¿PODER ABSOLUTO?

La historia de Mohammed bin Salman: el 'millennial' más poderoso del planeta

Los negocios del príncipe de Arabia Saudí le han convertido a sus 34 años en el joven más acaudalado del planeta. Aquí repasamos su historia

Foto: File photo: saudi arabia's crown prince mohammed bin salman attends a meeting with u.s. secretary of state mike pompeo in jeddah
File photo: saudi arabia's crown prince mohammed bin salman attends a meeting with u.s. secretary of state mike pompeo in jeddah

De media, los jóvenes españoles se suelen independizar a los 29,5 años. Un dato que demuestra las dificultades de este rango de edad por valerse económicamente es decir, disponer de la capacidad de encontrar un trabajo estable, pagar un alquiler y cubrir los gastos de manutención. Otros, como Mohammed bin Salman, podría decirse que juegan en otra liga. A sus 34 años se ha coronado como uno de los más grandes magnates del mundo gracias a su opulenta herencia al trono de Arabia Saudita, adquirida en 2017.

HIjo del rey Salman, quien padece la enfermedad de Alzheimer, saltó hace poco a la parrilla informativa tras acordar la venta de un palacio de 20,234 hectáreas inspirado en la monarquía francesa absolutista de antes de la Revolución de 1789, ubicado en Louveciennes, Versalles, por alrededor de 300 millones de dólares, es decir, cerca de 275 millones de euros. Casi nada. Y aún hay más: las últimas noticias apuntan a que está a punto de formalizar la compra del equipo del Newcastle United en la Premier League inglesa por 373 millones de dólares, embarcando al conjunto futbolero en un ambicioso proyecto y superando a todos los propietarios del mundo del fútbol con un patrimonio neto calculado en 368.000 millones de dólares.

No adquirió experiencia militar. Nunca estudió en una universidad extranjera. Ni siquiera se desenvuelve bien con el idioma extranjero

Sin duda, el príncipe saudí, más conocido por sus siglas "MBS", es un habitual en las páginas de color salmón de los periódicos económicos. Pero su nombre también aparece en los confidenciales internacionales, los documentos secretos de las agencias de inteligencia más poderosas del mundo y las denuncias y críticas de las organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Entre otros líos diplomáticos, se le asocia con el asesinato perpetrado por agentes del gobierno saudita al periodista opositor Jamal Khashoggi en 2018 en la capital de Turquía, Estambul.

En su tierra natal, se percibe a Mohammed bin Salman como un dirigente de carácter reformista y con visión de futuro, que avanza en la secularización de una sociedad tan religiosa como la saudita, y que a su vez está empeñado en reformular la economía del país con su programa Saudi Vision 2030 que apunta a la diversificación de su músculo productivo en tecnología y turismo, restando así su dependencia del negocio del petróleo. También ha sido muy conocido por impulsar la integración de las mujeres en el mundo laboral y que se les permita conducir.

Pero más allá de todas estas informaciones sobre el príncipe saudí, que casi podemos encontrar "a granel" a lo largo y ancho de la red, la personalidad e historia de MBS sigue siendo una incógnita para la comunidad internacional, y sobre todo, para sus rivales. De ahí que en marzo de este mismo año se publicase una biografía titulada 'MBS: The Rise of the Power of Mohammed bin Salman', escrita por Ben Hubbard, prestigioso periodista del 'New York Times'.

"No hay revelaciones acerca de MBS, pero Hubbard, quien ha sido jefe de la redacción del 'New York Times' en Beirut y ha pasado más de una docena de años informando desde la región, ofrece una historia convincente para la gran audiencia: hay más reportajes que narraciones, más anécdotas que análisis profundos", reseña Kim Ghattas, periodista británica en 'NewStatesman'. "Al hacerlo, proporciona a los no expertos una biografía accesible que no peca de sensacionalismo, sino que ayuda a dar sentido a los recientes titulares sobre el joven príncipe impulsivo y peligroso".

Con el mismísimo Donald Trump. (Reuters)
Con el mismísimo Donald Trump. (Reuters)

¿Cómo define el propio autor de la biografía a su personaje? "Aún queda mucho por aclarar sobre cómo paso los 20 años MBS", resalta Hubbard. "Pero lo que está claro es aquello que no hizo antes de irrumpir en escena en 2015. Nunca dirigió una sola empresa que dejase huellas. No adquirió experiencia militar. Nunca estudió en una universidad extranjera. Nunca tuvo el control de nada, ni siquiera se desenvuelve bien con un idioma extranjero. Tampoco estuvo mucho tiempo en Estados Unidos, Europa u otros lugares de Oriente". A raíz de esto, ¿podemos decir que tuvo más que ver la suerte con la habilidad para llegar al poder que ostenta ahora?

Como reconoce Ghattas, fue cosa del destino. "Las reglas de sucesión en el reino no situaban a MBS en el orden jerárquico, pero dos próximos al trono murieron en 2012 y su padre, el rey Salman, se coronó como máximo heredero", asegura la periodista. "Hasta entonces, MBS permanecía recluido en la sombra. En enero de 2015, el rey Abdullah murió y Salmón accedió al trono. A la edad de 29 años, MBS fue nombrado Ministro de Defensa de Arabia Saudí entre otras posiciones de poder".

Desafió a la policía religiosa y trajo música, cine y teatro al austero reino en el que estas artes habían sido consideradas pecado durante siglos


"En 2017 emprendió una cruzada contra la corrupción, reuniendo a cientos de príncipes y empresarios en el hotel Ritz Carlton, despojándolos de sus fortunas y provocando un terremoto económico en el reino", relata la periodista. "Pero si bien hubo efectivamente corrupción en Arabia Saudita, estaba favorecida por un ambiente 'creado por la familia real' según la versión de Hubbard, de tal modo que la corona podría continuar beneficiándose de la misma".

"Aquí, finalmente, parecía que había un joven con ilusión, dispuesto a adaptar el reino al siglo XXI", prosigue Ghattas. "Y en muchos sentidos, MBS llegó a donde ningún otro miembro real había ido. Desafió a la policía religiosa y trajo música, cine y teatro al austero reino en el que estas artes habían sido considerado pecado durante siglos. Él entendió que esto era esencial para desactivar la parálisis de una población muy joven, muy aburrida y muy frustrada. También eliminó la prohibición de que las mujeres condujeran, mientras encarcelaba a las activistas que hacían campaña por este mismo derecho para que nadie tuviera la más mínima sospecha de que el activismo podía hacer algo contra una monarquía absoluta como la de Arabia Saudí".

Por todo ello, Mohammed bin Salman resulta ser uno de los personajes más carismáticos de la escena internacional que han dado los últimos años. ¿Se contentará este magnate simplemente con el poder total que le confiere disponer de una de las mayores fortunas del mundo o bien implementará cambios sociales en el seno de su país encaminados hacia el progreso? ¿Aplacará las voces disidentes con represión y censura como hicieron sus precedentes o relajará los mecanismos de control social para aspirar algún día a que su modelo de país sea lo más parecido a una democracia? Solo la historia lo dirá. Por el momento, parece que está empeñado en que todo el mundo sepa que, a sus 34 años, ya es una de las personalidades más poderosas de todo el mundo.

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