La distimia, la forma de depresión suave que acaba haciéndose crónica
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SENTIMIENTOS DE ANGUSTIA

La distimia, la forma de depresión suave que acaba haciéndose crónica

¿Te sientes frecuentemente triste o apático pero no consideras que altere demasiado tu vida diaria? En ese caso, puede que sufras este trastorno mental tan particular

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En este año particularmente extraño, las consecuencias psicológicas del hecho de enfrentarnos a una pandemia ya han empezado a hacer mella en la población. Las afecciones más comunes que han notado los españoles son síntomas relacionados con la ansiedad, el estrés o la depresión, tal y como reflejó un estudio reciente sobre consultas psicológicas en España. En concreto, las terapias dirigidas a controlar la ansiedad aumentaron hasta el doble y las encargadas de asistir los síntomas depresivos crecieron un 80,9%.

Es por ello que vivimos un tiempo crucial de cara a la salud psicológica. Más allá de los episodios concretos de ansiedad o de depresión que podemos sufrir en algún momento de nuestra vida, hay un tipo de trastorno psicológico más imperceptible pero igual de importante que puede pasar factura a la salud de quien la sufre. Se trata de la distimia, una depresión leve cuyos síntomas pueden aparecer y desaparecer de forma esporádica y que puede durar toda la vida. Por lo general, no es ese tipo de depresión que te mantiene en cama durante semanas, sino que es una sensación amarga que te acompaña a lo largo de tu experiencia.

Lo mejor es acudir a terapia psicológica y llevar un estilo de vida saludable para reducir así los episodios de estrés o los 'bajones'

Al ser tan imperceptible o no representar gravedad en los momentos críticos, es muy difícil elaborar un diagnóstico, ya que al fin y al cabo es una afección que está en terreno de nadie: bien puede considerarse como una depresión duradera en el tiempo que tiene sus picos altos y bajos o bien puede pasar tanto para el paciente como para el psicólogo como un mero sentimiento de tristeza, apatía o nostalgia por el pasado. Lo que sí que descarta que sea una mera sensación amarga y transitoria es el mecanismo mental que se desencadena justo en ese instante de dolor o angustia. Algo así como "necesito deshacerme de esto". Es decir, si sientes que se convierte en obsesión o no te deja pensar con claridad, es el momento de acudir a un psicólogo. En caso contrario, tan solo hace falta que te mentalices de que esa mala sensación se pasará y al cabo de un tiempo (puede ser unas horas o un día) te sentirás mejor.

Tratamientos

En caso de identificar y padecer la distimia, ¿cuál es el procedimiento o tratamiento a seguir? Los fármacos no son nada buenos, en primer lugar, ya que estos se encargan de tratar trastornos mentales graves y acusados, como bien viene a ser la propia depresión. Lo mejor es acudir a terapia psicológica y llevar un estilo de vida saludable con una buena alimentación y ejercicio físico para reducir así los episodios de estrés o los 'bajones'. Aunque parece el típico consejo de siempre, realizar ejercicio físico permite que liberes dopamina y reduce los niveles de cortisol en sangre, la hormona del estrés. Esto te hará menos propenso a sufrir recaídas.

Contar con una red robusta de apoyo familiar o de amigos es la mejor forma de prevenir los trastornos mentales

A veces, la distimia se puede corresponder con una baja autoestima. Si has recibido una cierta dosis de reconocimiento por parte de los tuyos y te sientes respaldado por tus amigos y familia pero aún así sigues creyendo que no eres lo suficientemente bueno, es probable que tengas algún rasgo distímico, tal y como explica el psicólogo Barton Goldsmith en un artículo de 'Psychology Today'.

Afortunadamente, la baja autoestima se puede corregir para conseguir tener más confianza en tí mismo y en tus capacidades, además de sentirte mejor a nivel mental y psicológico. Lo más importante es dar el primer paso, que evidentemente pasa por reconocer que no nos encontramos todo lo bien que nos gustaría. Y comprender que se trata de una afección diferente a simplemente estar triste, desmotivado o apático, al igual que tampoco montar un drama y pensar que estamos enfermos o somos deprimidos crónicos que nunca se recuperarán.

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Lo mejor para la distima, según los expertos, es salir hacia fuera e intentar conectar con las personas de tu entorno. En este sentido, encontrar a alguien a quien poder contarle cómo nos sentimos es esencial. No hay nada mejor que una conversación sincera sobre un problema o algo que nos preocupa para que ese conflicto se vuelva pequeño.

Normalmente, al verbalizar nuestras preocupaciones a los demás estas ya no parecen tan grandes o severas. Contar con una red robusta de apoyo familiar o de amigos es la mejor forma de prevenir los trastornos mentales, ya que este tipo de afecciones nos hacen rechazar el contacto social y nos aíslan de los demás. Y más en esta época, en la que hemos echado tanto de menos a tanta gente. Por ello, no pierdas el contacto con tus seres más queridos, y si crees que aún así no consigues librarte de esas sensaciones tan amargas, no dudes en recurrir a la ayuda de un profesional de la psicología para corregirlas o ponerles freno.

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