Cómo recuperar las habilidades sociales perdidas tras el distanciamiento social
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Cómo recuperar las habilidades sociales perdidas tras el distanciamiento social

¿Sientes cierta ansiedad cada vez que comienzas a interactuar con una persona desconocida? Aquí van una serie de recomendaciones de un experto psiquiatra

Foto: Foto: iStock.
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Aunque pueda ser difícil de recordar ahora que ha pasado, la experiencia del confinamiento supuso un 'shock' para muchos. Alejarse de nuestros familiares y amigos mientras el virus campaba a sus anchas no fue fácil para nadie. Sin duda, se estudiará en los colegios del mañana. Y, desde el punto de vista psicológico, este período de tanta incertidumbre en el que todo se detuvo y permanecimos encerrados en casa seguirá siendo el referente más inmediato a la hora de estudiar los trastornos de ansiedad, depresión o TOC que podemos padecer de hoy en adelante.

Los expertos psicólogos ya lo avisaban: a la pandemia de coronavirus le seguiría una pandemia de salud mental, y no en vano esta cada vez es más visible por parte de los medios de masa y las estrellas del espectáculo, del deporte o simplemente de Instagram. Y esto no solo se traduce en síntomas puntuales o generalizados de ansiedad y depresión (las patologías más comunes), sino también en una merma de las capacidades para entablar un contacto social natural, fluido y del que sacar provecho o disfrutar.

"El mejor conversador es aquel que entiende que lo que dice no es tan importante como lo que escucha"

Aunque tras el relativo fin de las restricciones hayamos corrido a abrazar a los nuestros o a volver a salir por la noche, especialmente los jóvenes, es probable que mucha gente todavía sienta bastante recelo a conocer a personas nuevas, estrechar lazos con desconocidos o hablar de manera cercana y asertiva. Gregory Scott Brown, reputado psiquiatra internacional especializado en trastornos como la ansiedad social, ha tratado muchos casos de personas que sienten que todavía no están preparadas para volver a comunicarse con los demás de la manera en la que lo hacían antes.

Lo más importante: escuchar

Ha tratado muchos pacientes que "estaban demasiado preocupados por decir lo correcto en el momento adecuado" para no sentirse fuera de lugar. Según él, quien ha escrito un interesante artículo en 'Men's Health' en el que habla de este problema, "el mejor conversador es aquel que entiende que lo que dice no es tan importante como lo que escucha". En otras palabras, si te inquieta no saber qué decir en las conversaciones informales o cotidianas, debes prestar más atención a tu oreja que a tu cabeza, así como a la "creación de un clima cómodo" entre tú y tu interlocutor.

"En lugar de pensar en qué vas a responder, intenta hacer una pregunta basada en algo que acabas de escuchar"

Ahora bien, ¿cómo lo hacemos? "Escuchar de forma activa implica entablar un contacto visual adecuado, prestando a la atención a los detalles de lo que te cuenta tu interlocutor y hacer todo lo posible para evitar pensar en otras cosas como en el almuerzo", asegura Scott Brown. "La escucha activa no es fácil porque tenemos tendencia a querer transmitir nuestra opinión, interrumpir al otro o desviarnos del tema". Por todo ello, y para que te sientas verdaderamente cómodo en cada conversación o no te invada la ansiedad social, aquí van una serie de consejos del experto.

La primera recomendación es hacer siempre una pregunta en cada conversación. "En lugar de pensar en qué vas a responder, intenta hacer una pregunta basada en algo que acabas de escuchar, que podría ser tan simple como 'qué interesante, ¿y qué más?'", asegura. "Una pregunta ayuda a que alguien comprenda que estás implicado escuchándole y fomenta un clima ideal para que quiera seguir hablando contigo".

Sal de ti mismo

No solo basta con escuchar con atención a lo que el otro dice, también es importante intentar salir un poco de ti mismo, o lo que es lo mismo, dejar de darte tanta importancia. "Hablar de lo que tienes en mente, especialmente si no has sido preguntado, es una de las formas más seguras de arruinar una conversación", recalca el experto. "Aunque puede que se sienta como una toma de distancia, ya que no estás hablando de ti, lo único que debes hacer es esperar a que termine de exponer lo que tiene que el otro tiene que decir o dar tu opinión solo cuando te la pidan" o creas que viene a colación.

Foto: No todos los encuentros con desconocidos salen bien. (Fotograma de 'Extraños en un tren' de Alfred Hitchcock)

Otro de los consejos que expresa Scott Brown es no dar tanta importancia a un comentario que te pueda irritar, remover a nivel emocional o simplemente conmover. Esto, evidentemente, es una maniobra que se perpetra con el objetivo de no discutir, lo que popularmente se conoce como "tener mano izquierda". A no ser que lo que se te haya enunciado sea una declaración manifiesta de guerra contra ti, no hay motivo por el que enojarse u ofenderse de forma tan rápida.

Esta tendencia a discutir se hace muy palpable en las redes sociales, y teniendo en cuenta lo mucho que hemos hecho uso de ellas durante la pandemia, podemos correr el riesgo de acabar comportándonos como si no estuviéramos delante de una pantalla. Evidentemente, hay que saber tragar y estar dispuesto a escuchar. Si es una persona muy importante para ti, te será más difícil, pero si os acabáis de conocer no hay por qué levantar una trinchera dialéctica desde la que defenderse y esconderse.

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