NI TE DARÁS CUENTA

Trucos para ahorrar dinero engañando a tu cerebro

No se avecinan buenos tiempos, por lo que todo el dinero que no te gastes, quizás te venga bien en el futuro

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La situación económica que estamos viviendo y que se perfila tras el Covid-19 no es nada alentadora. Los gurús económicos pronostican grandes pérdidas económicas, alzas del paro y, en definitiva, mayor pobreza para casi todos.

Quizás podemos adelantarnos a esta mala época que se cierne sobre nosotros y, como en la fábula de la hormiga y la cigarra, intentar ahorrar lo más posible y evitar gastos superfluos o, al menos, retrasarlos para tiempos de bonanza.

Muchos sostendrán que llegan justos a fin de mes y que no ven manera posible de ahorrar ni siquiera unos cuantos euros, pero hay bastantes maneras de aumentar tus ahorros, incluso puedes contar con la ayuda de algunos trucos mentales, en los que nos engañaremos a nosotros mismos, para lograrlo.

The Motley Fool es una compañía privada de asesoramiento financiero y de inversión con sede en los Estados Unidos que ha publicado una serie de consejos para que ayudemos a nuestro cerebro a ahorrar sin apenas esfuerzo.

Convéncete de que ganas menos

Lo primero que hay que hacer para convencerte de que tienes menos dinero a tu disposición para gastar es engañarte a ti mismo de que es así. Por eso, programa una transferencia mensual desde la cuenta en la que recibes la nómina o los pagos con una cantidad X a otra cuenta secundaria que también tengas a tu nombre. Si es el mismo día que recibes el dinero, mejor que mejor; y si es a otro banco, otro punto positivo, porque no verás el saldo al mismo tiempo que entras a operar en tu cuenta principal.

Si ahorras para comprar algo, intenta tenerlo presente constantemente en tu día a día, eso evitarás que malgastes el dinero en tonterias

Una vez que el dinero se ha ido de tu cuenta principal, se puede dar por hecho que nunca existió. Es un "recorte salarial" instantáneo con beneficios obvios: no tocarás ese dinero que has trasferido y esa cuenta secundaria irá engordando poco a poco.

Desafíate

Si te gustan los desafíos, puedes ponerte algún tipo de reto que incluya el ahorro. El más típico es depositar en un tarro grande un par de euros cada noche, aunque hay variedades como ir guardando todas las monedas de 2 euros con las que te encuentres.

Otra opción es el desafío del céntimo, que consiste en poner un céntimo en el frasco el primer día, dos céntimos en el segundo día y así sucesivamente. Al final del año, tendrás casi 700 euros (667,95 euros exactamente) ahorrados con muy poco esfuerzo.

Finalmente, y muy parecido, aunque más intensivo, es el desafío del euro, con la misma mecánica que el anterior (un euro el primer día, dos euros el segundo, tres el tercero, etc) pero con una duración de un mes. Ahorro final: 465 euros.

Piénsalo dos veces

Muchas de las compras que realizamos son por impulso, por lo que intenta atenuar ese deseo. Dulces, café, comer fuera y ropa son las principales adquisiciones que nos tientan.

Si tienes un problema con este tipo de compras, procura retrasar cualquiera de estas al menos por unas horas o días, y piensa si eran realmente necesarias. Lo más probable es que muchas de las cosas que parecían esenciales no lo sean después de darles una pensada. Cada vez que funcione, envía el dinero que habrías gastado directamente a tu cuenta de ahorros.

Visualiza tus objetivos

Si el ahorro que quieres lograr va destinado a la compra de un coche, un viaje o una televisión nueva, intenta tenerlo presente en tu día a día. Coge un tablón o una pizarra y pon fotos de tu objetivo, comparte cosas sobre tu objetivo en redes sociales, verbalízalo… eso hará que no te distraigas de tu objetivo y no gastes dinero en cosas que no necesitas.

Alma, Corazón, Vida

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