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La neofilia: cómo vivir satisfecho sin caer en la trampa de lo novedoso
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PSICOLOGÍA CURIOSA

La neofilia: cómo vivir satisfecho sin caer en la trampa de lo novedoso

Vivimos en un mundo en el que cada día hay un reclamo comercial nuevo o experiencias inéditas e inolvidables a nuestro alcance. Cuidado, tiene truco

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En la década de 1960, un sociólogo norteamericano llamado Everett Rogers estudió cómo afectaban los productos nuevos al comportamiento de los consumidores, calificándolos entre aquellos que tenían una penetración temprana en sus costumbres o bien tardaban en calar entre la población. Años más tarde, el escritor de culto y psicólogo Robert Anton Wilson, fue más allá, y siguiendo de cerca las teorías comerciales de Rogers, patentó el término 'neofilia' para designar a todas aquellas personas que sentían una gran afinidad hacia lo nuevo, tanto desde el punto de sentir la necesidad de adquirir objetos nuevos como cosechar experiencias inéditas.

Por ello, ¿te consideras una persona neófita? ¿O 'neófila'? La primera entraría más en la descripción de personas que se adscriben a una corriente de pensamiento o doctrina, mientras que la segunda es lo que Anton Wilson definió como alguien que posee cierta inclinación hacia lo nuevo. Y a simple vista, parece una manía bastante positiva, pues buscar experiencias y plantearte retos nuevos puede ser una de las maneras más rápidas de aspirar a la felicidad, a no ser que seas un imprudente. De hecho, hay estudios que asocian esta búsqueda constante de nuevas aventuras y apertura hacia lo nuevo como uno de los mayores signos de bienestar mental y emocional. Como es obvio, no por ello debes forzarte a perseguir experiencias radicales o desesperarte si crees que en tu vida últimamente hay poco espacio para la improvisación.

"Las personas políticamente conservadoras son menos neófilas, al menos social y económicamente, que las progresistas"

¿Por qué siempre nos gusta encontrar nuevas experiencias o aficionarnos a nuevas modas o actitudes? En primer lugar, porque seremos más extrovertidos, es decir, tendremos más facilidad para conectar a un nivel superficial o profundo con gente a la que no conocemos demasiado. Y esto es un indicativo de seguridad personal y autoestima. En segundo lugar, porque adoptar una conducta de apertura hacia lo que no conoces demasiado bien activa el motor del interés, una de las emociones más básicas relacionadas con un estado de ánimo alegre y positivo. De ahí también el adjetivo de 'inquieto' que, salvo en contadas ocasiones, es elogioso.

Apertura hacia lo nuevo​

Uno de los aspectos más interesantes de la neofilia es que es fácilmente heredable. Así lo explica el periodista Arthur C. Brooks en un artículo publicado en 'The Atlantic'. "Un grupo de investigadores japoneses hallaron que hay una enzima mitocondrial llamada monoamino oxidasa A que neutraliza la dopamina, la serotonina y la noradrenalina, la cual es más efectiva en el cerebro de personas con más tendencia a buscar novedades y experiencias, o que tengan ese rasgo de personalidad", asegura. Pero esta actitud de querer buscar cosas nuevas también tiene que ver con la edad. "La apertura hacia lo nuevo tiende a aumentar hasta la edad adulta temprana, pero de los 20 a los 80 años va disminuyendo aproximadamente un 17% de media".

Lo que se vende como nuevo muchas veces no es más que un pequeño beneficio 'extra' de algo que realmente llevas haciendo siempre

Por supuesto, hay otros rasgos de la personalidad que influyen en tener una mayor o menor predisposición a probar cosas nuevas. El primero es la ideología política. "Las personas políticamente conservadoras son menos neofílicas, al menos social y económicamente, que las progresistas", asevera Brooks. "Algunos investigadores creen que una mayor inteligencia y conocimiento general aumentan ese grado de apertura hacia lo nuevo". El modelo de educación desde que somos pequeños también influye: si fuiste criado en un entorno cariñoso y positivo, tendrás más tendencia hacia este rasgo de personalidad, mientras que si fuiste educado en un modelo autoritario tenderás a ser más tradicionalista o rutinario.

Personas insatisfechas

Brooks menciona un libro recientemente publicado en Estados Unidos, titulado 'New', en el que su escritora, la psicóloga Winifred Gallagher, alerta de las intensas campañas publicitarias que se hacen hoy en día para promocionar productos nuevos que en realidad no necesitamos o que se venden bajo el disfraz de la novedad. Uno de los ejemplos que pone son los dispositivos electrónicos biométricos, como la típica pulsera de 'runner' que mide tus pulsaciones, la cantidad de calorías quemadas o el número de pasos y kilómetros que has hecho.

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Esta serie de productos pueden añadir valor a la experiencia, pero nada de ellos modifica realmente la práctica de salir a correr todos los días salvo, quizá, el hecho de estar más informado. Lo que se vende como nuevo muchas veces no es más que un pequeño beneficio 'extra' de algo que realmente llevas haciendo siempre, que visto así no tiene nada de malo, salvo por el hecho de que estás pagando un precio desorbitado por algo que realmente no vas a utilizar. Más vale poseer la suficiente fuerza de voluntad en el momento de ponerte las zapatillas antes de salir a correr que el hecho de tener un reloj superinteligente.

Gallagher en su libro no solo denuncia que el mercado se aproveche y venda como supuestas novedades artículos que ya no estén en la vanguardia aunque lo parezcan, sino que también critica la espiral consumista sin sentido que se apodera de aquel que solo está pendiente de las novedades. Una de las muestras más ilustrativas de este fenómeno es quizás la cantidad de libros nuevos que podemos llegarnos a comprar y que luego nunca acabamos terminando, o quizá sí, pero dentro de nueve meses, cuando ya el 'hype' ha pasado o cuando hemos conseguido proseguir la lectura de los otros cinco libros nuevos que han salido simultáneamente o casi a la par y que creímos que nos iban a encantar.

El modo en el que compramos también influye en el modo en el que pensamos; al fin y al cabo, el consumo también es político

"Si bien este comportamiento nos anima a explorar y crear mientras buscamos nuevos estímulos, también nos convierte en personas insatisfechas porque ya desarrollamos una tolerancia excesiva por la novedad con una velocidad asombrosa", asegura Brooks. El modo en el que compramos también influye en el modo en el que pensamos; al fin y al cabo, el consumo también es político, por lo que es muy posible que si posees cierta tendencia a adquirir los productos más nuevos del mercado acabes desarrollando de igual forma una manía por la acumulación. Algo que es nuevo dejará pronto de serlo, y más en estos días en los que se perfeccionan productos con tanta velocidad.

A modo de conclusión, el sistema consumista en el que nos encontramos siempre va a encontrar fórmulas más efectivas de hacer que no paremos de adquirir productos, y cuanto más nuevos mejor. También sucede con las experiencias, pues después de haber pasado un año metidos en casa la mayor parte del tiempo y con el verano a la vuelta de la esquina, todo apunta a que va a crecer el afán por encontrar acontecimientos nuevos o conocer a nuevas personas. En nosotros está sabernos guiar en esta época de tantas novedades al alcance de la mano de la manera más responsable posible, pues si no podremos acabar siendo víctimas de ese desenfreno consumista que, más allá de la euforia del momento, no saciará nuestras ganas de descubrir y vivir cosas inéditas.

En la década de 1960, un sociólogo norteamericano llamado Everett Rogers estudió cómo afectaban los productos nuevos al comportamiento de los consumidores, calificándolos entre aquellos que tenían una penetración temprana en sus costumbres o bien tardaban en calar entre la población. Años más tarde, el escritor de culto y psicólogo Robert Anton Wilson, fue más allá, y siguiendo de cerca las teorías comerciales de Rogers, patentó el término 'neofilia' para designar a todas aquellas personas que sentían una gran afinidad hacia lo nuevo, tanto desde el punto de sentir la necesidad de adquirir objetos nuevos como cosechar experiencias inéditas.

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