La Guardia Civil investiga al actor porno

Qué es el rito del sapo bufo por el que fue detenido Nacho Vidal (y por qué no hacerlo)

Esta ceremonia chamánica en busca de la 'molécula de Dios' consiste en inhalar el veneno del bufo alvarius, un anfibio capaz de producir efectos psicodélicos a la par que graves riesgos para la salud

Foto: Ejemplar de bufo alvarius. (C.C.)
Ejemplar de bufo alvarius. (C.C.)
Autor
Tiempo de lectura4 min

Nacho Vidal sigue en la diana. Pese a haber quedado en libertad provisional por supuesta implicación en un homicidio imprudente durante la celebración de un ritual místico, la Guardia Civil de Xàtiva concluye en su informe que tanto el actor porno como su prima y un empleado de mantenimiento actuaron con temeridad el 28 de julio de 2019, cuando el fotógrafo toledano afincado en Valencia José Luis Abad falleció al inhalar los vapores del veneno generado por el sapo bufo, según recoge el diario 'Las Provincias'.

¿En qué consiste el ritual del sapo bufo? Aunque disfrazada de esoterismo, esta peligrosa práctica se basa en fumar el veneno del bufo alvarius, un sapo endémico del desierto de Sonora (México), cuyas glándulas situadas detrás de la cabeza producen más de una decena de secreciones con efectos alucinógenos. Especialmente grave es el efecto que provoca la molécula 5-MeO-DMT, que al circular por los receptores de serotonina del cerebro humano genera estados de alteración de conciencia. Ciertas corrientes chamánicas buscan obtener la 'molécula de Dios' mediante este proceso.

El uso ceremonial de esta sustancia es originario de México, pero recientemente se ha extendido a otras partes del mundo. Tal y como explica la Fundación ICEERS, a los pocos minutos de fumar o inhalar los vapores de la 5-MeO-DMT, muchas personas describen experiencias de profunda inmersión, hasta el punto de perder las referencias externas e incluso el control de su propio cuerpo durante unos minutos. Además de los riesgos neurológicos, consumir bufantoína puede provocar taquicardia o, incluso, la muerte. Según el relato de los investigadores que estudian el suceso de Valencia, Abad sufrió un infarto con convulsiones y asfixia, pero ninguno de los presentes se puso en contacto con los servicios de emergencia.

El propio Vidal cuenta en un vídeo que el ritual del sapo llegó a él a través de amigos que habían cambiado ésta por otras drogodependencias. Uno de ellos le invitó a su casa en Ibiza bajo la promesa de acabar con sus adicciones: "Me sacó una pipa con cristal, me la puso en a boca y fumé sin saber muy bien qué iba a pasar, sin saber qué esperar. Me dijeron que abriera los brazos, que mirara al sol, fumé con todas las ganas que podía y fue no acabar el humo y de repente... desconecté. Desconecté de una manera increíble. No sé adónde me fui ni el tiempo que pasó ni nada".

A partir de entonces, el actor porno promocionó en sus círculos estas sesiones lisérgicas. Sostiene que no cobraba por ellas, pero algunas fuentes del entorno del fallecido señalan que sí pedía una cantidad que justificaba por los gastos de preparación del ritual y que podía alcanzar los 600 euros por persona. "Hacía negocio con eso", insisten. Es algo que tendrá que determinar la investigación. En su declaración ante el juez, Vidal justificó el suceso como un desgraciado accidente en el que él tuvo protagonismo únicamente como espectador. Su abogado, Daniel Salvador, explicó a EFE que el actor defendió ante los instructores que el fotógrafo muerto ya había probado anteriormente esa sustancia y la quería volver a probar.

Sobre la sustancia tóxica en cuestión, Salvador explicó lo que ya aparece en el atestado de la Guardia Civil, que la sustancia inhalada fue la escama del sapo. "Es un alucinógeno potente. No creo que se pueda comprar con factura, supongo que recurrirían a internet. Parece estar muy extendido, sobre todo en Madrid, Barcelona, Valencia o Ibiza", aclara el abogado.

El consumo de psicodélicos procedentes de los batracios no es nuevo. Representaciones artísticas de Mesoamérica apuntan a que algunos chamanes precolombinos ya integraban los sapos en sus liturgias. Es el caso de los yacimientos olmecas, donde se han encontrado multitud de sapos de piedra; o los mayas, que han dejado para la posteridad pinturas de figuras humanas fumando a través de artilugios que conectaban con estos anfibios. Por su parte, la deidad mexica Xochipilli aparece representada con frecuencia con motivos vegetales identificados con distintas variedades de hongos, lo cual sugiere, también la utilización de estos alucinógenos.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios