino Bonalumi aseguró que la lata solo contenía yeso, pero su contenido sigue siendo en realidad un misterio, puesto que nunca ha sido abierta (si se hace, su valor disminuiría considerablemente).

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Lo de la mierda de artista parece que se tomó de manera muy literal, pues no hay un solo museo de la caca alrededor del mundo, sino varios. Por ejemplo, el National Poo Museum de Gran Bretaña, u otro en Yokohama, Japón (con ejemplos de colores que no quedan mal en fotos de Instagram). Para algunas personas quizás es una obra de arte lo que sale de sus intestinos, pero es cuestionable cuando menos.

Muchos miembros... viriles

Si la caca no te parece suficientemente artística para estar en un museo, quizá los falos te lo parezcan. La Faloteca de Islandia es, probablemente, la única del mundo que contiene una colección de falos pertenecientes a todo tipo de mamíferos del país.

En 2004 abrió sus puertas en San Petersburgo el primer museo del erotismo, cuyo objeto más interesante es el legendario pene de Rasputín

El periplo comenzó en los años setenta gracias al historiador Sigurdur Hjartarson, pero aunque más completo que otros, no es el único museo del mundo con una temática así: en 2004 abrió sus puertas en San Petersburgo el primer museo del erotismo, cuyo objeto más interesante (además de imágenes subidas de tono que datan del siglo XIX) es el (supuestamente) legendario pene del monje Rasputín, que impacta debido a su tamaño.

Pelo

En la Capadocia, en Turquía, más concretamente en Avanos, se encuentra el curioso museo del pelo. Teniendo en cuanta la importancia y el simbolismo del cabello en la historia del ser humano (por algo Jo tenía que cortárselo y venderlo en ' Mujercitas '), quizás es menos sorprendente que el museo del falo. Según la historia-leyenda del museo, el dueño estaba enamorado de una mujer muy bella que se fue a vivir lejos, por lo que, destrozado, acabó pidiéndole un mechón de su pelo. Así fue como surgió este romántico aunque extraño museo. Actualmente, tiene más de 40 años de existencia y más de 20.000 muestras de cabello femenino.

Foto: Las hermanas Sutherland. (Wikipedia)

Fideos instantáneos

Puede que para algunos sean una obra de arte, no cabe duda. El Instant Ramen Museum, en Osaka, está dedicado a un plato sumamente popular en Japón. Tiene sentido, dado que es demasiado interactivo: no solo se hace un recorrido por su historia (el ramen es originario de China y tiene su tiempo), sino que también se puede participar en talleres de cocina y hacer otras actividades programadas.

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Pero si pensamos en un museo en el sentido más tradicional de la palabra, pues igual es un poco particular.

Arte malo

Muchas personas se han parado ante un cuadro de Rothko, Pollock o Miró y han dicho eso de: "Esto te lo hago yo". O quizás el original: "Mi hijo de cinco años lo hace mejor". Pero si hay que presuponer que toda obra de arte que está colgada en un museo es buena, la idea del Museo del Arte Malo en Sommerville Massachusetts (hay otra localidad) es, sin duda, original. Fundado en 1993 por un anticuario estadounidense que decidió coleccionar descartados, se encarga de lo que su propio nombre indica: preservar y exponer toda clase de arte malo. Ya lo dicen, la belleza está en los ojos del que mira.

Museos. Los hay variados, para todos los gustos y en prácticamente todas las ciudades. Suponen un atractivo alto para aquellos que quieren pasar un momento distendido mientras aprenden, o para los turistas que exprimen experiencias. Su descripción de diccionario sería "institución dedicada a la adquisición, conservación, estudio y exposición de objetos de valor relacionados con la ciencia y el arte, o de objetos culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos".

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