Motivos inesperados por los que siempre tienes ganas de beber agua
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una sensación muy molesta

Motivos inesperados por los que siempre tienes ganas de beber agua

Puede ser un indicador de que estás sudando más y necesitas agua, pero también puede ser un síntoma de ciertas enfermedades, o un efecto secundario de algunas dietas

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¿Sufres últimamente mucha sed hasta el punto de que es molesto o incluso doloroso? ¿Te preocupa? Si la sufres tras hacer ejercicio, pasar todo el día al sol o comer algo excesivamente picante, es bastante frecuente, pero si por el contrario notas que últimamente no hay manera de apagarla podría significar otra cosa.

La sed puede ser un fiel indicador de que estás sudando más y necesitas agua, pero también puede ser un síntoma de ciertas afecciones y enfermedades, o un efecto secundario de algunos planes de alimentación. La revista 'Men's Health' ha establecido algunas posibilidades por las que siempre tienes la boca seca, y algunas probablemente no las esperabas. Recuerda que si temes sufrir algún problema, lo mejor siempre es que consultes un médico para que te haga las pruebas pertinentes.

Xerostomía (o boca seca)

Todos hemos sentido la boca seca en algún momento de nuestra vida y lo cierto es que se trata de una sensación muy desagradable. En esos momentos lo único que necesitamos es beber un poco. Pero la xerostomía es una afección en la que las glándulas no producen suficiente saliva para poder mantener la boca húmeda. Esto puede ser resultado de la radioterapia para el cáncer, ciertos medicamentos, el tabaquismo o simplemente el envejecimiento.

En la diabetes, la micción frecuente es la que trae la sed, lo que a su vez lleva a beber más líquidos, que agrava el problema

Además de la sed, otros síntomas de esta afección son el mal aliento y la inflamación de encías y, si lo sufres, los médicos sugieren que antes de nada aumentes la ingesta del agua, aunque es importante consultar con un dentista para aliviar el problema, pues el tratamiento varía con cada individuo.

Diabetes

Cuando sufres diabetes la glucosa se acumula en la sangre, lo que obliga a los riñones a trabajar demasiado con el fin de absorberla. Cuando estos no pueden 'mantenerse al día', por decirlo de algún modo, se produce más orina de lo normal. La micción frecuente es la que trae la sed, lo que a su vez lleva a beber más líquidos, que agrava el problema en un ciclo sin fin. Este síntoma (la sed que no se puede saciar) se llama polidipsia. Existen muchos otros síntomas asociados a la diabetes, por lo que no creas que solo porque tengas sed significa que es un indicio. Lo mejor es que consultes con tu médico sobre cualquier problema que pudieras tener para poder hacer las pruebas pertinentes y así descartarlo.

Anemia

Las personas con anemia luchan por producir suficientes glóbulos rojos sanos, lo que hace que el cuerpo tenga dificultades para obtener el oxígeno que necesita. Y a medida que la anemia empeora, puede aumentar la sed, junto con otros síntomas (como la debilidad o la fatiga). El cuerpo, al perder glóbulos rojos más rápido de lo que pueden ser reemplazados trata de compensar esa pérdida del líquido provocando sed.

Dieta baja en carbohidratos

Si sigues una dieta de este estilo, como la keto (muy popular hoy en día), es normal que notes más sed de lo habitual pues es un efecto secundario normal. Cuando reduces significativamente la ingesta de carbohidratos, el glucógeno se agota.

A medida que la anemia empeora, puede aumentar la sed, junto con otros síntomas como la fatiga

Mientras estás haciendoc la dieta baja en carbohidratos o tratando de lograr la cetosis, pierdes agua a medida que el cuerpo quema el glucógeno almacenado, lo que te hace estar más sediento de lo normal. Es por tanto, esencial beber toneladas de agua durante estos momentos, teniendo una botella siempre a mano.

Haces más ejercicio

¿Quizá estás haciendo más deporte últimamente y por eso tienes más sed? Si tienes más actividas durante el día o vas al gimnasio más de lo habitual, es posible que ls cantidad de agua que antes funcionaba para tu cuerpo ya no sea suficiente.

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Cuando sudas más, pierdes más líquidos y entonces tienes que beber más para compensar. Los expertos sugieren beber agua 15 minutos antes de hacer ejercicio y luego beber poco menos de un litro (lo que serían aproximadamente dos vasos) cada 20 minutos durante el ejercicio para mantenerte hidratado. Puede ser una dura prueba si no eres muy dado a tomar agua mientras te ejercitas así que, ¡ánimo!

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