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Horas para capturar el tiempo: el origen de la primera fotografía de la historia
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Horas para capturar el tiempo: el origen de la primera fotografía de la historia

En una finca de Le Gras, en Saint-Loup-de-Varennes, una pequeña comuna francesa en la región de Borgoña, fue tomada la fotografía más antigua que se conserva

Foto:  'Vista desde la ventana en Le Gras'. Fuente: Wikipedia
'Vista desde la ventana en Le Gras'. Fuente: Wikipedia

En una finca de Le Gras, en Saint-Loup-de-Varennes, una pequeña comuna francesa en la región de Borgoña, fue tomada la fotografía más antigua que se conserva. Detrás de la cámara que la hizo posible estaba el inventor francés Joseph Nicéphore Niépce; delante, los tejados de algunas casas abriendo paso al campo. Una imagen oscura y poco nítida de la vida a través de una ventana comenzó el camino de un mundo en imágenes. Era 1826 o 1827 cuando nacía la fotografía.

Una década antes, en 1816, Niépce ya había logrado capturar pequeñas imágenes en papel recubierto con cloruro de plata, lo que lo convirtió aparentemente en el primero en tener éxito en tal intento. Pero el instante se le escapaba, no encontraba la forma de que quedara fijo en aquel papel. En el momento de revelarla, la imagen se tornaba oscura, y las formas de la realidad desaparecían.

Foto: Abuela con nietos en 1952 en la Toscana. (iStock)

En los años posteriores, Niépce intentó hallar otras sustancias sensibles a la luz que sostuvieran la captura hasta que descubrió el betún de Judea, un asfalto natural que ya se empleaba para hacer revestimientos en grabados resistentes a los ácidos en placas de cobre. Al exponerlo a la luz, aquella sustancia que en alcoholes y aceites se diluía con facilidad, se volvía, por el contrario, menos soluble.

El instante en más de ocho horas

Llevó la técnica de los grabadores a su cámara oscura, y enfocándola con una placa de peltre recubierta con una fina capa de este betún, recogió la muestra más exacta de la realidad hasta entonces. El campo que envolvía la finca donde residía se volvió un escenario inerte para siempre. Los expertos creen que para que fuera posible, la exposición de la cámara tuvo que durar entre ocho horas y varios días, sostiene Aaron Scharf en su libro 'Arte y fotografía'. El tiempo transcurría afuera, para llegar a él aún hacía falta más tiempo.

placeholder  'Vista desde la ventana en Le Gras' con efectos de mejora. Fuente: Wikipedia
'Vista desde la ventana en Le Gras' con efectos de mejora. Fuente: Wikipedia

Niépce era amigo de Louis Daguerre, quien se llevó el reconocimiento futuro de la invención fotográfica tras presentar el daguerrotipo en 1839. Desde entonces, se acepta este como el año de nacimiento de la fotografía práctica, mientras la campiña de Le Gras pasaba desapercibida.

Si bien es cierto que el daguerrotipo logró que la luz se distribuyera en el papel con más precisión, hasta ese momento fue la heliografía inventada por Niépce la que estuvo presente. El betún se había endurecido en áreas muy iluminadas, y permanecía soluble en partes oscuras como zonas de sombra, pero nada que el aceite de lavanda mezclado con petróleo blanco no pudiera arreglar. Aquel proceso fue lo que precedió al primer proceso fotográfico comercialmente viable del mundo: el daguerrotipo redujo el tiempo de exposición a minutos y reprodujo los detalles que el betún seguía escondiendo.

Dibujar lo que dibujaba sol

"Dibujo del sol", eso significa la palabra heliografía, porque lo que reproducía era fruto de una serie de trazos a los que llamó "puntos de vista", según recoge Marie-Loup Sougez en su libro 'Historia de la fotografía': primero se disolvía betún en aceite de lavanda, después se aplicaba una fina capa de esta mezcla sobre una hoja de metal. Una vez seco, se podían colocar sobre él grabados impresos en papel sobre la superficie en estrecho contacto y para exponerlo así a la luz solar. Pasado un tiempo, la placa se enjuagaba con un solvente para eliminar los restos de betún sin endurecer que significaba la luz recogida.

placeholder Primer grabado obtenido por Niépce en 1825. Fuente: Wikipedia
Primer grabado obtenido por Niépce en 1825. Fuente: Wikipedia

Nacido en Chalon-sur-Saône, en la región francesa de Saône-et-Loire en 1765, formaba parte de una familia adinerada. Asistió a la universidad y se alistó al ejército francés de Napoleón, pero su mala salud lo obligó a renunciar como soldado. Ya casado, se convirtió en administrador del distrito de Niza en la Francia posrevolucionaria. También renunció más tarde a esto para dedicarse a la investigación científica junto a su hermano Claude.

Un trabajo mutuo, un solo reconomiento

Juntos inventaron el Pyréolophore, una máquina considerada el primer motor de combustión interna del mundo. Su engranaje no era nada fácil, ya que funcionaba con explosiones controladas de polvo de varios combustibles experimentales entonces. Aunque demostraron con ella la posibilidad de hacer transitar de forma mecánica un barco, la idea no tuvo éxito. Aferrado a ella su hermano murió en la indigencia en Londres, pero Niépce desarrolló un fuerte interés por la luz.

placeholder Retrato de Niépce. Fuente: Wikipedia
Retrato de Niépce. Fuente: Wikipedia

En uno de sus viajes para visitar a su hermano, conoció al botánico Francis Bauer, quien lo animó a presentar su proceso de heliografía a la Royal Society de Londres. Así lo hizo; sin embargo, todo quedó en unas pocas reuniones en la que los científicos querían anotarlo todo y él no quería revelar mucho. A su regreso a Francia en 1829, acordó el trabajo mutuo con Louis Daguerre durante diez años en torno la imagen.

placeholder 'La mesa puesta'. Fuente: Wikimedia
'La mesa puesta'. Fuente: Wikimedia

Niépce nunca vio el descendiente de su heliografía que tanto se popularizó, murió años antes del lanzamiento del daguerrotipo, pero la imagen primera, titulada 'Vista desde la ventana en Le Gras', ha sobrevivido hasta hoy, y ahora se reconoce como la fotografía de cámara más antigua del mundo.

En una finca de Le Gras, en Saint-Loup-de-Varennes, una pequeña comuna francesa en la región de Borgoña, fue tomada la fotografía más antigua que se conserva. Detrás de la cámara que la hizo posible estaba el inventor francés Joseph Nicéphore Niépce; delante, los tejados de algunas casas abriendo paso al campo. Una imagen oscura y poco nítida de la vida a través de una ventana comenzó el camino de un mundo en imágenes. Era 1826 o 1827 cuando nacía la fotografía.

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