No te asustes

La extraña afección que puede sufrir tu oído cuando viajas en avión

Las azafatas pensaron que un pasajero estaba sufriendo un derrame cerebral, pero el diagnóstico de un médico concluyó que no

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El avión acababa de alcanzar la altitud de crucero cuando las azafatas preguntaron a los pasajeros si había un médico a bordo. Afortunadamente había uno, para alivio de la tripulación, dado que creían que uno de los pasajeros estaba sufriendo un derrame cerebral, un bloqueo repentino y peligroso de sangre que fluye hacia el cerebro, que puede provocar daño cerebral y, a veces, la muerte.

Pero el médico y profesor de medicina Alan J. Hunter se topó con síntomas extraños y severos muy diferentes a un derrame. "Cuando me acerqué al pasajero, vi que era joven y estaba en forma, con una caída facial completa en el lado derecho", escribió el médico en el informe del caso recientemente publicado en el 'Annals of Internal Medicine'. "Además de la caída facial, había perdido las arrugas de la frente y no podía cerrar el ojo derecho", añade.

El pasajero explicó que varios minutos antes, durante el ascenso del avión, había experimentado un dolor de cabeza repentino en el lado derecho de la cabeza, acompañado de un dolor de oído y una sensación de presión. A pesar de la dificultad para hablar y estar babeando, el joven estaba mentalmente alerta y podía articular frases, mostrando una fuerza física y coordinación normales. Le explicó a Hunter que no tenía afecciones médicas, pero que se había recuperado de un resfriado el día anterior.

Si el hombre hubiera sufrido un derrame cerebral, el avión habría tenido que aterrizar lo antes posible para que el pasajero pudiera recibir atención médica urgente. Pero los síntomas, aparentemente una forma de parálisis facial llamada parálisis de Bell, cuyas causas a menudo no están claras, no necesitaban que se aterrizase, concluyó Hunter.

Sea lo que fuere que desencadenó esta parálisis facial de inicio rápido, no fue un derrame cerebral, pensó Hunter, sino otro hecho más: algo muy probablemente relacionado con el vuelo, y específicamente, del momento del despegue, que fue cuando comenzaron los síntomas. "Me concentré en el momento en que se produjo la afección, que ocurrió durante el ascenso, y en la resolución de la infección del tracto respiratorio superior del paciente", explica Hunter.

A pesar de su dificultad para hablar, el joven estaba mentalmente alerta y podía articular frases, mostrando fuerza física y coordinación

Lo primero que se preguntó a si mismo el especialista fue "si la disminución de la presión atmosférica podría haber supuesto un aumento en la presión del oído medio, en la trompa de Eustaquio, bloqueando la transmisión a las ramas del séptimo nervio".

Al pasajero se le administró aire enriquecido con oxígeno y se le pidió que intentara aliviar la presión en sus oídos, utilizando métodos como bostezar, tragar y la maniobra de Valsalva. Después de 15 minutos, contó que se sentía mejor y su bloqueo de oído había desaparecido; Unos minutos después de eso, todos sus síntomas parecían haberse resuelto.

La parálisis del avión

Después de aterrizar, Hunter investigó los síntomas extraños que experimentó el hombre y descubrió que había precursores en la literatura médica, incluido un caso documentado de "parálisis del avión" descrito en un informe de 2018.

"Identifiqué varios casos descritos como barotrauma facial", explicó el médico. Sin embargo, con mayor frecuencia, los problemas surgen en circunstancias relacionadas con el buceo. "La condición ocurre durante el ascenso de los buceadores y con poca frecuencia en un vuelo, durante el viaje por tierra a gran altura, después de ciertas operaciones en el oído medio", añadió.

Según Hunter, el barotrauma facial puede ocurrir cuando la presión atmosférica disminuye, como sucede en la cabina de un avión durante el despegue. Cuando esto sucede, aumenta la presión en el oído medio, lo que lleva a lo que se llama disfunción isquémica del nervio facial (también conocido como neurapraxia).

El barotrauma facial puede ocurrir cuando la presión atmosférica disminuye, como sucede en la cabina de un avión durante el despegue

Si bien los síntomas son severos y pueden ser angustiantes, no solo porque se parecen a algunos de los signos reveladores de un derrame cerebral agudo, la buena noticia es que la parálisis facial unilateral como esta es solo temporal y se puede solucionar con 15-30 minutos de ejercicios para aliviar la presión del oído medio y al respirar aire enriquecido con oxígeno.

"En la mayoría de los casos esta situación es limitada en el tiempo, rara vez suele ser persistente o recurrente", contó Hunter. "Los antihistamínicos profilácticos, los descongestionantes o los corticosteroides pueden reducir el edema y las secreciones de la mucosa y prevenir los episodios recurrentes", concluyó.

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