Mirar fijamente a los ojos de tu pareja puede mejorar el sexo
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Mirar fijamente a los ojos de tu pareja puede mejorar el sexo

Según los estudios, cuando dos personas se miran a los ojos durante más de un minuto o dos, desarrollan una confianza más profunda así como mayor intimidad y atracción mutua

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Ese momento en que dos personas que se aman cruzan la mirada parece que el tiempo les pertenece y pueden jugar con él a su antojo, ralentizándolo. Existe un micromundo del que solo ellos son partícipes y que solo existirá mientras ellos vivan. La comunicación visual es fundamental en todas las relaciones, sean del ámbito que sean, pero en las amorosas se insiste mucho en la importancia de las caricias y las miradas suelen quedar un poco olvidadas.

Sin embargo, muchos estudios han llegado a una misma conclusión: cuando dos personas se miran a los ojos durante más de un minuto o dos, desarrollan una confianza más profunda así como mayor intimidad y atracción mutua. ¿Cuál es el resultado entonces? Que suelen tener relaciones sexuales más satisfactorias. Por lo tanto, caricias y miradas, ambas son fundamentales.

En 1989, investigadores de la Universidad de Clark en Worcester, Massachusetts, fueron los primeros en explorar el poder de la mirada en dos estudios que, hoy en día, son clásicos, informa 'Psychology Today'. Dividieron a 96 extraños formando parejas y les pidieron que hicieran una de estas tres cosas: mirarse las manos el uno al otro, contar los parpadeos del otro (contacto visual superficial) o mirarse fijamente (contacto visual profundo). Aquellos que se miraron a los ojos reportaron los mayores sentimientos de atracción y afecto mutuos.

Las evidencias sugieren que ese contacto visual prolongado estimula al sistema nervioso para que libere oxitocina y feniletilamina

A continuación, los investigadores preguntaron a 144 personas emparejadas cuánto les gustaban sus parejas y con cuánta pasión las amaban. Luego, todas esas parejas se miraron a los ojos sin hablar durante dos minutos. El resultado fue esclarecedor, tras volver a cuestionarles: la atracción y la pasión mutuas aumentaron significativamente. Las evidencias sugieren que ese contacto visual prolongado estimula al sistema nervioso para que libere oxitocina y feniletilamina, que ambas están vinculadas con el apego o la atracción. Ambos nos afectan desde el nacimiento, y los bebés prefieren mirar aquellas caras que hacen contacto visual con ellas, así como la incapacidad en niños pequeños de mantener contacto visual es una muestra, en algunos casos, de autismo.

Además de mostrar atención en un mundo donde la gente suele fijar la mirada en su móvil, varios estudios han documentado el poder emocional de la mirada mutua:

Investigadores franceses utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para medir los cambios en el flujo sanguíneo a través de la amígdala, el área del cerebro que procesa las emociones. Cuando dos personas mantenían la mirada, el flujo sanguíneo aumentaba.

Los investigadores de Cal Tech descubrieron que a medida que aumentaba el tiempo que pasaban mirándose mutuamente a los ojos, las dos personas generalmente encontraban más atractivas las caras de la otra.

Los científicos de la Universidad de Australia Occidental pidieron a 32 hombres que miraran dos fotografías de mujeres cuyos rostros mostraban expresiones neutrales. Unas miraban a otro lado. Otras miraban directamente a cámara, lo que permitió a los hombres mirarlos a los ojos. Los hombres consideraron más atractivo a este último grupo.

A medida que aumenta el tiempo que pasaban mirándose mutuamente a los ojos, las dos personas generalmente encontraban más atractiva la cara de la otra

Investigadores alemanes mostraron a voluntarios videos de personas que hacían declaraciones que eran verdaderas o falsas. En algunos, los voluntarios miraron hacia la distancia. En otros, miraron directamente a la cámara. Los participantes del estudio eran más propensos a creer las declaraciones pronunciadas por aquellos que los miraban directamente.

Cuando los extraños interactúan por primera vez, pueden o no vincularse emocionalmente. Investigadores chinos pidieron a los voluntarios que vieran los rostros de extraños cuyas miradas estaban desviadas o dirigidas hacia ellos. Los participantes informaron que los extraños que los miraban directamente eran más similares a ellos y tenían más probabilidades de convertirse en sus amigos.

Para un momento y mira a tu pareja a los ojos

Muchos terapeutas sexuales recomiendan las miradas prolongadas entre las parejas que no pasan por su mejor momento, o entre aquellas que se llevan bien, pero quieren sentir más cercanas. Así debes hacerlo:

  • Coge dos sillas, de modo que os sentéis cómodamente el uno frente al otro, con las rodillas tocándose. Eso os acercará lo suficiente como para miraros profundamente a los ojos.
  • Cierra los ojos, vacía la mente y respira diez veces de manera lenta y profunda. Esta respiración meditativa calma el sistema nervioso y lo prepara para una mayor intimidad.
  • Abre los ojos y mira directamente los de tu pareja, sin hablar. Respira lenta y profundamente. Siéntete libre de parpadear o sonreír. Si lo deseas puedes usar un cronómetro, continúa mirando a tu pareja a los ojos durante cinco minutos y si tu atención se distrae no importa. Simplemente vuelve a mirar sus ojos.
  • Después de cinco minutos, vuelve a cerrar los ojos y repetid las diez respiraciones profundas.
  • Abrid los ojos. Abraza a tu pareja.

Por supuesto, no hay garantías de que este particular ejercicio te vaya a preparar para una sesión de sexo ardiente. Para algunas personas no lo es, pero a pesar de todo la mayoría de las parejas descubren que mirándose a los ojos reducen las tensiones interpersonales y así consiguen que las parejas se vean más atractivas y más seductoras eróticamente. Ya lo decía Bécquer, clava tu pupila en su pupila azul y descubrirás qué es verdaderamente la poesía.

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