Dormir más no siempre es mejor, según un nuevo estudio
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Dormir más no siempre es mejor, según un nuevo estudio

La investigación ha identificado cuáles pueden ser mejores pautas de sueño analizando el comportamiento de 452 trabajadores precarios que tendían a despertarse hasta 31 veces

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Fuente: iStock

En la sociedad acelerada actual, el sueño se ha situado en el centro de toda conversación. Al tiempo que la carga laboral aumenta en la manera en que se ha configurado el sistema de trabajo moderno, el estrés y la ansiedad dan paso al insomnio: si no tienes problemas para dormir seguro que al menos conoces a alguien que sí. Así como estas crecen como problemática, también lo hace la intención de estudiarlo. Siempre hemos escuchado que dormir un mínimo de ocho horas es fundamental para mantenerse saludable y en forma, el sueño es una parte vital para el organismo, pero ahora un nuevo estudio sugiere que dormir horas extras tampoco es tan beneficioso.

La investigación, publicada en ‘The quarterly journal of economics’, ha analizado el comportamiento de 452 trabajadores precarios de la ciudad de Chennai durante cada una de sus jornadas en diversos tipos de puestos laborales a lo largo de un mes. Para ello se utilizaron actígrafos (pequeños sensores portátiles de movimiento que pueden monitorear los ciclos del sueño). De manera que, mientras los voluntarios dormían, sus niveles de relajación iban siendo medidos. Tras hacer que durmieran media hora más cada noche, los expertos encontraron que esto no les aportaba más beneficios en su salud.

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"Para nuestra sorpresa, estas intervenciones en el sueño nocturno no tuvieron ningún efecto positivo en ninguno de los resultados que medimos", asegura al respecto el economista Frank Schilbach, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y miembro del equipo de la investigación. Asimismo, comprobaron que una siesta por la tarde era más beneficiosa que una hora adicional de sueño durante la noche, al menos en los participantes del estudio que tenían un sueño nocturno muy interrumpido.

Los beneficios de la siesta

En los días en los que los participantes durmieron más por petición para la muestra, el número de horas trabajadas de media también disminuyó, tal vez porque más tiempo en la cama significaba menos tiempo para trabajar. Se midió la atención y el nivel de productividad, así como el nivel de cognición, el de la toma de decisión y el de bienestar. Características completamente demolidas en las grandes ciudades y sus ritmos de vida: "En Chennai puedes ver a la gente durmiendo en sus rickshaws", lamenta Schilbach. "A menudo, ves que la gente duerme en los tramos de carretera a un lado de la autopista”.

Los propios voluntarios tendían a despertarse unas 31 veces cada noche antes de la investigación, señalan los científicos. Estas rutinas cortas pueden ser consecuencia de problemas de salud de todo tipo, incluso de enfermedades neurodegenerativas como la demencia. Al final del mes de experimentos, los trabajadores pasaban 38 minutos más por noche en la cama, lo que equivalía a 27 minutos adicionales por noche de sueño real. Pero los resultados no fueron demasiado prometedores.

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Donde sí parece que hay un respiro es en la siesta. Como parte del estudio también se animó a la mitad de los participantes a dormir durante media hora en algún momento del día. El resultado: mejoras en la productividad, en la función cognitiva y en el bienestar psicológico. Sin embargo, cuando los voluntarios vieron que con la siesta disminuía su tiempo de trabajo, no quisieron continuar con ella pese a verse más productivos en el primer caso. El sentido del trabajo se ha impuesto a la propia conciencia de salud.

Así, los investigadores sugieren que los estudios futuros deberían concentrarse más en la calidad del sueño que en la duración del mismo, teniendo en cuenta el modelo que lleva a concentrar esta cuestión, en muchos casos, en personas con ingresos bajos”.

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