La casa de tus padres y el ataque de los clones: la curiosa arquitectura de periferia
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La casa de tus padres y el ataque de los clones: la curiosa arquitectura de periferia

Los edificios de los barrios periféricos de las ciudades españolas se parecen bastante. Dos arquitectas explican los motivos por los que vemos tantas casas y distribuciones similares

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Es un fenómeno que quizá has experimentado alguna vez cuando paseas por la periferia de una ciudad española: pareces encontrarte en un pequeño micromundo que te parece haber visto antes, aunque sea la primera vez que visitas esa zona. Como los sueños en los que de alguna manera todo te es familiar, aunque nunca hayas soñado algo así antes. Y, en realidad, ni siquiera tiene por qué ser en nuestro país, las zonas periféricas de buena parte del mundo se parecen, ¿es quizá la construcción de sus edificios? ¿La manera en que están configurados?

Da igual si eres una 'tiktoker' de padres cuarentones o un señor de 50 años con unos progenitores en la tercera edad, casi todo el mundo tiene o conoce un familiar o un amigo que tiene un piso en un barrio de clase media en la periferia de una gran ciudad española. Barrios que se desarrollaron entre los años 60 y 80 y que guardan mucha similitud entre sus edificios. El típico piso de tus padres, vamos. En El Confidencial hemos hablado con las arquitectas Teresa Castillo y Elena Cornejo sobre este tipo de edificios y de barrios, para despejar las dudas sobre si se trata de una percepción de un ojo no experto, una simple casualidad, o realmente hay algo cierto en esta premisa. "Verdaderamente, todos los barrios periféricos corresponden a un patrón común", explican, "y son varios factores los que hacen que no solo en España, sino en todo el mundo, se asemejen".

La planificación urbana

Según explican las arquitectas, estos grandes barrios se diseñan como 'unidad' en base a expectativas de crecimiento, lo que los hace diferir de las ciudades históricas, que tienen calles que serpentean y rincones que son 'un factor sorpresa' que al ser fruto del crecimiento, se han transformado en virtud de la necesidad, la experiencia o el paso del tiempo.

El barrio de Aluche en Madrid en los años 70. (Pinterest)
El barrio de Aluche en Madrid en los años 70. (Pinterest)

"En cambio, los barrios de las periferias se diseñan como unidad en base a expectativas de crecimiento. En primer lugar, se trazan las infraestructuras, generalmente sobre una cuadrícula y en el espacio resultante se delimitan los solares. Además, hay que contar con la Normativa Urbanística y las Ordenanzas, que delimitan las alturas de los bloques, su volumetría, el fondo edificable, etc, que condiciona el aspecto exterior de estos, y no solo eso, también las posibilidades de distribución de la vivienda dentro del bloque", añaden.

La velocidad

Otro factor a tener en cuenta es que los barrios periféricos se construyen rápidamente, en aproximadamente una media de diez años, debido a cuestiones de necesidad habitacional de la ciudad y por económica de mercado. Esto supone que el proceso se acelera, la redacción del proyecto, la construcción y se acude a diseños, soluciones constructivas y materiales ya conocidos. "Con plazos tan apurados, no queda margen para proponer edificios residenciales más singulares o sistemas más innovadores", explican.

Los barrios periféricos se construyen rápido, en una media de 10 años, por cuestiones de necesidad habitacional y economía de mercado

Además, la rentabilidad económica también juega un papel importante. Cuando en un mismo barrio la construcción de varios bloques corresponde a un mismo promotor, el diseño y construcción de los bloques suele ser muy similar para que aumente el rendimiento y beneficio con la producción en serie.

La respuesta a estándares

“La concepción de viviendas ‘para masas’ tradicionalmente ha sido muy rígida”, cuentan las arquitectas. “Se ha dado respuesta a un único tipo de familia, con más o menos hijos, y un único estilo de vida. El salón era el centro social de la casa, la cocina era territorio femenino, las habitaciones de los niños eran pequeñas porque se independizaban pronto, etc.”.

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¿Hechos por una misma mano?

Es bastante lógico preguntarse si esas casas que responden a un patrón común han sido diseñadas por una misma mano. Es innegable que muchas casas de la periferia española tienen puntos en común, por lo que no parece descabellado pensar que podrían haber sido construidas por el mismo arquitecto. "En aquel momento (los años 70 aproximadamente) los promotores tenían varios arquitectos y constructoras con las que trabajaban habitualmente. Tenían una fórmula que funcionaba y la repetían. Esto hacía más fiable la inversión y el beneficio era mayor", cuentan.

El salón era el centro social, la cocina, territorio femenino, las habitaciones de los niños eran pequeñas porque se independizaban pronto...

Pero eso no ha cambiado en la actualidad. "Se sigue usando la misma fórmula. Ya que si bien son cada vez menos los estudios de arquitectura que han sobrevivido a las últimas crisis, los estudios locales y con experiencia en la plaza donde se desarrolle la nueva promoción conocen mejor normativas y trámites urbanísticos particulares de cada uno de los municipios. En general, en estos barrios, las viviendas de los bloques que se han construido al mismo tiempo y por el mismo promotor suelen ser iguales, también porque les afecta la misma normativa. Hay un truco para el ojo no experto: cuando miramos las fachadas, si las ventanas o los balcones en cada una de las plantas coinciden en el mismo sitio significa que la distribución de las viviendas es la misma", explican.

Los cambios

Nadie puede decir que en los últimos años la construcción de viviendas no haya experimentado cambios. Ellas en concreto se retrotraen al 2007: "Fue con la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, donde se han regulado, entre otros muchos aspectos, los aislamientos térmicos y acústicos haciendo que la habitabilidad de las viviendas haya mejorado considerablemente en las viviendas construidas en la última década", explican. El confinamiento también nos ha hecho percatarnos de la importancia de un hogar cómodo, sobre todo si tenemos que pasar mucho tiempo en él. "Probablemente a partir de ahora las personas serán más exigentes como compradores y la calidad espacial de las casas mejorará".

Por supuesto, las casas por dentro también han ido cambiando con el paso del tiempo. Si las casas de los años 70 y 80 se caracterizaban por un estilo recargado (comedores negros laqueados, estampados de flores, colores pastel...) en la actualidad todo esto ha dado paso a un estilo mucho más minimalista, donde menos es más. Ellas 'culpan' a Ikea de esa gran revolución. "Hemos pasado de los muebles estilo 'remordimiento' heredados del franquismo a los de diseño minimalista, funcional, personalizable y asequible. Si antes la tendencia era amueblar los pisos por completo desde un inicio y a perpetuidad, hoy en día se opta por una decoración progresiva, en función de las necesidades, con una menor inversión económica en vista a su renovación cada ciertos años". Un signo, sin duda, de los cambios generacionales y, en definitiva, del paso del tiempo.

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