AFECTA, SOBRE TODO, TRAS LA MENOPAUSIA

Hombro congelado, la dolorosa lesión que te impide llevar una vida normal

Según los traumatólogos, entre el 3 y el 5% de la población padecerá esta dolencia en algún momento de su vida

Foto: El hombro congelado es una lesión dolorosísima. Foto: Pixabay
El hombro congelado es una lesión dolorosísima. Foto: Pixabay

¿Te resulta complicado y doloroso elevar el brazo, pasar la mano por encima de la cabeza o abrocharte el sujetador? ¿Tienes un dolor muy intenso o rigidez en el hombro? Si se dan estas dos condiciones, podrías estar sufriendo capsulitis adhesiva o retráctil o, como se le conoce más popularmente, hombro congelado.

Según los traumatólogos, entre el 3 y el 5% de la población lo padecerá en algún momento de su vida, dándose entre el 80 y el 90% de los casos en mujeres de entre 40 y 70 años, principalmente después de la menopausia. Mientras que los hombros son una de las partes más fuertes de nuestro cuerpo y ayudan en la movilidad libre, también son vulnerables a las lesiones.

Los primeros síntomas del hombro congelado son un dolor muy intenso en el hombro que suele empeorar por la noche. Esto comienza de manera repentina y sin una aparente causa que lo justifique, como un mal gesto, un golpe o una lesión. Con el tiempo, la persona que lo sufre empieza a notar una rigidez en la articulación que acaba derivando en la dificultad o imposibilidad de mover el hombro con normalidad.

Vulnerable a lesiones

Se produce cuando existe una inflamación en la cápsula de la articulación, lo que dificulta la movilidad de los ligamentos que unen los huesos que forman el hombro, aunque se desconocen con exactitud las causas que lo provocan. Entre las causas que se barajan están las lesiones en la zona, desequilibrios posturales (sobre todo la que sufrimos al desplazar la cabeza por delante de los hombros y no ir rectos) o inmovilidad articular. También los deportistas tienen más posibilidades de sufrir esta lesión.

Es imposible prevenir completamente un hombro congelado, aunque sí se puede minimizar el dolor de cuello y hombro

"El caso más común de lesiones que provocan el hombro congelado tiene lugar mientras se trata de llegar al asiento trasero del coche con el fin de recoger algo, mientras estás sentado en el asiento delantero. Esto normalmente estira la parte delantera del hombro y puede provocar el desarrollo de un hombro congelado", señala Raman Kant Aggarwal, Director del Instituto de Trastornos Musculo esqueléticos y Ortopedia, del Hospital de Medanta, en la India.

Según nos cuenta Times Now News, el proceso, en rasgos generales, es el siguiente: dolor en el hombro que empeora lentamente con el tiempo (desde tres meses a un año) y limitaciones en la movilidad del hombro. Posteriormente, el dolor puede reducirse, pero la rigidez puede empeorar, con lo que la movilidad se vuelve más difícil (una etapa de uno y dos años). Finalmente, la movilidad comienza a volver a la normalidad (entre seis meses y dos años). Si empiezas a sufrir estos síntomas, acude a tu traumatólogo, que te puede ayudar a enfocar mejor la necesaria recuperación.

Ojo con la postura

Aunque es imposible prevenir completamente un hombro congelado, ya que la afección puede ser provocada por múltiples factores, sí que se puede minimizar el dolor de cuello y hombro tomando ciertas medidas como desarrollar una mejor postura, optimizar tu entorno de trabajo, tomar descansos regulares en el trabajo y controlar el estrés, ya que el exceso de éste puede contribuir al dolor de cuello y hombro.

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