Los mitos sexuales que hay que desmontar para disfrutar más en la cama
  1. Alma, Corazón, Vida
Sexo

Los mitos sexuales que hay que desmontar para disfrutar más en la cama

Existen muchos tipos de orgasmos y muchas formas de genitales. Acabar con los mitos en la cama podría ser el primer paso para normalizar la educación sexual

Foto: Fuente: iStock
Fuente: iStock

La educación sexual está cada vez más apegada al centro del debate social. Aún en la actualidad, las cuestiones en torno al sexo siguen siendo un estigma. En el vacío que produce la falta de enseñanza sobre la práctica sexual, surgen mitos que son los que rigen a la hora de la verdad muchos de los errores que no permiten disfrutar en la cama, o simplemente saber si lo estamos haciendo o no. La sexóloga y terapeuta Melisa DeSeta se ha propuesto desmontar algunos de estos mitos en el portal de 'Psychology Today':

El tipo de porno que ves es lo que deseas en la cama

Este es el primer mito de DeSeta quiere enterrar. Si la educación sexual apenas existe en programas educativos, la pornografía llega a los jóvenes cada vez más pronto. DeSeta recuerda que “está diseñada para tu entretenimiento y placer, no es un video instructivo”.

Asimismo, asegura que tu orientación sexual no se rige por lo que veas en estas páginas. “Es común que las mujeres heterosexuales vean pornografía lésbica”. La razón: la pornografía heterosexual “está diseñada para atraer y estimular al dueño de un pene”, como señala esta experta. Mientras que, al contrario de esta, la pornografía lésbica gira en torno a la vulva.

Foto: Foto: iStock.

Las mujeres si no lubrican no están excitadas

Otro mito construido desde la equidistancia de los hombres hacia las mujeres. “Una mujer puede estar completamente excitada, pero no mojada”, asegura DeSeta. De hecho, las razones de que esto no ocurra son múltiples, y muchas tienen que ver con causas médicas leves. Desde el ciclo menstrual a los niveles de estrógenos… Es normal que una mujer no está siempre lubricada cuando se excita. Además, para estos momentos nunca está de más tener un lubricante guardado en un cajón a mano (para estos y para cualquier momento sexual). No obstante, la experta advierte que “si esto sucede continuamente y causa dolor durante las relaciones sexuales o desafíos en tu vida sexual, consulta a tu ginecólogo”.

Si no hay orgasmo no hay buen sexo

“Un orgasmo es solo una ventaja, no el objetivo”, reitera DeSeta. El orgasmo sigue siendo el espejo más claro de que las formas en que se estructuran las parejas, como nudos en la propia estructura social, carecen a menudo de una conciencia construida en base al respeto y el cuidado. Las problemáticas sociales son transversales a estos nudos que son las parejas, y como consecuencia en el sexo, el orgasmo femenino ha sido durante siglos silenciado. Muchas mujeres se sienten presionadas a tener un orgasmo para demostrarle a su pareja que están disfrutando de la experiencia sexy, o simplemente lo fingen, una y otra vez. “Esta presión aumenta la ansiedad y aleja el enfoque de las sensaciones en su cuerpo y desencadena pensamientos negativos”, afirma la experta. Al final, la presión aprehendida para tener un orgasmo reduce la probabilidad de tenerlo. DeSeta recuerda: “Un orgasmo no significa que el sexo sea bueno. Pero si tienes uno… disfrútalo. El placer es lo que hace que el sexo sea bueno”.

Foto: Mabel Lozano, durante la entrevista con El Confidencial. (Jorge Álvaro Manzano)

Todos los orgasmos son como una explosión

Otra de los mitos que la industria pornográfica genera es la consideración de que un orgasmo tiene eco. Si el conocimiento en torno a todo lo que conlleva las prácticas sexuales surge de la proyección en quienes están ahí, al otro lado de la pantalla, siendo grabados y sin lazos afectivos que unan simbólicamente sus cuerpos mientras practican el sexo que contemplas, lo que hagan o digan resulta la única opción posible. Pero lo cierto es que hay muchos tipos diferentes de orgasmos: clitoridiano, vaginal, anal, erógeno, combo... y un largo etcétera, recuerda DeSeta. Todos son diferentes y se sienten de manera diferente.

Mientras más grande sea el pene, mejor será el sexo

A nadie le viene bien esta especie de competición. Ninguna persona con pene depende de él. La vida es mucho más extensa que las medidas de tus genitales. Como añade la experta, “no se trata del tamaño, se trata de cómo se usa”. Teniendo esto claro, ahora solo queda explorar la infinidad de posibilidades entre posiciones y maneras para estimularte y estimular a tu pareja sexual.

Foto: Caída de Babilonia, de Georges Antoine Rochegrosse. (iStock)

“El sexo es un acto tanto mental como físico”, subraya la sexóloga, que recuerda la importancia y necesidad de una educación que contemple la naturaleza humana al completo. Como dice Melisa DeSeta: “Desafía los mitos que has escuchado, continúa educándote sobre tu cuerpo y haz de la charla sexual una rutina. Define tu vida sexual en función de lo que, en última instancia, resulte placentero”.

Noadex Vida sexual
El redactor recomienda