"El dinero ha destruido mi vida": muere la mujer que ganó 31 millones de euros a la lotería
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"El dinero ha destruido mi vida": muere la mujer que ganó 31 millones de euros a la lotería

Aunque no creyera en la religión, Margaret Loughrey afirmaba haber "estado en él"

Foto: Ha sido hallada en su vivienda de Strabane (Foto: iStock)
Ha sido hallada en su vivienda de Strabane (Foto: iStock)

La policía de Belfast (Irlanda del Norte) ha encontrado este jueves 2 de septiembre el cuerpo sin vida de Margaret Loughrey, una mujer de 56 años que en noviembre de 2013 ganó 27 millones de libras (más de 31 millones de euros) en la lotería británica. Esta cifra fijó un nuevo récord dentro del sorteo de Euromillones de su país. Al acertar cinco números y dos estrellas de la suerte, Loughrey se convirtió en una de las personas más ricas de Irlanda del Norte.

En ese momento, contó en una entrevista referida por Belfast Live que no tenía sentido disponer de esa cantidad de dinero "estando sola". Lo único que le aportaba felicidad era saber "que los demás están contentos". Ahora, la mujer ha sido hallada en su vivienda de Strabane (localidad norirlandesa que no quiso abandonar). La policía actualmente no baraja sospechosos de la muerte y está a la espera de conocer los resultados de la autopsia.

Margaret dijo en 2014 que pensaba donar la mayoría de su fortuna y quedarse con algo más de un millón de euros para sí misma. Apenas un año después de su victoria, la mujer ya había entregado la mitad de su premio: "Sé lo que es vivir sin nada, y prefiero regalarlo para evitar echar de menos algo que nunca tuve".

Inicio de los problemas

Loughrey recalcó en ese momento que pasó "la mitad de mi vida adulta en el paro y cuando trabajaba ganaba el salario mínimo, así que sé muy bien lo difíciles que pueden ser las cosas". De este modo, la mujer contribuyó a la mejora de su ciudad natal creando empresas dedicadas a ese fin. Además, entregó más de un millón de euros para la transformación del Herdman's Hill en Sion Mills, un centro de ocio y turismo.

Margaret fue sentenciada en 2015 a realizar 150 horas de servicios comunitarios

Lamentablemente, este lugar fue ese 2014 blanco del vandalismo e incendios. A estos incidentes se sumaron los problemas que tuvo la mujer con el Sion Mills Cricket Club (a los que dejó fuera de su terreno de juego). Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo para poder utilizarlo y, desde entonces, lo han hecho sin problemas.

A esta momentánea tranquilidad le siguió un nuevo suceso: Loughrey fue sentenciada en 2015 a realizar 150 horas de servicios comunitarios al ser declarada culpable de agredir a un taxista. El Tribunal de Magistrados de Strabe dictaminó que la mujer se encontraba en estado ebrio después de haber bebido vodka en casa de un amigo.

Una segunda condena

El abogado de la acusación señaló que "el conductor la recogió en una dirección en Sion Mills y la llevó a casa". A continuación, "ella le gritó que no tenía llaves para entrar a su vivienda". Aunque el taxista intentó entrar a la propiedad, no lo consiguió y regresó al vehículo. En ese momento, la acusada se negó a salir del coche y cogió las gafas del conductor, rompiéndolas. Arrancó igualmente el navegador del parabrisas y le lanzó un libro que vio en el asiento trasero.

A esta sentencia se suma la de un tribunal laboral, el cual determinó que había bromeado sobre la religión de un empleado al que debía pagar algo más de 34.000 euros. El Tribunal de Apelación confirmó el veredicto del Tribunal de Empleo Justo, ya que sometió al devoto católico a una campaña "corrosiva" de control y humillación.

Foto: La afortunada habría rayado de forma errónea el ticket (Fuente: iStock)

En los últimos años, Loughrey tenía pensado transformar el pub local The Greyhound Bar en 'The Back Street Bar' después de comprarlo. Además, esperaba construir viviendas de bajo costo que fueran aseguibles para la gente. La mujer dijo que buscaba una superficie en la que levantar propiedades cuya hipoteca "fuera fácil de conseguir".

Sin embargo, la propia Margaret confesó en 2019 que "el dinero no me ha traído más que dolor. Ha destruido mi vida". Por aquel entonces, esos últimos seis años le habían parecido "un infierno". Aunque no creyera en la religión, la mujer afirmaba haber "estado en él".

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