¿Cómo impactan las actuaciones políticas en nuestro sentimiento de seguridad?
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¿Cómo impactan las actuaciones políticas en nuestro sentimiento de seguridad?

Es vital desarrollar habilidades para manejar las altas dosis de incertidumbre y estrés que experimentamos mientras hacemos frente al virus

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Como ciudadanos asistimos al espectáculo bochornoso de ciertas actuaciones políticas, obligados en momentos de crisis como el que atravesamos, a promover un sentido de seguridad mediante el establecimiento de criterios sensatos que guíen sus actuaciones y eviten alimentar vorazmente la angustia de quienes luchan día a día por cuidar su salud y mantener a flote unas condiciones dignas de vida. ¿Cuál es el impacto psicológico de estas actitudes?

Los políticos deben hacer suya la máxima de que la salud a de ser entendida de una manera integral, como la propia OMS nos recuerda, donde los aspectos físicos, psicológicos y sociales se entrelazan y dialogan de forma permanente entre sí.

La vital importancia de tener en cuenta la necesidad de seguridad radica en que no hacerlo así compromete la funcionalidad de las personas, horada nuestra fortaleza interna y nuestro bienestar emocional, tanto como individuos y como sociedad, ambos pilares clave a la hora de poner en juego el esfuerzo necesario, el sentimiento interno de potencia, para salir adelante en los momentos difíciles en que se comprometen nuestras necesidades de auto conservación, bien por cuestiones de salud o económicas.

La Guía de Intervención Psicológica

Todos somos conscientes de la crucial importancia de desarrollar habilidades para manejar las altas dosis de incertidumbre y estrés que experimentamos mientras hacemos frente al virus adoptando medias de autoprotección que cambian nuestras rutinas de vida.

Las autoridades deben no contribuir a empeorar el clima emocional y el estrés en la población sino actuar con responsabilidad

Pero las autoridades deben no contribuir a empeorar el clima emocional y el estrés en la población sino actuar con responsabilidad promoviendo estrategias de resiliencia en individuos y comunidades y evitando espectáculos bochornosos de descoordinación institucional, con ruedas de prensa casi simultáneas y contradictorias donde exhiben sin pudor arbitrarios criterios científicos que angustian, desorientan, enloquecen, frustran y estresan a las personas y que, sobre todo, nos hacen a todos más vulnerables e indefensos.

Los principios básicos que recoge en la Guía de Intervención Psicológica ante la situación derivada del brote de coronavirus del Colegio de la Psicología de Madrid y la Guía de actuación frente a Crisis y Emergencias escrita por el grupo Disaster Action compuesto por supervivientes y familiares de 29 espeluznantes desastres, recomiendan cuatro actuaciones esenciales destinadas a promover la esperanza, la seguridad, la conectividad, la eficacia y la calma.

Cualquier crisis trasforma nuestra visión del mundo y erosiona nuestro sentimiento de seguridad

Su fin es reconducir los efectos negativos del estrés extremo y promover la resiliencia en individuos y comunidades. Así como apuntalar nuestra maltrecha confianza de que podemos salir adelante y atravesar esta experiencia trasformados y fortalecidos ante el propio riesgo inherente al vivir.

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¿En qué consisten estos principios básicos que fortalecen nuestra resiliencia? ¿Cuáles son las actuaciones comunitarias que hay que mejorar?

Seguridad

Cualquier crisis trasforma nuestra visión del mundo y erosiona nuestro sentimiento de seguridad. En parte por el profundo impacto emocional que la situación tiene sobre las personas lo que nos lleva en numerosas ocasiones a sobreestimar el riesgo vital, avivan miedos atávicos y nos inocula una permanente sensación de falta de control de la situación.

Las actuaciones comunitarias siempre deben llevar emparejadas acciones básicas destinadas a recuperar un mayor sentimiento de seguridad, caracterizándose por:

  1. Promover una sensación de orden y control de la situación.
  2. Proteger a la población de información inexacta y del impacto emocional de noticias sensacionalistas.
  3. Usar un lenguaje apropiado y alentar una comunicación permanente sobre lo sucedido. Todos estamos tensos y nerviosos y lo adecuado es emplear un lenguaje sencillo, honesto en las dificultades y claro en las pautas a seguir.
  4. Así como prevenir y controlar la expansión corrosiva de lacerantes rumores.

Calma

Seguro han observado como su cuerpo responde ante situaciones de estrés agudo tanto física como psicológicamente. Este despliega todo un abanico de coloridas reacciones, serias conductas de hipervigilancia, angustia dolorosa, desconcertantes ataques de pánico, etc. que emergen ante situaciones que interpretamos como amenazantes para nuestra vida.

Es importante comprender nuestras reacciones y expresar lo que en ese momento sentimos para regular las emociones

No obstante, si estas reacciones se extienden durante largos periodos de tiempo se deteriora nuestra salud psicológica y se compromete nuestro bienestar emocional. Por lo tanto, es muy importante, encontrar la manera de regular las emociones. Ayuda comprender nuestras reacciones, expresar lo que en ese momento sentimos como abrumador para facilitar de ese modo una adecuada elaboración y gestión emocional.

¿Qué nos ayuda?

  1. La predictibilidad, es decir, tener un plan de acción o un esquema para poder obtener información y acceder a los recursos asistenciales necesarios.
  2. Mostrarse, por parte de las autoridades, abiertos, sinceros, sensibles y empáticos hacia las necesidades del conjunto de la población y sus dificultades.
  3. Ser claro sobre lo que es posible hacer y ofrecer la oportunidad de considerar y valorar las expectativas propias y ajena. Como dice Pablo D’ors lo mejor es familiarizarse lo antes posible con lo que haya sea lo que sea.

Sentirnos conectados

Ayuda también sentirnos vinculados unos con otros y capaces de obtener el sostén y el apoyo necesario, así como disponer de los recursos sociales/asistenciales básicos son un poderoso factor protector. Debemos reforzar los nichos naturales de apoyo social mutuo, incluidas las familias de forma presencial u online. Ofrecer apoyo decidido a los demás al tiempo que sentimos que también puede sernos dado y que éste sea accesible y disponible. Todo esto tiene poderosos efectos positivos en nuestro bienestar y en la forma de encarar la situación.

Promover una comunidad eficaz con personas eficaces

Cuando hablamos de “eficacia” aludimos a personas y comunidades que mantienen la firme creencia de que tienen algún control o la capacidad de mejorar una situación e impactar positivamente sobre ella mediante “respuestas útiles” que son las que ayudan.

Es decir, aquellas que empoderan a los individuos y a sus comunidades porque les alientan a pensar que aún “pueden hacer” algo sobre todo en los momentos críticos donde no han tenido o sienten que han perdido el control de la situación, y donde su sentido de eficacia se ve seriamente comprometido. Porque, en definitiva, son estas las que nos proporcionan autoestima y capacidad de influencia en el entorno.

Eficacia: capacidad de mejorar una situación e impactar positivamente sobre ella mediante “respuestas útiles”

A nivel práctico, se trataría de ir más allá de las diferencias y solucionar de forma efectiva algunos problemas concretos: la creciente inseguridad económica de muchas familias, el acceso a los recursos sanitarios, las soluciones respecto al cuidado de los niños si estos deben ser confinados, la atención de nuestros mayores, etc.

Animar a la esperanza

La esperanza es una de esas emociones reinas que ayudan a vivir mejor la vida porque nos anima a creer en un buen final y en ocasiones, como ya nos recordó Obama, lo más importante y lo más difícil es no rendirse a la tentación de dejar de luchar. Pero si bien la esperanza es un sentimiento que no se puede imponer, sí podemos adquirir una perspectiva positiva orientada hacia el futuro, es decir, tener esperanza en algo mejor.

La historia de la humanidad se forjó en la esperanza. Sabemos que hay luz al final del túnel y eso facilita la travesía

En medio del caos abrasador, del caótico ojo de la tormenta, debemos esforzarnos en el cultivo fecundo de aquella esperanza que se asienta en la realidad y nos pone en movimiento. Aquella que hunde sus raíces en el presente y nos descubre maravillados que hay muchos motivos para esperar. Aquella que nos alienta a hacer y a tomar medidas de adaptación individuales y colectivas para lograr metas y objetivos que nos proporcionen mejores resultados futuros.

Y, ayuda a ello sortear la tiranía de lo inmediato, cultivar nuestra paciencia y el sentido pleno en cada grano de arena sumado, porque nuestra historia, la de la humanidad se forjó así con confianza y aún cuando no tenemos las circunstancias deseadas sabemos que hay luz al final del túnel y eso facilita la travesía. Porque nosotros tierra de peregrinos y exploradores sabemos mucho de lo que es “estar en camino”, pues ya cantó nuestro poeta Antonio Machado, caminante no hay camino, se hace camino al andar. Un camino que es tierra bajo nuestros pies y un horizonte en lontananza al que otear.

Raquel Tomé es psicóloga sanitaria y directora del Centro Guía de Psicoterapia de Madrid. Especialista en trauma, estrés, ansiedad, depresión, y trastornos de conducta alimentaria, entre otros.

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