Así se convirtió accidentalmente Winston Churchill en un 'influencer' de belleza
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Brown Windsor

Así se convirtió accidentalmente Winston Churchill en un 'influencer' de belleza

El primer ministro era un amante del baño y tenía una especial afición por una pastilla de jabón

placeholder Foto: No hagan que se revuelva en su tumba. (Cordon Press)
No hagan que se revuelva en su tumba. (Cordon Press)

Si existiese el premio al 'influencer' de belleza más insólito de 2020, sin duda el premio se lo llevaría Sir Winston Churchill. El 'bulldog' de Gran Bretaña era un amante de pasar un buen rato en la bañera y su amor por el jabón Brown Windsor acaba de desatar una burbuja en el mercado jabonoso.

Cuando el 'boom' se desató, los proveedores estaban desconcertados sobre por qué la variedad de la época victoriana también favorecida por Napoleón estaba volando de los estantes, recoge 'New York Post'.

La primavera pasada, Melissa Gibbs, propietaria de una tienda de jabón natural notó una curiosa oleada de gente que compraba la pastilla favorita de la reina Victoria. Inicialmente pensó que era un subproducto de la pandemia. "El jabón Brown Windsor se ha convertido y sigue siendo un la gran estrella de las ventas para nosotros desde la pandemia", explicó Gibbs al citado diario.

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Foto: Amazon

En esta misma línea, Deborah O'Shaughnessy, propietaria de Southampton Soap Co., pasó de vender 1.000 patillas al año a 4.000 desde covid-19. “Recibía pedidos de 10 pastillas de jabón Brown Windsor a la vez, y pensé, '¿Qué está pasando?'”, contó O'Shaughnessy.

Asimismo Joe Rhile, propietario de Cape May Soap Co., vio cómo las ventas aumentaban un 50% desde la primavera.

Aumentan las ventas por un libro sobre Churchill

Resulta que los clientes habían leído el 'best seller' del 'New York Times' de Erik Larson 'The Splendid and the Vile', un libro sobre Churchill publicado en febrero de 2020.

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En la página 77, hay una lista pequeña -aparentemente intrascendente- de artículos que la esposa de Churchill, Clementine, pidió para su mudanza al número 10 de Downing Street. "Copas de vino y vasos (el whisky tenía que ir a alguna parte), vasos de pomelo ... cuchillos, jarras, tazas de desayuno y platillos ... 36 botellas de cera para muebles ... y 78 libras de jabón Brown Windsor, uno de los favoritos de Napoleón y Queen Victoria", reza la lista.

Si su firme liderazgo pudo guiar a Gran Bretaña, ¿por qué no a los lectores cansados ​​de la pandemia a través de un schvitz? Después de todo, a Churchill le encantaba tanto bañarse que se conocía que tenía reuniones desde la bañera.

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