Un hombre se juega la vida saltando como espontáneo en una carrera de caballos
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SE ENFRENTA A UN AÑO DE CÁRCEL

Un hombre se juega la vida saltando como espontáneo en una carrera de caballos

Se colocó en la recta de meta cuando los animales y sus jockeys luchaban por la victoria en una carrera galopando a más de 60 kilómetros por hora

placeholder Foto: La locura de este aficionado puede costarle un año en prisión (Twitter)
La locura de este aficionado puede costarle un año en prisión (Twitter)

Australia y Nueva Zelanda son dos de los países del mundo donde la pandemia está más controlada. Sus duras medidas para acabar con el coronavirus, además de su condición de islas más o menos grandes, han hecho que sus ciudadanos puedan ir recuperando la normalidad paulatinamente, llegando incluso a ver grandes masas de personas acudiendo a grandes acontecimientos.

Por ejemplo, en el país de los canguros ya se preparan para el Australian Open, el primer Grand Slam de la temporada de tenis, que se disputará con público en Melbourne, como ya está sucediendo en los torneos de preparación que se están celebrando actualmente. Y en Nueva Zelanda hemos visto las gradas llenas durante la Wellington Cup, una de las competiciones de caballos más importantes del año.

Allí ha tenido lugar una de las mayores locuras que se ha visto últimamente en un recinto deportivo. En mitad de una de las carreras que se estaban celebrando en un hipódromo abarrotado de espectadores, uno de los aficionados saltó las vallas y se colocó en el centro de la recta de meta, justo en el momento en el que los caballos estaban luchando por la victoria.

Se jugó la vida

La situación fue de un enorme peligro ya que el aficionado puso en riesgo su vida y también la de los jinetes y los animales que estaban participando en la carrera. Afortunadamente, la habilidad de los jockeys fue suficiente para que sortearan al espontáneo y todo quedara en una anécdota, aunque el susto recorrió la grada durante unos larguísimos segundos.

Tal y como se puede ver en los vídeos que se han hecho virales en las redes sociales, el hombre parece muy satisfecho y se vuelve hacia la grada feliz por su gesta. Sin embargo, no le va a salir gratis: tal y como publica el New Zeland Herald, Justin Bergman, que es como se llama el espontáneo, ha sido acusado de "comportamiento criminal" por su irrupción en la carrera a sabiendas de que pondría en peligro la integridad de los participantes.

Bergman, que no ha querido hacer declaraciones a los medios, ha quedado en libertad bajo fianza y se enfrenta a un año de prisión. Estuvo a punto de provocar una tragedia colocándose en mitad de la pista con animales de más de 500 kilos corriendo a más de 60 kilómetros por hora, pero vivirá para contarlo.

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