"LA SUSTANCIA C"

¿Los ojos tienen la capacidad de predecir el futuro inmediato?

Los neurólogos llevan años esforzándose en entender y conocer las fuerzas ocultas que tiene la mirada a la hora de emitir juicios y predecir próximos acontecimientos

Foto: Foto: iStock.
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Has quedado con alguien. Os sentáis a tomar un refresco en una terraza y comenzáis a hablar. ¿Cuánto confías en esa persona? ¿Qué crees que te va a decir en ese preciso momento? Las conversaciones surgen, las miradas van y vienen, el campo visual cambia, os miráis el uno al otro. Te fijas en los detalles. Percibes lo que va a suceder a continuación con tan solo reparar en sus ojos. Se va a reír. Va a mostrar sorpresa, expectación, incredulidad o simple comprensión. ¿No es maravilloso y emocionante el modo que tenemos de comunicarnos de manera no verbal con otras personas?

Nuestros globos oculares nos delatan. Al fin y al cabo, es de donde surge la expresión más clásica de afectación o emoción: las lágrimas. Estas esferas con las que percibimos visualmente el mundo y cuya belleza acaba siendo uno de los mayores alicientes o atributos por el que nos enamoramos de otras personas son de lo más misteriosas. Y no solo eso, sino que son el componente principal de eso que llamamos mirada, lo que nos permite intuir el estado anímico del otro e, incluso, saber lo que va a decir a continuación.

La sustancia C emana de una persona y fluye desde los ojos en línea recta. Hace contacto con los objetos del entorno que nos rodea

"Los humanos somos criaturas dominantemente visuales, lo que vemos muestra una pista significativa de lo que piensa la otra persona", asevera Matt Johnson, doctor de psicología cognitiva en la Universidad de Princeton, en 'Psychology Today'. "Los estudios científicos han demostrado que cuando miramos a alguien, nuestros ojos gravitan hacia los suyos. Solo con esta información, podemos predecir con más o menos precisión qué objeto van a recoger ahora o hacia qué parte de la habitación se van a dirigir".

¿Cómo somos capaces de pronosticar qué es lo que va a hacer la persona con la que estamos con tan solo ver la información que transmiten sus ojos? Johnson cita a un neurocientífico llamado Michael Graziano, quien ha establecido que todo deepende de una especie de "rayo invisible" que refleja nuestras intenciones cuando proyectamos la mirada hacia el otro, recaparando su atención. A esta fuerza invisible la llama "sustancia C". La "c" se refiere a la conciencia. "Es una construcción de un motor de predicción", explica. "Realmente no existe como tal. Se trata de una representación de un procesamiento neuronal muy complejo de analizar que ocurre en la cabeza de una persona. Gracias a ella, podemos predecir el próximo movimiento".

La mirada como máquina de predicción

La idea de que existe una especie de fuerza invisible que es lanzada desde nuestra mirada y nos ayuda a predecir qué va a sucer a continuación puede sonar un poco fantasiosa. Se trata de un poder cuya existencia es muy difícil de demostrar, aunque Graziano y su equipo han realizado varios experimentos para comprobar si en verdad nuestros ojos tienen la capacidad de anticiparse a los movimientos que surgen a nuestro alrededor.

Los psicólogos saben que predecir el comportamiento del otro es un proceso mental en el que la mirada es muy importante

En un estudio, el grupo de científicos reunió a una serie de participantes que se sentaron frente a un tubo vertical ligeramente inclinado hacia un lado. De esta forma, les preguntaron si al contemplarlo eran capaces de predecir si se caería o no contra la superficie sobre la que estaba erguido. Dividieron a los individuos en dos grupos: uno lo contemplaría con los ojos abiertos y el otro con los ojos vendados.

Los resultados demostraron que la mirada de la persona tuvo un impacto significativo en esos juicios. Los individuos creyeron que el ángulo de inclinación era mayor si el tubo estaba inclinado hacia la cara que si lo estaba hacia fuera, es decir, en la posición contraria. Esto les llevó a creer que, al tenerlo más cerca de los ojos, el tubo se caería con mayor facilidad, como si la fuerza proyectada desde los ojos se esforzara en evitar la caída del tubo. Puedes apreciar mejor los resultados de este experimento a través de un dibujo que realizó Graziano de la situación.

Cuando la persona tenía los ojos vendados, evidentemente, su mirada no tuvo ningún impacto en los juicios sobre si caería o no el tubo. "La sustancia C emana de una persona y fluye desde los ojos en línea recta", resume el neurólogo. "Hace contacto con los objetos del entorno que nos rodea. Tiene una carga energética que empodera a los individuos para tomar decisiones relativas al comportamiento, y por tanto, dirigidas a actuar en el mundo. Es automática, dándonos la impresión de que podemos percibir la conciencia de otras personas con tan solo mirarlas".

"Como animales sociales que somos, algunas de nuestras capacidades más avanzadas consisten en ver cómo otorgamos sentido a otras personas", concluye Johnson, por su parte. "Y la mayor parte de este procesamiento visual es tan intuitivo y automático que desconocemos por completo cómo se hace. Los psicólogos sociales saben desde hace tiempo que predecir el comportamiento del otro es un proceso mental crucial en el que la mirada es especialmente importante". De ahí quizás la capacidad de persuasión a través de la mirada directa a los ojos.

Alma, Corazón, Vida

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