Razones por las que no quieres ir a trabajar (y sus soluciones)
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te cuesta levantarte por la mañana

Razones por las que no quieres ir a trabajar (y sus soluciones)

Si estás teniendo una crisis de trabajo-vida, debes averiguar el problema central para poder tratar el problema subyacente y no solo el síntoma

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Fuente: iStock.

Dicen que sabes si has tomado una buena decisión a nivel laboral en función de cómo te sientas el domingo, al caer la noche. Pasamos la mayor parte del tiempo en el trabajo, nos guste o no, y por mucho que recemos o esperemos su abolición en un futuro cercano, por ahora hay que asumir que no queda otra que poner el despertador y esperar a la mañana siguiente.

Pero, ¿qué pasa si estás mentalmente agotado? ¿Si te repites continuamente que no quieres ir a trabajar? Si te sientes así, probablemente haya un problema mucho más grave de facto, si estás teniendo una crisis de trabajo-vida, debes averiguar el problema central para poder tratar el problema subyacente y no solo el síntoma, como explica un reciente artículo publicado en 'Psychology Today'.

Hay que trabajar para vivir, nadie tiene la cabeza en las nubes. Pero si algo no te gusta siempre se puede mejorar, la mentalidad "agradece que al menos tienes trabajo" no funciona a largo plazo. Es necesario analizar las principales razones por las que no quieres ir a trabajar mañana, te darás cuenta de que son más comunes de lo normal.

El ambiente de trabajo

El coronavirus nos ha cambiado en muchos aspectos. Según un informe de Global Workplace Analytics, al 77% de los trabajadores les gusta la flexibilidad de trabajar desde casa, el 69% está satisfecho con su bienestar y el 76% quiere continuar trabajando desde casa cuando termine la pandemia. Si no quieres volver a la oficina porque hay un ambiente de trabajo tóxico, odias los desplazamientos o cualquier otro problema...

La mayoría de la gente sabe lo que no quiere, sin embargo parece más difícil desentrañar qué es lo que realmente quieres

  • Habla con tu jefe de los problemas que estás pasando
  • Toma un tiempo libre si lo consideras necesario, hablando con recursos humanos
  • Ten en cuenta que primero es necesario que satisfagas tus necesidades emocionales

Si el problema sin embargo está en que llevas mucho tiempo teletrabajando, tu satisfacción laboral se restaurará una vez que vuelvas a estar cerca de seres humanos de nuevo y dejes de tener tantas reuniones Zoom (que podrían haber sido simples correos electrónicos).

Tu salud se ha resentido

Es un hecho conocido de sobra en Recursos Humanos: las vidas personales de los empleados pueden afectar el rendimiento laboral (y, en consecuencia, la satisfacción). Si el estrés te está pasando factura, lleva a cabo algunas medidas importantes: asegúrate de que estás durmiendo suficiente (sí, no es tan fácil decirlo como hacerlo), comiendo de manera saludable y haciendo ejercicio con regularidad. Si asumes que tu falta de energía se debe al trabajo y no a un problema de salud, el problema te seguirá allá donde vayas.

Mitos que debes dejar de creer

"Si quiero ganar dinero tengo que trabajar muy duro y lo odio". El trabajo duro no significa sufrimiento, de hecho, muchos estudios han demostrado que cuando las personas llegan al llamado 'estado de flujo' (el estado mental operativo en el cual una persona está completamente inmersa en la actividad que ejecuta) es cuando comienza a disfrutar realmente de su trabajo. Solo tienes que conocer dónde está tu estado de flujo.

Tienes que conocer dónde está tu estado de flujo: el estado mental operativo en el cual una persona está completamente inmersa en la actividad que ejecuta

"Todo el mundo odia su trabajo". No es verdad, Es normal quejarse del trabajo con amigos. Es un calmante para el estrés. Pero no todo el mundo odia el trabajo y seguro que conoces alguien a quien le gusta. Si ellos pueden, ¿por qué tú no?

Responde a algunas preguntas

  • Si pudieras ganar dinero y divertirte, ¿cómo sería eso?
  • ¿Cómo sería ganar dinero sin estrés?

No es suficiente decir que ya no quieres ir a trabajar. La mayoría de la gente sabe lo que no quiere, sin embargo parece más difícil desentrañar qué es lo que realmente quieres. Pensar en lo que queremos no es frívolo o autoindulgente. Es simplemente eficiente, pues como humanos vamos a encontrar una manera de conseguir lo que queremos incluso si no nos damos cuenta.

Así que, si aún no sabes bien lo que quieres (pero sí lo que no quieres), hazte otras preguntas:

  • Cuando cierras los ojos, ¿a dónde quieres ir?
  • Si pudieras retroceder en el tiempo, ¿qué carrera elegirías?
  • Si pudieras encontrar un trabajo sin la entrevista, ¿qué sería?​
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