Un cocodrilo ataca a una de sus cuidadoras en una fiesta infantil: "Salvó su vida y sus extremidades"
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recibió la ayuda de visitantes

Un cocodrilo ataca a una de sus cuidadoras en una fiesta infantil: "Salvó su vida y sus extremidades"

La trabajadora de una especie de zoológico en Utah fue arrastrada por el animal hasta su recinto y tuvo que recibir ayuda de dos visitantes que acompañaban a varios menores de edad en una fiesta de cumpleaños

Foto: El cocodrilo americano que atacó a la cuidadora en Utah, Estados Unidos (Scales and Tails)
El cocodrilo americano que atacó a la cuidadora en Utah, Estados Unidos (Scales and Tails)

El espacio 'Scales and Tails' de Utah, donde se habla de diversión con "lengua bífida", de acuerdo al propio eslogan de la compañía, no es un zoológico como tal, pero sí es una especie de 'reserva' de animales que desde 2004 organiza actividades con reptiles y aves, con carácter "educativo" e "interactivo", para un público de todo tipo al que se busca "educar" sobre especies "incomprendidas", en sintonía con lo que indican en su sitio web. Con "shows" de reptiles y pájaros, en las instalaciones de Scales and Tails mayores de edad y niños pueden observar a distintos animales, que van desde serpientes —incluida una pitón— hasta arañas y escorpiones, pasando por cocodrilos.

Un espécimen de cocodrilo americano es, precisamente, uno de los animales "estrella" del lugar, al que fue a parar en 2009 desde un criadero de Florida y en el que se le ha bautizado con el nombre de 'Darthgator'. Según detallan en internet desde la organización de Scales and Tails, se le ha entrenado desde que era una cría para que interiorice órdenes como "ven", "quédate quieto" o "abre la boca", además de enseñarle a dirigirse hacia bloques de colores específicos en su tanque. No obstante, 'Darthgator' no deja de ser un animal salvaje y este sábado, 14 de agosto, atacó a una de sus cuidadoras, mordiéndola al acercar su mano a su boca y provocando con dicha acción que la trabajadora cayese al interior del recinto del animal después de haber abierto la puerta de plexiglás.

Tal y como informan desde 'CNN', Lindsay Bull, de 31 años, había alimentado en el pasado cientos de veces al cocodrilo, pero en esta ocasión se puede ver cómo en las imágenes que ya han recorrido medio mundo la cuidadora le da la orden de "retroceder" al animal sin obtener éxito, mientras a su vez le empuja para evitar que salga del recinto tras haber caído ella al agua. "Cualquiera que trabaje con animales como estos sabe que existe la posibilidad de que algo vaya mal", ha explicado Bull para este medio. A pesar de que en un principio Bull pensó que el incidente podría quedarse en un simple intento de morderle la mano, enseguida se dio cuenta de que se trataba de algo más "serio", una potencial agresión más grande.

Fue entonces cuando la cuidadora decidió meterse en el recinto y rodear con sus piernas al animal para poderse así mover junto a él en el agua y evitar que le arrancase el brazo con la fuerza que ejercía con su mandíbula. Instantes después, uno de los visitantes que recorría las instalaciones junto a otros adultos y varios menores de edad en la que se trataba de una fiesta de cumpleaños saltó también dentro del recinto del cocodrilo para ayudar a la cuidadora subiéndose encima del cuerpo del animal. "Fue un alivio instantáneo. Durante un minuto, estuve ahí sola y luego, de repente, Donnie [Wiseman] estaba también encima de la plataforma gritándome: '¿Qué quieres que haga?'", ha explicado la cuidadora a 'CNN'.

Desde Scales and Tails han agradecido a los visitantes su "heroísmo" al ayudar a salvar la vida de su cuidadora

El hombre que la ayudó ha hablado con la cadena de televisión KUTV, medio para el que ha señalado que estuvo "asustado durante un minuto, pero Lindsay Bull fue una profesional y conocía muy bien lo que tenía que hacer en una situación como esa". Tal y como se ha hecho eco en la red social Twitter la reportera de televisión estadounidense Sydney Glenn, desde Scales and Tails han agradecido a Donnie Wiseman y Todd y Amy Christopher, otros dos visitantes que ayudaron a la cuidadora a salir del recinto del cocodrilo y revisaron sus heridas antes de que llegara el equipo médico a atenderla, su "heroísmo".

"Estos caballeros podían haberse quedado en su zona de confort como muchos de nosotros hubiéramos hecho, pero en vez de hacer eso se involucraron en la situación, por propia voluntad, y ayudaron a controlar al cocodrilo. Su ayuda, junto con el entrenamiento de los miembros de nuestro 'staff', probablemente le salvó a Bull la vida y sus extremidades", indicaron desde Scales and Tails tras lo ocurrido, a la par que informaron que la cuidadora se encuentra bien y "en recuperación".

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