La fórmula perfecta para dejar de pensar en tu expareja
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La fórmula perfecta para dejar de pensar en tu expareja

Si te pasas el día esperando que llame o espiando sus redes sociales tu mente sufre algo muy parecido a un TOC. Por suerte, puedes remediarlo con constancia y esfuerzo

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A veces, por motivos ajenos a nosotros mismos, las relaciones de pareja simplemente no salen bien. Es duro, por supuesto, ya que durante mucho tiempo concebiste que pasarías el resto de tu vida con esa persona, y concienciarte de que no va a ser así es como despertar de un sueño que no quieres que termine. Quedan los preciados recuerdos que, irremediablemente, también son muy dolorosos.

Generalmente el que es dejado se lleva la peor parte. Comienza entonces un proceso de duelo en el que parece que no puedes sacar a tu ex de tu mente. Espías sus redes sociales, si tiene, para comprobar qué está haciendo, piensas continuamente en llamarle por si hubiera alguna oportunidad de que las cosas se arreglaran, y en general tu mente sufre algo muy parecido a un TOC o trastorno obsesivo compulsivo que puede descarrilar tu vida.

Si tus pensamientos son repetitivos, escríbelos. Hacerlo puede ayudar a hacer que tus pensamientos sean menos intrusivos

Por suerte, estas situaciones son reversibles. Hay técnicas que resultan muy útiles, puedes ser capaz de eliminar los pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos, pero requiere esfuerzo y constancia. Por ejemplo, imaginemos que te pasas el día mirando el ordenador para comprobar sus redes sociales o cogiendo el teléfono para ver si te ha llamado. Los desencadenantes de todo eso, en este caso, serían el teléfono y el ordenador, y por tanto son lo que tienes que controlar.

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Parece fácil, pero no lo es. Se trata de un tira y afloja contigo mismo. No hace falta que le regales el teléfono y el ordenador a un amigo, simplemente debes controlar las veces que los usas: por ejemplo, silencia a tu ex para que no aparezcan sus notificaciones cada vez que te escribe (si es que lo hace). ¿Qué pasa con el impulso de revisar o usar el teléfono y las redes sociales? Si no puedes resistirte, intenta reducir la cantidad de tiempo o el número de veces que haces esto. Cada vez que puedas hacerlo, comenzarás a tener una sensación de control.

Haz el retraso un poco más largo cada día. O reduce el número de mensajes de texto que envías a tu ex un poco todos los días

¿Cómo se reduce el número de veces que participas en tu ritual compulsivo? Cambia tu atención a otra actividad: ordena tu armario, mira guitarras en internet, lee un libro. Haz esto durante al menos 10 minutos y, cuando hayan pasado, piensa si todavía tienes ganas de hacerlo. Puede que la intención haya desaparecido. Haz el retraso un poco más largo cada día. O reduce el número de mensajes de texto que envías a tu ex un poco todos los días. Puedes ir despacio. Si son 10 minutos lo que puedes retrasar hoy, que sean 11 mañana. Si envías a tu ex cinco mensajes de hoy, redúcelos a cuatro mañana.

También es importante que identifiques en qué momento aumentan las ganas de hacerlo, ¿es en casa, a solas? ¿Tomando una copa con tus amigos? Toma nota mental de cuándo el impulso es más intenso, eso te servirá para anticipar el momento y cambiar la actividad o retrasarla.También te puedes servir escribir la obsesión, según informa 'Psychology Today': "Si tus pensamientos son repetitivos, escríbelos, incluso si necesitas escribir lo mismo 20 veces. Hacerlo puede ayudar a hacer tus pensamientos menos intrusivos. No envíes lo que escribiste a nadie, y hazlo con lápiz y papel, no en digital, por lo que estarás menos tentada a enviarle lo que escribiste a tu ex". Nada de esto soluciona un corazón roto, pero te ayudará a sobrellevarlo y a no sentirte mal por no saber controlar tus impulsos.

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