ESTRATEGIAS QUE FUNCIONAN

Trucos para ahorrar dinero con la gasolina o el diésel de tu coche

Al mismo tiempo que ahorramos combustible (y dinero), luchamos contra el cambio climático

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La incertidumbre económica a la que nos enfrentamos a causa de la crisis del coronavirus debe estimular nuestra capacidad de ahorrar por si en el futuro no nos van bien las cosas. Sin llegar a límites inalcanzables, se puede dejar de gastar bastante dinero en nuestra vida diaria si acumulamos pequeños ahorros a través de diferentes prácticas.

Uno de los elementos que puede permitirnos ahorros bastante notables es el automóvil. Muchos no tendrán que utilizarlo en su día a día (y eso que se ahorran), pero hay muchos que sí tienen que tirar de él para trabajar, desplazarse a determinados lugares o para llevar a otras personas.

Hay, claro está, diferentes estrategias que nos permiten ahorrar unos cuantos céntimos en cada desplazamiento, siendo la mayoría de ellas compatibles con la protección al medio ambiente. Doble objetivo cumplido: gastar menos y luchar contra el cambio climático.

Una conducción relajada, alejada de acelerones y frenazos, puede hacer que tus visitas a la gasolinera sean menos frecuentes

Como podrás haber adivinado, la principal misión con estas medidas que te proponemos, con la ayuda de Driven, es la reducir el consumo de tu automóvil, ya sea de gasolina, díésel o hibrido. Por fortuna, los coches eléctricos tienen un coste de uso y un impacto medioambiental más reducido, por lo que el ahorro en este apartado es más complicado.

Trucos para ahorrar en el día a día

Conduce suave: Una conducción más suave es la clave para ser un conductor más respetuoso con el medio ambiente. Esto hará que tengas que dar menos frenazos y que las aceleraciones sean menos bruscas lo que provocará que haya un menor gasto de combustible, lo que es igual de bueno para tu bolsillo que para la calidad del aire.

Cambia de marcha antes: Si tu coche es manual, procura cambiar de marcha antes de que el coche vaya demasiado acelerado, alrededor de las 2.000 rpm. Si es un coche automático, intenta seleccionar el modo de conducción más eficiente.

No cargues el coche en exceso: Cuanto más pesado sea tu coche y más resistencia al aire ofrezca, más combustible consumirá. Este consejo está especialmente pensado para el que sigue usando el maletero como un trastero para almacenar cosas.

La importancia de los neumáticos

Velocidad constante: Ir demasiado rápido gastará combustible extra, además de ser potencialmente peligroso. El control de crucero es útil para mantener una velocidad constante, sin acelerones ni frenazos, cuando la carretera y las condiciones lo permitan (sobre todo en viajes largos por autovías o autopistas).

Evita el aire acondicionado en ciudad y apuesta por bajar la ventanilla; en carretera, el consejo contrario: poner la climatización es más eficiente

En ciudad: Anticipa la conducción todo lo que puedas, sobre todo en ciudad. No aceleres bruscamente si te vas a detener en unos metros, suelta el acelerador en vez de frenar, evita estar tiempo al ralentí (a partir de un minuto es mejor apagar el coche), etc. Con esto, poco a poco, lograrás que tus visitas a la gasolinera se hagan menos frecuentes.

Revisa tus neumáticos: Llevar los neumáticos poco inflados, aparte de peligroso, hará que gastes más combustible, ya que hay más superficie de rueda en contacto con el asfalto y al coche le costará más moverse.

Uso del aire acondicionado: El aire acondicionado puede aumentar el consumo de combustible, así que, cuando sea posible, trata de abrir las ventanas en lugar de poner automáticamente el aire acondicionado. Sin embargo, la única excepción a esto es cuando se conduce a velocidad alta: entonces la climatización es más eficiente que abrir una ventana.

Alma, Corazón, Vida
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