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Cómo conseguir recordar tus sueños y aprender de ellos para aplicarlos a tu vida
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MUNDO ONÍRICO

Cómo conseguir recordar tus sueños y aprender de ellos para aplicarlos a tu vida

Si eres de aquellos que sienten frustración al no poder recordar lo que sueñan, tal vez este método te ayude a traerlos de vuelta en la vigilia. Y, con ello, saber qué significan

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Una de las mayores frustraciones para muchas personas es no poder recordar con lo que sueñan. A menudo, el recuerdo se hace bastante lúcido sobre todo a los pocos instantes de estar despierto, pero poco a poco y a medida que nos metemos de lleno en la rutina este se evapora y acaba siendo imposible de acceder a él. Aunque no haya sido nada especial, nos queda una sensación en el cuerpo de haber viajado a vivencias, deseos o terrores que nos asolan por las noches.

¿Cómo conseguir recordar lo que hemos soñado? Al fin y al cabo, las ensoñaciones son una ventana al inconsciente, donde se traducen en imágenes nuestros más profundos anhelos y temores. De ahí que muchos psicólogos y psiquiatras recurran a la interpretación de los mismos desde la época de Sigmund Freud para abrirse paso dentro de la compleja psique del individuo y así tratar o intentar descifrar algunas de las claves de los pensamientos comportamientos y actitudes conscientes.

Foto: Una joven sorprendida por su sueño. (iStock)

Los sueños pueden servir, a menudo, como una herramienta muy valiosa de cara a aumentar la autoconciencia de uno mismo. Preston Ni, profesor y psicólogo internacional, ha publicado un interesante artículo en 'Psychology Today' sobre cómo recordar lo soñado para sacar información que te ayude en tu vida de vigilia, o al menos, para interpretar de una manera mucho más interesante y lúcida qué es lo que sientes en cada momento de tu existencia.

Escribe un diario de sueños

Sí, vale, cuando estamos dormidos y de repente nos despertamos pensamos en cualquier otra cosa menos en sentarnos a escribir. Incluso, puede que no podamos explicar con palabras lo que acabamos de soñar y tengamos que recurrir a imágenes. Aun así, siéntete libre de pintar, escribir o tomar apuntes de todo lo que has visto y sentido nada más despertarte. Ni se te ocurra abrir el móvil para ver la hora qué es o si tienes una nueva notificación, pues el recuerdo se evaporará de inmediato.

Pasos a seguir

"Nada más despertarte, estando tumbado y antes de abrir los ojos, revisa en tu mente el sueño que acabas de tener con detalle", aconseja Ni. "La clave para recordar tus sueños es ir del final al principio, pues los recuerdos más nítidos son los últimos. De ahí ve a la anterior y así sucesivamente hasta intentar llegar al inicio. Con los ojos aún cerrados, recuerda tantas escenas y detalles de tu sueño como sea posible. A veces son pocas cosas, otras veces las imágenes y las acciones se agolpan".

"Graba los escenarios oníricos en tu mente como si fuera un documental. Anota la fecha y la hora de tus sueños para futuras referencias"

"Es importante recordar las diversas emociones que sentiste durante el sueño", prosigue el experto, "como felicidad, excitación, incertidumbre, desafío, miedo...". Por ello, es de vital importancia intentar recapitular cómo te sentiste dentro del sueño, no justamente las sensaciones que experimentaste al despertarte, es decir, con respecto a lo soñado.

Nada más abrir los ojos, "e incluso antes de incorporarte en la cama", coge tu diario de sueños y un bolígrafo y ponte a escribir o dibujar los detalles que más recuerdes. "Si ya no puedes acordarte, intenta volver a las últimas imágenes o sensaciones de lo que soñaste", aconseja Ni. "Escribe tanto como sea posible, lo que viste, lo que escuchaste y cómo te sentiste emocionalmente. No emitas juicios sobre esos detalles, ya que la interpretación de los mismos vendrá después. Simplemente, graba los escenarios oníricos en tu mente como si fuera un documental. Anota la fecha y la hora de tus sueños para futuras referencias".

Llegó la hora de interpretar

Por último, cuando ya tengas una buena cantidad de sueños apuntados, intenta asociar emociones positivas o negativas a cada uno de ellos. "Estas pueden proporcionar grandes pistas sobre el posible funcionamiento de tu inconsciente", asevera el psicólogo. "De ellas puedes extraer buena información y lecciones vitales importantes. Ten en cuenta cualquier persona, ubicación o tema que se repite a lo largo de tus sueños, si hay algún cambio en estas repeticiones".

Foto: 'La pesadilla', de Henry Fuseli. (1781)

"Por ejemplo, una persona puede tener durante años un sueño recurrente sobre ser perseguida por un extraño", asevera Ni. "A través del seguimiento de la evolución de ese sueño, ese extraño puede llegar a dialogar contigo o a ser alguien cercano a ti. La evolución de este tema puede sugerir un desarrollo significativo para el soñador". Lo mismo sucede con todas aquellas personas conocidas que aparecen en nuestros sueños. Muchas veces, aunque tengamos la sensación de que aparecen en situaciones parecidas, puede haber un proceso que les mueve en otras direcciones.

Cada interpretación de los sueños es privada y muy personal. Por ello, nadie puede dar con una técnica fiable o científica de los mismos. Solo el individuo puede asomarse a lo que su inconsciente le está intentando decir mediante imágenes y sensaciones. En ocasiones, ocultan verdades que la persona no se atreve a mirar de frente sobre sí mismo o de su vida. En cualquier caso, eso dependerá del juicio de cada uno, pero lo primero es conseguir acordarte de lo que sueñas, pues si no será imposible acceder a esa fuente de conocimiento que representa el mundo onírico.

Una de las mayores frustraciones para muchas personas es no poder recordar con lo que sueñan. A menudo, el recuerdo se hace bastante lúcido sobre todo a los pocos instantes de estar despierto, pero poco a poco y a medida que nos metemos de lleno en la rutina este se evapora y acaba siendo imposible de acceder a él. Aunque no haya sido nada especial, nos queda una sensación en el cuerpo de haber viajado a vivencias, deseos o terrores que nos asolan por las noches.

Sueño Sigmund Freud
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