san cristóbal magallanes jara

¡Feliz santo! ¿Sabes qué santos se celebran hoy, 21 de mayo? Consulta el santoral

Las Guerras Cristeras duraron tres años y enfrentaron a la Iglesia mexicana con el Gobierno: por el camino, miles de personas perdieron la vida, entre ellas este sacerdote pacífico

Foto: Cúpula de la catedral de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco (EFE)
Cúpula de la catedral de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco (EFE)
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Más de 30.000 hombres en España reciben el nombre de Cristóbal, y más de una fecha tienen para celebrar su santo: la Iglesia católica lo celebra, junto al día de Santiago Apóstol, el 25 de julio, aunque también los 31 de octubre en recuerdo del beato Cristóbal de Romagna; en la ortodoxa se conmemora el 9 de mayo y mientras, el calendario mozárabe prevé su propio San Cristóbal el 10 de julio. En cualquier caso, son muchos los santos y beatos incluidos en el santoral católico cuyo nombre es, total o parcialmente, Cristóbal, y uno de ellos es a quien se le homenajea cada 21 de mayo, en recuerdo a un sacerdote mexicano asesinado en la denominada Guerra Cristera (o Cristiada) en 1927.

Nacido en 1869 en Totatiche, en el estado mexicano de Jalisco, a los 19 años decidió, tras haber trabajado en distintos oficios, matricularse en el Seminario Conciliar de Guadalajara, lo que le llevó a convertirse en pastor de la parroquia de su pueblo natal. Cristóbal Magallanes Jara mostró gran devoción por el Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen del Rosario y se le consideraba tranquilo y servicial; esto no impidió que acabara siendo perseguido por el ejército federal. Dedicó gran parte de su vida a tratar de mejorar el nivel de vida de sus fieles, introduciendo la agricultura de riesgo; distribuyendo terrenos entre familias más pobres, predicando entre los indígenas huicholes e incluso llegó a fundar un hospicio para huérfanos, un asilo para ancianos y varias capillas en ranchos de su jurisdicción.

Pero en 1924 llegó al Gobierno Plutarco Elías Calles, y con él muchos cambios: en 1925, se trató de crear una iglesia apostólica mexicana, independiente del Vaticano y subordinada al estado mexicano; un año más tarde llegó una reforma —la conocida como 'Ley Calles'—, sellada en 1926, con la que separaba Estado e Iglesia, pero supeditaba la segunda al primero. Como respuesta, y tras la expulsión de varios sacerdotes extranjeros y el cierre de conventos y colegios religiosos, la Iglesia decidió suspender el culto: "Contando con el favor de Dios trabajaremos para que los artículos antirreligiosos de la Constitución sean reformados".

La guerra cristera tuvo lugar entre 1926 y 1929 en México
La guerra cristera tuvo lugar entre 1926 y 1929 en México

El llamamiento era pacífico —se basaba en la suspensión del culto— pero muchos grupos de feligreses se levantaron en armas, al grito de '¡Viva Cristo Rey!', buscando la derogación de la Constitución mexicana de 1917 (actualmente en vigor): aquí se inició un conflicto armado conocido como las Guerras Cristeras o Cristiadas, y que no llegaron a su fin hasta que se consiguió negociar la paz, Estados Unidos y Vaticano mediante. Pero en todo ese proceso, que duró tres años, fallecieron hasta 250.000 personas, y entre ellas, Cristóbal Magallanes Jara. El sacerdote había alzado la voz contra las armas, y llegó a publicar un artículoo en el que desechaba la violencia: "La religión ni se propagó ni se ha de conservar por medio de las armas. Ni Jesucristo, ni los Apóstoles, ni la Iglesia han empleado violencia con ese fin. Las armas de la Iglesia son el convencimiento y la persuasión por medio de la palabra": estas son algunas de las frases que se le atribuyen.

Soy y muero inocente (...), que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos

Sus últimos meses los vivió anímicamente bajo por la guerra en la que vivían los mexicanos, y el 21 de mayo de 1927, de camino a una ceremonia religiosa en uno de sus ranchos, fue detenido por el ejército federal, al mano del general Francisco Goñi. Fue encarcelado junto a su presbítero, Agustín Caloca, y acusados ambos de sostener la rebelión de los feligreses contra el Gobierno de Elías Calles, y aunque consiguió demostrar que no era así, el ejército no tuvo piedad y llevó a cabo su ejecución. La mañana del 25 de mayo ambos fueron trasladados a la casa municipal de Colotlán, en Jalisco, para ser ejecutados, y allí recibieron la asbolución sacramental el uno del otro.

Antes de ser ejecutados, Magallanes Jara trató de confortar a su compañero —"Tranquilízate, hijo, solo un momento y después el cielo"— y frente a sus verdugos acabó diciendo: "Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi mierte y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos". Sus reliquias se siguen venerando en el templo parroquial de Totatiche. El 22 de noviembre de 1992 fue beatificado por el papa Juan Pablo II, pero fue ocho años después, en el año 2000, durante el Jubileo, cuando éste canonizó no solo a Magallanes Jara, sino a otros 24 mártires mexicanos —22 sacerdotes y tres laicos—, entre los que se encuentra, por supuesto, su compañero de prisión y ejecución, Agustín Caloca. Más allá de Cristóbal Magallanes Jara, la Iglesia católica recuerda cada 21 de mayo —día de su captura a manos del ejército federal mexicano y aniversario también de su beatificación— a múltiples santos y beatos de su santoral católico: estos son todos los de este día:

  • San Eugenio de Mazenod
  • San Hemming
  • San Hospicio de Niza
  • San Mancio
  • San Paterno de Dariorige
  • San Polieucto
  • San Teobaldo de Viena
  • San Timoteo de Mauritania
  • Beato Juan Mopinot
Alma, Corazón, Vida

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