Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si comes ensalada todos los días
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SANAS Y EXQUISITAS

Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si comes ensalada todos los días

La reina de las cenas en clave saludable también puede provocar efectos adversos si se consume en exceso. Los nutricionistas hablan

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¡Deliciosa! (iStock)

Es la reina de las cenas saludables. La ensalada no deja de ser uno de los platos estrella de nuestra cultura mediterránea, pues además de estar repleta de hortalizas de distinto tipo suele estar aderezada de aceite de oliva, el oro líquido de la gastronomía española. ¿Quién no ha recurrido a ella para acompañar una buena tortilla de patatas o unos filetes de pollo cocinados a la plancha?

En realidad, es la mejor opción de ingerir la cantidad diaria recomendada de verdura para aquellos que nunca pudieron tolerar el sabor y textura de otras verduras más clásicas, como el brócoli o las espinacas. Basta con un poco de lechuga, cebolla, tomate y (si eso) una lata de atún para disfrutar de su sabor y de sus efectos positivos en el cuerpo. También las hay más elaboradas, pudiendo añadir zanahoria o aceitunas y así hacer una ligera variación en el sabor del plato.

"Si las ensaladas no se completan con otro plato más nutritivo, la ausencia de macronutrientes nos producirá hambre"

Pero, ¿son tan sanas como parecen a simple vista? ¿Qué pasaría si adoptamos la costumbre de tomar una ensalada cada día? Evidentemente, es infinitamente mucho mejor que te atiborres a ensaladas antes que a fritos o a dulces. Lo peor que te podría pasar es que te acabaras cansando mucho de su sabor y dejes de apostar por ella con tanta regularidad. Pero más allá de esto, la revista 'Eat This Not That' ha consultado con una serie de expertos para que expliquen qué es lo que pasariá si de repente te ves comiendo todos los días ensaladas.

Obtendrás mucha más fibra

El principal efecto, el cual es muy positivo, pues si ingieres fibra todos los días estarás disminuyendo notablemente el riesgo de sufrir obesidad y diabetes tipo 2 a largo plazo. Del mismo modo, tambíen ayuda a controlar el colesterol en sangre, tal y como confirma Lauren Hoover, dietista estadounidense. "Por tanto, si somos estratégicos sobre lo que ponemos en nuestras ensaladas, podremos obtener muchos beneficios para la salud al comerlas con frecuencia", recalca. Si quieres añadirle más fibra a tus ensaladas, puedes añadir un extra de zanahoria, pepino o tomate.

Pero tendrás mucho más hambre

Tan importante como obtener una buena cantidad diaria de fibra es asegurarse de conseguir los nutrientes suficientes con cada comida, pues si no habrá una mayor posibilidad de quedarnos con hambre y luego recurrir a otro tipo de alimentos para saciarnos, o bien picar entre horas, lo que lastrará tus objetivos de pérdida de peso. "Si las ensaladas no se completan con otro plato más nutritivo, la ausencia de macronutrientes básicos como las proteínas magras, grasas saludables o carbohidratos nos producirá hambre", asegura Hoover.

Nutrientes más sanos

Las verduras, además de ser grandes contenedores de fibra, proporcionan una serie de vitaminas clave que tienen una función antioxidante, como la A y la C. "También poseen una gran variedad de fitonutrientes o compuestos vetegales naturales que pueden ayudar a prevenir y combatir determinadas enfermedades", asevera por su parte Toby Amidor, nutricionista experta. Tanto es así que un estudio publicado en el 'Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics' reflejó que aquellas personas que reconocieron comer muchas ensaladas tenían niveles más altos de vitaminas A, B-6, C, E, K, así como ácido fólico, magnesio o potasio.

Pero también grasas...

Evidentemente, se trata de uno de los platos más saludables que hay, pero eso no quiere decir que tenga efectos indeseados. En el estudio citado anteriormente también se descubrió que los consumidores habituales de ensaladas reportaban mayores cantidades de sodio, grasas y azúcares en sangre. ¿A qué se debe esto? Básicamente y según Amidor, porque la mayoría de las personas añaden ingredientes calóricos para hacer las ensaladas más gustosas al paladar. "Las ensaladas a las que se les añade queso, nueces, aguacates o salsas pueden elevar mucho el número de calorías que ingerimos", recalca Amidor. Hay que tener cuidado con los aderezos que les ponemos, ya que no es lo mismo recurrir al aceite de oliva que a salsas preparadas como la mayonesa.

Y sobre todo, más gases

Las ensaladas vienen muy bien para la digestión porque al cuerpo no le cuesta nada digerirlas y a su vez ayudan a limpiar el intestinto. Sin embargo, si abusas de ellas o las comes en exceso, pueden hacer que te sientas más hinchado o con gases. Un estudio reciente demostró que la lechuga puede causar sensación de hinchazón estomacal, ya sea porque aumenta el volumen de gas en nuestros intestinos por la fermentación o también por las contracciones que la pared abdominal debe llevar a cabo para digerirlas.

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En conclusión, la ensalada es una de las opciones más sanas y nutritivas a la hora de pensar en una dieta saludable. Pero si te pasas o bien no las complementas con otros alimentos, no solo sentirás más hambre o te aburrirás más fácilmente de su sabor, sino que también podrás notar un mayor cúmulo de gases en tus intestinos. Lo mejor, como siempre, es comer variado y centrar la alimentación en frutas y verduras, sin desdeñar las proteínas.

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