Una anciana de 90 años recorre 10 kilómetros a pie sobre la nieve para poder vacunarse
  1. Alma, Corazón, Vida
5 KMS A LA IDA Y 5 A LA VUELTA

Una anciana de 90 años recorre 10 kilómetros a pie sobre la nieve para poder vacunarse

Una gran nevada hizo que la única posibilidad para poder llegar a su cita fuera ir caminando sobre la nieve y no se lo pensó: tardó poco más de una hora para ir y otro tanto para volver

placeholder Foto: La mujer tardó una hora en ir y otra en volver (EFE/Martin Schutt)
La mujer tardó una hora en ir y otra en volver (EFE/Martin Schutt)

Fran Goldman es una mujer de 90 años, aunque por su aspecto físico nadie lo diría. Esta anciana vive en Seattle, en el noroeste de Estados Unidos, y ha protagonizado una historia que sirve de ejemplo de las ganas de vivir de los mayores: ha caminado 10 kilómetros por la nieve para poder vacunarse contra el coronavirus.

Fran y su hija Ruth llevaban varios días tratando de encontrar una cita para que la mujer pudiera vacunarse y, por fin, lo lograron en el hospital infantil de la ciudad para el pasado 14 de febrero. El problema llegó cuando vio el pronóstico del tiempo y se percató que se preveía una gran nevada, lo que llevó a muchos hospitales a posponer sus citas.

El sábado, un día antes de su cita, Fran Goldman comprobó que el hospital infantil al que tenía que ir a vacunarse no había cancelado su cita y pensó cómo proceder. Su casa está a 5 kilómetros del hospital y no podía ir en coche porque las carreteras estaban llenas de nieve y no podía conducir ni pedir un taxi. Pero tenía un as en su manga: es una consumada andarina.

Diez kilómetros sobre la nieve

La anciana decidió que la solución era ir andando y el mismo sábado, el día antes de la cita, hizo una prueba: recorrió más de la mitad del trayecto que tendría que caminar al día siguiente y regresó a su casa, todo sobre la nieve. El ensayo fue positivo y llegó a la conclusión de que podría hacer el recorrido en una hora en cada sentido, por lo que se armó de valor y lo hizo.

Tardó poco más de una hora en ir y otro tanto en volver para poder vacunarse

El domingo a primera hora salió de su casa, alrededor de las ocho de la mañana: "Tenía la cita a las 9 y diez y me llevó una hora y cinco minutos". Tal y como ha explicado a la CNN, durante buena parte del camino era la única persona que había en la calle. Atravesó un sendero para bicicletas que estaba cubierto de nieve sin pisar y, por fin, llegó al hospital, donde le suministraron la primera dosis de su vacuna.

Con las mismas, la mujer se dio la vuelta y volvió por donde había venido hasta que, una hora más tarde, volvía a entrar en su casa. Ahora, reconoce que "me siento más cómoda al salir a la calle, poder ir a hacer mis propias compras y pasar más tiempo con familiares y amigos, lo que echo de menos". Pero, además, "como ciudadana creo que es importante para todos crear inmunidad para que podamos volver a la vida tal y como era hasta ahora".

Coronavirus Nieve Caminar Vacunación Vacuna