¿Es dolorosa? ¿Reversible? Cinco mitos sobre la vasectomía
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¿Es dolorosa? ¿Reversible? Cinco mitos sobre la vasectomía

Este método anticonceptivo, pensado para el hombre que no desea tener más hijos, se realiza ahora mediante técnicas mínimamente invasivas, lo que reduce el riesgo de infección

placeholder Foto: Cada vez se recurre más a la vasectomía como método anticonceptivo. (Unsplash)
Cada vez se recurre más a la vasectomía como método anticonceptivo. (Unsplash)

Hubo un tiempo en que la planificación familiar no estaba al alcance de la mayoría de las personas. Faltaban información, educación y recursos. Hoy, la situación ha cambiado y resulta sencillo no solo elegir el momento adecuado para formar una familia, sino también poner medios para evitar nuevos embarazos.

Más complicado resulta tomar la decisión de si se desea una anticoncepción reversible, es decir, que nos permita mantener la posibilidad de ser padres en un futuro, o una irreversible. En este último caso, también falta por decidir quién de los dos, el hombre o la mujer, será quien se someta a una intervención sin vuelta atrás.

Foto: Antes de iniciar un ayuno, debemos consultar a un especialista.

Tradicionalmente, la carga de la maternidad y de la anticoncepción ha repercutido sobre la mujer. En este sentido, el método anticonceptivo irreversible más utilizado a nivel mundial, según datos de la ONU, es la esterilización femenina. Pero esto está cambiando, y en nuestro entorno cada vez hay más parejas que optan por la vasectomía, al ser una alternativa segura, efectiva y menos invasiva que la ligadura de trompas.

“La vasectomía consiste en la sección de los conductos deferentes, lo que impide que los espermatozoides producidos en los testículos lleguen al eyaculado. De esta manera se evitan embarazos no deseados”, explica el doctor David Salinas Duffo, urólogo del Centro Médico Teknon. Contrariamente a lo que se suele pensar, la vasectomía no impide la producción de espermatozoides, “pero sí su expulsión en el semen; al no salir al exterior, se acumulan en los testículos y el organismo termina reabsorbiéndolos al cabo de un tiempo”.

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Foto: Pixabay.

En los últimos años, la intervención se ha simplificado y es menos invasiva. Tradicionalmente, la cirugía consistía en realizar dos incisiones mediante bisturí, una en cada escroto (bolsa que contiene los testículos), a través de las cuales se sacaban al exterior los conductos deferentes y se seccionaban. En la actualidad, explica el doctor Salinas, "la técnica que utilizamos —y la recomendada por las sociedades urológicas— es la llamada vasectomía sin bisturí (VSB). En ella, se utiliza un instrumental diseñado específicamente para esta intervención, con el cual no se cortan la piel ni los tejidos, sino que se separan. Esto disminuye la posibilidad de sangrado, infección y el dolor posoperatorio. Con esta técnica, realizamos un solo orificio en la piel del escroto, a través del cual se accede a ambos conductos deferentes".

Desmontando mitos

A pesar de que es una intervención sencilla y sin apenas complicaciones, hay algunos mitos en torno a ella que el doctor Salinas nos ayuda a aclarar:

  • ¿Es dolorosa? La vasectomía no es dolorosa. Se realiza en la mayoría de los casos bajo anestesia local, que evita el dolor durante la operación. En cuanto a las molestias posoperatorias, son muy bien toleradas por los pacientes.
  • ¿Cómo es el posoperatorio? Tras la intervención, recomendaremos al paciente que pase las primeras horas tranquilo, utilizando ropa interior ajustada que evite el movimiento de los testículos. Durante los primeros días, se aconsejan analgésicos tipo paracetamol, o antiinflamatorios tipo ibuprofeno, para minimizar las molestias. También es recomendable el frío local. Los primeros días hay que evitar esfuerzos físicos, así como las relaciones sexuales.
  • ¿Qué porcentaje de eficacia tiene? El paciente debe saber que la efectividad de la vasectomía no es inmediata; es decir, tras la misma seguirán existiendo espermatozoides en el semen hasta transcurridas 20-30 eyaculaciones, pasadas las cuales realizaremos un seminograma para asegurar que ya no haya espermatozoides (azoospermia). En un 0,025% de los casos, se ha documentado una repermeabilización espontánea de los deferentes, aunque esto es extraordinario si hemos alcanzado cero espermatozoides en un seminograma de control, por lo cual no será necesario seguir haciéndose seminogramas.
  • ¿Es reversible? Sí, con una probabilidad del 80% en los primeros 10-15 años. Ahora bien, la intervención para realizarla es más compleja, cara y con mayor riesgo de complicaciones: Por ello, la vasectomía es una intervención recomendable para quien desee una anticoncepción definitiva.
  • ¿Es cierto que me puede provocar disfunción eréctil? Falso, lo único que cambia la vasectomía es la posibilidad de tener más hijos. Ni la producción de hormonas, ni el deseo sexual, ni las erecciones ni el volumen del semen van a sufrir ningún cambio. Existen numerosos estudios que refrendan estos datos. Por el contrario, la vasectomía hace que muchos hombres tengan unas relaciones sexuales más relajadas debido a la tranquilidad que les aporta la no posibilidad de que haya un embarazo y el no tener que utilizar otros métodos anticonceptivos.

En cualquier caso, es importante ponernos en manos de un equipo médico especializado que nos oriente en nuestro caso particular y despeje todas nuestras dudas frente a cualquier tipo de intervención que queramos realizar en nuestro cuerpo.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos con información práctica, consejos y recomendaciones para practicar deporte que mejore nuestra salud y bienestar. Si tienes alguna duda sobre esta temática o quieres más información, puedes contactar con el Centro Médico Teknon

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