Cómo hablar de sexo con tus hijos dependiendo de la edad que tengan
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EDUCACIÓN SEXUAL

Cómo hablar de sexo con tus hijos dependiendo de la edad que tengan

Se trata de uno de los momentos más temidos para los padres. Por ello, se debe optar por una educación continua desde que son niños y crear un lazo de confianza

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Uno de los momentos más engorrosos en la vida de los padres es cuando llega el momento de hablar a sus hijos de sexo. A decir verdad, se trata de un proceso de educación continua, pues el despertar sexual no llega de pronto en las personas, sino que sucede de forma progresiva. En este sentido, tal vez cuando quieras hablarle abiertamente de cómo mantener relaciones sexuales responsables ya esté al corriente de los detalles más importantes por terceras personas.

Por ello, la educación sexual debe abordarse desde que son pequeños. Si les instruimos a una temprana edad, el niño que pronto será adolescente gozará de una mayor autoestima y tomará mejores decisiones sobre su sexualidad. Pero tampoco hay que engañarse, pues la adolescencia no deja de ser una edad muy complicada tanto para los hijos como para sus padres, de ahí que resulte inevitable que tarde o temprano puedan surgir problemas y conflictos.

Hay que mantener al adolescente informado de todos estos cambios, como por ejemplo la crecida del vello púbico o el desarrollo de los senos

El primer paso es observar y atender a los primeros cambios físicos que el niño experimenta a todas las edades, así como fomentar un diálogo abierto sobre el tema cada vez que surja. La revista 'Business Insider' ha recurrido a diversos expertos en el mundo de la psicología infantil y adolescente para desentrañar cuáles son las claves a tener en cuenta desde que van cumpliendo años hasta que llegan a la adolescencia.

Menos de 5 años

Seguramente pienses que es demasiado pronto para comenzar a hablar sobre el sexo a tan corta edad, pero es posible que ya les empiecen a surgir determinadas preguntas o dudas sobre su cuerpo, tal y como reconoce la Clínica Mayo. Sin ir más lejos, es posible que ya pregunten de dónde vienen los bebés. Evidentemente, no les tienes por qué decir la verdad, ya que no la entenderían aún, pero sí algo aproximado. Por ejemplo, que surgen de la unión de la semillas de dos personas y creciendo en el interior del vientre de la mujer. El recurso de la cigüeña está muy bien y es una metáfora muy bonita, pero los niños no son para nada tontos.

Foto: Natalia de Molina es una madre que cría sola a su hija en 'Las niñas'. (BTeam)

Si pregunta por sus genitales, Joshua Klapow, psicólogo infantil, recomienda nombrarles el término anatómicamente correcto y para qué se usa, haciendo alusión solamente a la orina. En cuanto al género, esta cuestión es más que complicada, ya que puede ser que tu hijo sienta que no pertenece al grupo de gente con el que comparte órgano sexual. Si esto es así, no hay que prohibir por nada del mundo que el niño adopte maneras de conducta propias del otro género, ya que de lo contrario los padres podrían estar contribuyendo a formar un trauma que en los años siguientes de su vida adolescente y adulta podría pasarle mucha factura.

Menos de 10 años

En esta época, los niños tienden a hacer más preguntas específicas sobre su sexualidad o sobre cómo nacen los bebés. En ese caso, lo mejor es preguntarles a ellos por aquello que ya saben y, en ese caso, corregirles, como aconseja la Clínica Mayo. Esto evitará que metas la pata. A la hora de explicarles cómo surge la fecundación, puedes decir que el papá mete su semilla en el interior de la mamá, esta crece hasta que se forma el bebé y es lo suficientemente fuerte para nacer. Si en algún momento pueden llegar a preguntar por qué su pene crece de forma repentina, tan solo diles que "a veces se endurece y se pone erguido", tal y como recomienda Klapow, dejándoles claro que esto es del todo saludable y normal.

Hay que evitar que los adolescentes consuman páginas pornográficas, ya que puede inculcarles ideas muy erróneas y peligrosas sobre el sexo

En cuanto al tema del género, es en esta edad cuando ya empiezan a hacerse más preguntas que deben ser respondidas. Si tu hijo está confuso respecto a su identidad, debes dejarle claro que aunque haya nacido con un órgano sexual masculino o femenino eso no quiere decir que tenga que tener una orientación sexual determinada. "Puedes decirle que algunas personas se identifican como niños, niñas o incluso con ningún género", asegura Laura McGuire, psicóloga infantil.

Entre los 11 y 13 años

En este punto suelen comenzar los cambios físicos en el cuerpo, que dan la bienvenida a la etapa de la primera adolescencia. Además, el deseo sexual aparecerá, propulsado por un aumento de hormonas. Hay que mantener al adolescente informado de todos estos cambios, como por ejemplo la crecida del vello púbico así como el desarrollo de los senos y el comienzo de la menstruación. También se les deberá aclarar qué son los sueños húmedos y por qué suceden, ya que es inevitable que empiecen a sentir un cierto gusto en su entrepierna al roce.

Por supuesto, en estas edades ya hay que explicarles cuáles son los métodos de anticoncepción más comunes y también educarles en la idea del consentimiento. Lo mejor es incidir en la utlidad del preservativo, ya que así también evitarán contraer una enfermedad de transmisión sexual. Aunque todavía es pronto para que mantengan relaciones sexuales, nunca se sabe. Una encuesta reveló que la media de edad en la que se expone una persona a la pornografía es de 13,3 años, por lo que seguramente acaben descubriendo por sí mismos qué son las relaciones íntimas, con lo que no te deberás de hacer 'el loco' y dejar que lo descubran por su cuenta en alguna página pornográfica.

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A este respecto, la opinión de los psicólogos es unánime: hay que evitar que los niños consuman páginas pornográficas, ya que puede inculcarles ideas muy erróneas y peligrosas sobre el sexo. Si ya lo ha hecho, hay que intentar convencer al adolescente que lo que ha visto en la pantalla no es real y que las personas que salen son actores. También hay que tener mucho cuidado con el 'sexting', evitando que el niño sea partícipe de una cadena de vídeos sexuales que pueden pasarle a través de su teléfono móvil; o peor aún, vídeos que faltan a la intimidad de otras personas con la intención de hacer daño.

Sin duda alguna, esta es una edad muy peligrosa, y lo más necesario es hacerles comprender que detrás de la sexualidad pueden existir conductas muy violentas que atentan contra la dignidad e intimidad de otras personas. En este sentido, hay que ayudarles a desarrollar una especie de "brújula moral" para que sepan identificar las posibles situaciones de abuso, sean o no los protagonistas, para así denunciarlas y evitar que se repitan.

Más de 13 años

En esta época, ya no vale la pena hacerse los tontos. Es posible que sepan todo lo que sucede en una relación sexual con pelos y señales. Y del mismo modo, también es muy probable que ya hayan vivido alguna experiencia en sus propias carnes. Pero es aquí donde más necesario se hace el papel de los padres, pues todavía tendrán muchísimas dudas. Debes asegurarte de que tu hijo adolescente sabe dónde puede encontrar anticonceptivos y de que efectivamente los va a usar.

Es imprescindible que tu hijo se sienta dentro de una red de apoyo para hablar con amigos de todos estos temas y sentirse seguro

Es muy importante hacerle entender de que hay muchas formas de expresar afecto y no solamente a través del sexo, que por supuesto no tiene por qué ser con penetración. También es necesario hacerle entender que está bien esperar y no hay por qué tener prisa. Por supuesto, tu hijo empezará a experimentar no solamente con el sexo, sino con el alcohol y las drogas (aunque evidentemente hay que atender a cada caso particular, pero empezará a salir con amigos y es probable que acabe probando estas sustancias), que sin duda pueden interferir en la esfera sexual de su vida. En este sentido, hay que incidirles en la cuestión del consentimiento para que no se dejen presionar ni mucho menos presionen a otras personas para tener relaciones.

Otro de los consejos que lanzan los psicólogos, quizás uno de los más importantes, es que tu hijo se sienta dentro de una red de apoyo de amistades para hablar con ellos de todos estos temas y sentirse seguro. Uno de los problemas es si acaba siendo el marginado de la clase o recibe el desprecio de sus compañeros en forma de 'bullying'. Este es otro tema mucho más espinoso, pero hazle entender que pronto encontrará su sitio junto a los demás, un lugar en el que no se sienta rechazado y en el que sus amigos le brinden apoyo y consejo.

Foto: ¿Pasarán a formar parte los contenidos eróticos del currículo educativo? (iStock)

La adolescencia es un terreno plagado de minas y, en general, es complicada para todos, tanto para padres como para hijos. El sexo no deja de ser esa esfera de la vida adulta y adolescente en la que debe primar el placer y la responsabilidad, de ahí que haya que incidir muchísimo en la educación, tanto por parte de padres, amigos o profesores. El objetivo, que tu hijo se desarrolle sexualmente en un entorno seguro y saludable. Ante cualquier duda al respecto, puedes pedir asesoramiento a las comunidades educativas, pedagogos o psicólogos especializados en esta franja de edad tan conflictiva.

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