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Un hombre sobrevive al ataque de un oso que le mordió la cabeza
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EN ALASKA, ESTADOS UNIDOS

Un hombre sobrevive al ataque de un oso que le mordió la cabeza

El plantígrado le rompió los huesos de la cabeza de dos mordiscos, pero pudo avisar a los servicios de rescate y vivirá para contarlo

Foto: El oso pardo cargó contra el hombre por estar muy cerca de él (EFE)
El oso pardo cargó contra el hombre por estar muy cerca de él (EFE)

Allen Minish tiene 61 años y ha vuelto a nacer. Estaba realizando un estudio sobre la tierra cerca de Gulkana, en Alaska, cuando se acercó a los dominios de un oso pardo sin darse cuenta. El plantígrado cargó entonces contra el hombre y llegó a morderle en la cabeza, aunque de alguna manera fue capaz de zafarse del ataque y huir.

La víctima recuerda a la CNN cómo sucedieron los hechos: "De repente, miré hacia arriba, y a unos 10 metros de distancia había un oso pardo de buen tamaño. Me miró y vino hacia mí. Y pensé, 'genial'. Intenté esconderme, pero era demasiado tarde". Además, como estaba a casi un kilómetro de la carretera, no podía pedir ayuda a nadie.

Foto: El oso se acercó a solo unos metros del instructor de esquí (YouTube)

El hombre trató de retroceder mientras el oso se acercaba, pero cayó el suelo. El oso le atacó entonces y él intentó defenderse agarrando al plantígrado por la mandíbula inferior: "Si agarras la mandíbula inferior de un perro, no puede morderte. Así que me hizo un agujero en la mano con su molar, pero no podía cerrar la boca. Y todo lo que hizo fue rascarme la mano con la mandíbula superior".

Le mordió la cabeza

Allen estaba aterrado, pero había conseguido plantar cara al oso. Sin embargo, aún no había pasado lo peor: "Después, el oso giró la cabeza y me quitó la mano. Cuando lo consiguió, se lanzó a por mi cabeza, la agarró y me dio el primer mordisco; se relajó y me dio un segundo mordisco, que fue más fuerte. Y fue entonces cuando me partió todos los huesos y parte de la cabeza".

placeholder El oso se vio amenazado en su entorno (EFE/Manuel Moncada)
El oso se vio amenazado en su entorno (EFE/Manuel Moncada)

El hombre rodó sobre sí mismo para protegerse del oso, pero el animal se dio la vuelta y dio por zanjada la confrontación. Entonces, utilizó su camiseta para detener la hemorragia de la cabeza y pudo sacar el móvil para pedir ayuda. Gracias al GPS, los equipos de rescate pudieron localizarle rápidamente y trasladarlo al aeropuerto de Gulkana, desde donde voló a un hospital.

El avión recorrió los 120 kilómetros que separaban el lugar de los hechos de la capital, Anchorage, y los médicos pudieron certificar que las heridas no eran mortales. Los galenos han explicado que el hombre tuvo problemas para dormir la primera noche porque aún estaba recordando lo sucedido, pero ahora se mantiene de buen humor e, incluso, es capaz de bromear.

Las autoridades no tomarán ninguna medida contra el oso al no considerarlo un peligro

Allen Minish asegura que está "tratando de mantenerme optimista tanto como puedo; trato de no dar lástima. No me hace ningún bien desde que decidí que iba a vivir. Simplemente, el oso y yo coincidimos en el lugar y momento equivocados y todo pasó muy rápido". Pero, a pesar de todo, el hombre al que un oso mordió la cabeza vivirá para contarlo.

Allen Minish tiene 61 años y ha vuelto a nacer. Estaba realizando un estudio sobre la tierra cerca de Gulkana, en Alaska, cuando se acercó a los dominios de un oso pardo sin darse cuenta. El plantígrado cargó entonces contra el hombre y llegó a morderle en la cabeza, aunque de alguna manera fue capaz de zafarse del ataque y huir.

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