Consejos para cuidar tus plantas de la nieve y las heladas
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Consejos para cuidar tus plantas de la nieve y las heladas

Las bajas temperaturas pueden provocar la muerte de algunas plantas, así que no está de más estar preparado para ayudarlas si es necesario

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Tras el paso del temporal Filomena por gran parte de la Península, son muchas las personas que empiezan a descubrir las consecuencias que las grandes nevadas y las temidas heladas están teniendo en sus hogares. Los árboles y las plantas han sufrido con creces este temporal sin precedentes, por eso es normal que muchos de nosotros estemos preocupados por ellos.

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Y es que, las bajas temperaturas pueden provocar la muerte de algunas plantas, así que no está de más estar preparado para ayudarlas si es necesario. Es por eso que Ester Casanovas, experta en jardinería del ecommerce español especializado en bricolaje, casa y jardín ManoMano.es, nos explica qué hacer y cómo actuar durante un temporal de frío para que nuestras plantas sufran lo mínimo posible.

Qué hacer ante un aviso de heladas

  • Ante todo, no alarmarse. Revisa qué plantas son más susceptibles de sufrir con las bajas temperaturas y prioriza su protección ante el resto. Si por su tamaño resulta fácil meterlas en casa por la noche, sitúalas en la cocina o en el baño, donde estarán más resguardadas pero no notarán un aumento de temperatura exagerado.
  • Evita colocarlas en el comedor o el salón, donde el shock térmico con la calefacción del hogar, podría ser peor que haberlas dejado en el balcón o la terraza.
  • Los abonos ricos en fósforo y potasio protegen a las plantas de las bajas temperaturas: utilízalos de manera preventiva si el aviso de heladas es a unos días vista.

Cómo actuar si las plantas están cubiertas de nieve

  • De entrada, no es necesario eliminar la nieve que se acumula en las hojas o ramas de tus plantas. La capa que forma, puede proteger a la planta de las heladas venideras. Sacúdela o quítala únicamente si consideras que el peso puede partirla o si se trata de plantas especialmente sensibles a las bajas temperaturas.
  • Agrupa las macetas en un lugar soleado, y utiliza velo térmico o pantallas para protegerlas de las corrientes y del aire helado. Entra en casa aquellas más delicadas: si tienes poco espacio, será necesario priorizar.
  • Evita pisar el césped porque sus hojas pueden quebrarse bajo el peso de tus pisadas
  • Nunca utilices sal para deshacer la nieve del jardín. El daño que puede ocasionar si llega a filtrarse en el suelo puede ser irrecuperable, convirtiendo una zona de cultivo en una tierra yerma durante años.
  • Las hojas y brotes amarronados indican que esa parte de la planta se ha helado, y sus tejidos han muerto definitivamente. Pueden estar protegiendo al resto, así que espera a que llegue el buen tiempo para armarte con las tijeras y empezar a podar. Si es posible, realiza algunos esquejes para intentar propagarla en el interior de tu hogar.

Cómo proteger nuestras plantas en invierno

Los invernaderos son una estupenda opción si dispones de suficiente espacio en el jardín. Los tienes en forma de caseta más o menos grande que pueden quedar fijos durante todo el año, así como estructuras fácilmente desmontables que podrás guardar durante los meses más calurosos.

  • Sitúalo en el lugar donde reciba más horas de sol directo para que las plantas puedan seguir creciendo sin problemas y utiliza un calefactor durante los días más crudos de invierno.
  • Una muy buena opción, son las mantas protectoras o térmicas, también llamadas velo de protección. Se trata de un material muy fino que una vez extendido sobre las plantas, aumenta su temperatura en unos cuantos grados. Además, permite su transpiración, el riego y que reciban los rayos UV, algo que no conseguirías con un simple plástico. Una vez hayan pasado los fríos, puedes retirarla para limpiarla y guardarla para cuando la vuelvas a necesitar.
  • Con el mismo tejido, se comercializan bolsas de distinto tamaño para cubrir las copas de los árboles y arbustos del huerto y el jardín.
  • No olvides proteger “los pies” de las plantas: cubre el suelo con un acolchado de corteza de pino o de paja, que elevará en unos pocos grados la temperatura de la tierra.
  • Las plantas en macetas son mucho más sensibles a las bajas temperaturas que las que están plantadas en el suelo. Además, las macetas de cerámica o terracota pueden llegar a rajarse si el cambio de temperatura se produce de manera brusca.
  • Para proteger las macetas, te recomendamos un truco muy sencillo, que consiste en forrarlas con cartón o con plástico de burbujas. No cubras los agujeros de drenaje por si la situación se alarga durante días: es importante que el agua del deshielo pueda encontrar un hueco por donde escapar.

Año de nieves, año de bienes

Este sabio refrán resume perfectamente los beneficios que puede tener la nieve sobre los cultivos. Por un lado, el agua del deshielo se infiltra lentamente en la tierra, lo que puede ser de gran ayuda para algunas plantas en los meses venideros.

Pero también es importante saber que las bajas temperaturas pueden matar a algunos insectos y esporas de hongos perjudiciales para las plantas que durante el invierno se mantienen escondidas a la espera del buen tiempo. Al llegar la primavera, estas plagas habrán muerto, por lo que podemos notar una menor incidencia de las mismas sobre las plantas.

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