Cinco reglas antiguas de las citas que ya no hace falta seguir
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Cinco reglas antiguas de las citas que ya no hace falta seguir

Muchas se basan en normas sociales un poco obsoletas y roles de género tradicionales, es mejor ser natural

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Si hay algo que la cultura americana nos ha dejado son muchas metáforas de béisbol que sirven para hablar de sexo. Así, cuando preguntamos si alguien ha pasado a tercera base, sabemos (aproximadamente) lo que quiere decir gracias al sinfin de referencias visionadas en películas y sitcoms. Y si hay algo que debemos respetar siempre son los tiempos: esperar un poco para llamar, pasar a esa deseada base tras unas citas, lo típico.

¿Realmente funciona? En realidad, muchas de estas reglas se basan en normas sociales un poco obsoletas y roles de género tradicionales. Quizá la naturalidad a la hora de quedar con alguien sea más importante que esperar unos días u horas para escribir, con el fin de no parecer demasiado desesperado, o no parecer demasiado disponible. La revista 'Psychology Today' ha recopilado algunas de estas normas sociales que antes parecían fundamentales pero que, poco a poco, se están quedando anticuadas.

No habléis de política

Se suele decir que si quieres que una primera cita salga bien, ni se te ocurra hablar de política (o religión). Sin embargo, la política es un tema fundamental y conocer las preferencias de la persona en cuestión también te llevará a conocerla en un plano mucho más profundo para entender si sois compatibles o no. La política no tiene que dominar la conversación, pero debe discutirse si te resulta importante.

No tienes que esperar tres horas para responder o fingir que no te importa

Está bien hacer preguntas difíciles. Está bien tener esas conversaciones que podrían ser incómodas sobre causas sociales, medioambiente, espiritualidad o derechos humanos.

No estés disponible

Es un clásico. Espera X horas para contestar, no escribas nada más haber terminado la cita y espera un poco. Estar disponible (tanto literal como figurativamente) está bien. Si estás disponible y puedes ir a una cita (y quieres ir, claro), ve a esa cita. Si deseas ver a alguien de nuevo, pregúntaselo o deja que lo sepa. No tienes que esperar tres horas para responder o fingir que no te importa, de lo contrario entrarás en un juego/dinámica interminable que no tiene por qué acabar bien.

Espera a que haga el primer movimiento

Este consejo se usa especialmente para advertir a las mujeres. Según la doctora Leah Aguirre: "La cultura heteronormativa en la que vivimos continúa perpetuando los roles de género tradicionales. Se supone que los hombres son los que deben tomar la iniciativa y perseguir a la mujer". Si no te apetece que el pingüino te lleve piedras y quieres ser tú la que dé el primer paso, aunque seas una mujer, es perfectamente plausible. Probablemente la otra parte se sienta halagada.

El sexo y la intimidad son poderosos e importantes en una relación, pero cada pareja es un mundo


No tengas sexo hasta la tercera cita

De nuevo, este consejo prima más en las mujeres heterosexuales para evitar que la pareja las vea como "excesivamente fáciles". El sexo y la intimidad son poderosos e importantes en una relación, pero cada pareja es un mundo. Algunas personas prefieren esperar unas semanas o incluso meses antes de tener sexo mientras que otras no tienen por qué esperar tanto. Para algunos, el sexo es algo que puede ser divertido y casual, y para otros, requiere una conexión más profunda. Lo importante es la sintonía y la comunicación.

Dale una oportunidad

Una cita ha sido catastrófica y no te ha gustado lo más mínimo, pero siempre habrá alguien que te diga que seas amable y le des otra oportunidad a esa persona, por si las moscas. Tú sabes lo que estás buscando y si estás interesado o no, y debes fiarte de tu instinto antes que de los demás. Las "reglas" que se nos han impuesto a menudo son bastante anticuadas e irracionales y como salir con alguien no es blanco o negro, lo mejor es que hagas lo que mejor crees que funciona para ti.

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