Así son los búnkeres para la élite que han disparado sus ventas por el coronavirus
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Así son los búnkeres para la élite que han disparado sus ventas por el coronavirus

En el último año, el alquiler o compra de resorts cavados bajo tierra se ha multiplicado por cuatro. Aunque la oferta está dirigida a multimillonarios, también hay opciones más baratas

Foto: Así son los búnkeres para la élite que han disparado sus ventas por el coronavirus
Así son los búnkeres para la élite que han disparado sus ventas por el coronavirus

Si el lector es un cinéfilo y aficionado de los mundos creados por George Lucas, seguro que recuerda esas pequeñas casas construidas bajo tierra del planeta Tatooine en las que Luke Skywalker creció protegido y a salvo de la persecución del Imperio presidido por Darth Vader. Es inevitable acordarse de estos rústicos hogares intergalácticos cuando echamos un vistazo a las imágenes de los búnkeres de la compañía Vivos, destinados a cubrir la seguridad de la élite económica en caso de una catástrofe mundial.

Mucho se ha especulado y hablado en torno a estos lugares de confinamiento, sobre todo en lo que se refiere a teorías de la conspiración. De hecho, ante la expansión del coronavirus y las imágenes apocalípticas que muchas ciudades de todo el mundo nos han dejado, sus ventas han aumentado un 400% en este último año, según informa un reportaje de ‘New York Post’.

Mis clientes saben que podría ocurrir cualquier desastre. Podemos estar a solo un mes del colapso

Vivos mantiene varias propiedades alrededor del mundo y en los cinco continentes. La más barata se encuentra en Datoka del Sur (unos 35.000 euros) mientras que la más cara en una montaña de Alemania, construida a partir de un antiguo refugio usado por los soviéticos de almacén de armamento, la cual cuesta 2 millones de euros. Evidentemente, el valor de cada uno de estos complejos oscila en base al lujo y acondicionamiento que ostentan sus instalaciones. Tal es así que su valoración general va medida a partir de estrellas, de la misma forma que los hoteles.

Su CEO, Robert Vicino, ha estado pendiente de las profecías apocalípticas desde siempre. Tal es así que arrancó su negocio en 2007, justo cuando todo el mundo hablaba del hipotético fin del mundo que iría a ocurrir el 2012 a raíz de las famosas predicciones de los mayas. El secreto de su éxito, según cuenta el diario neoyorkino, consiste en saber adaptar sus servicios a todo tipo de clases sociales, desde las más altas a las más pudientes.

El interior de uno de los búnkeres. (Vivos)
El interior de uno de los búnkeres. (Vivos)

“Mis clientes saben que podría ocurrir cualquier desastre", reconoce Vicino. “Las fichas de dominó están cayendo. Podemos estar a solo un mes del colapso. ¿Qué hará la gente cuando se quede sin dinero ni comida? Puede sonar feo, pero para entonces, será tarde para llamarme”, asevera, con orgullo y aplomo.

El más caro de ellos se llama Europe One y está ubicado en Alemania. Como mencionamos anteriormente, dispone de dos pisos: el primero se compone de 34 dormitorios, mientras que el de abajo es una sala de recreo y ocio con un billar, un cine y un pub. A cada familia se le asignan 765 metros cuadrados pero tienen la opción de extender su residencia hasta los 1.524 metros cuadrados, según describe un artículo de ‘Business Insider’.

Que no falten los rezos por el resto de la humanidad: Europe One contiene una capilla para dirigir las súplicas ante Dios. Cuando llegue el día del juicio final, la empresa tiene pensado hacer llegar a los clientes en helicópteros. En total, las instalaciones subterráneas ocupan 70.104 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, 70 kilómetros cuadrados. Si tienes ganas de alojarte en él, más vale que cuentes con una buena fortuna, puesto que cada apartamento cuesta 2,5 millones de dólares y una suite semiprivada asciende a los 40.000 dólares por persona.

Normalmente tenemos que esforzarnos para que la gente venga. Ahora, a los clientes parece haberles entrago urgencia por venir

A raíz de la crisis del coronavirus, su negocio es quizás uno de los pocos que han podido salir beneficiados de este contexto. Pero evidentemente, le han salido competidores. La empresa Rising S presume de abrir más el abanico de la oferta, ya que sus propiedades están aún más adaptadas a todas las clases sociales: el modelo estándar cuesta 111.000 euros por 150 metros cuadrados, según recoge la cadena ‘CNBC’.

Su CEO, Clyde Scott, reconoce que actualmente está recibiendo llamadas de todas las partes del mundo, lo que constata que se trata de un negocio en auge en estos tiempos tan convulsos. Survival Condo es otra de estas compañías que prometen la salvación a unos pocos cuando se produzca el desastre. “Por lo general, tenemos que esforzarnos para que la gente venga y haga un recorrido, pero ahora los clientes parecen tener urgencia por contactar con nosotros”, explican a la cadena de televisión norteamericana.

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Pero también hay hoteles en Estados Unidos que ya han empezado a acondicionarse para hacer frente a la irrupción del coronavirus en el país. Sin ir más lejos, el célebre y lujoso Petit Ermitage, localizado en West Hollywood, chequea la temperatura a todos sus huéspedes, tiene unidades de aire acondicionado individuales para evitar la transmisión de gérmenes, medidas de distanciamiento social y también se lleva a cabo una desinfección de los espacios cada media hora.

Toda precaución es poca para evitar en la medida de lo posible que el número de infectados crezca. Eso sí: seguramente tengan más probabilidades de engrosar la lista de contagiados aquellos que no disponen de tanto capital para escaparse a uno de estos retiros de tecnología puntera. Al final, como ilustran las películas de ciencia ficción, en situaciones catastróficas emergen de forma mucho más notoria esta distinción entre clases sociales. Que en este caso puede llevar a muchos a la salvación, y a otros a perecer en el olvido.

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