Tu signo del zodiaco no es el que crees: hemos calculado mal las fechas
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ASTRONOMÍA, QUE NO ASTROLOGÍA

Tu signo del zodiaco no es el que crees: hemos calculado mal las fechas

Aunque afirmamos que son doce sin dudar, desde hace años la ciencia ha reconocido que existe una constelación más unida a la eclíptica

Foto: El reloj de Praga, con los símbolos del Zodíaco. (iStock)
El reloj de Praga, con los símbolos del Zodíaco. (iStock)

Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Piscis, Libra, Escorpio, Sagitario o Capricornio. ¿Cuál es el tuyo? Dependiendo del mes en el que hayas nacido, se te asigna uno, ya que podemos hacer cualquier cosa menos elegir el año y el mes de nuestra llegada al mundo. Muchas personas creen que estos signos pueden marcar la personalidad de las personas, y otras que, de algún modo, ofrecen predicciones sobre los próximos días. En todo caso, no debes asociar la palabra "zodiaco" a temas de videntes, ya que hacen referencia a constelaciones reales que se estudian en una disciplina científica tan seria como la Astronomía.

Oh, espera. Vayamos por partes. Para los más despistados, hay dos términos que hay que diferenciar bien: Astronomía, que es la ciencia que estudia todo lo relativo al espacio (cuyos pioneros fueron entre otros Copérnico, Kepler o Galileo) y la Astrología, que es la disciplina seudocientífica relativa a la predicción del destino individual en base a la posición de estas estrellas y planetas en el firmamento. Estas diferencias estriban en que los astrónomos son científicos, mientras que los astrólogos son adivinos.

El zodiaco se forma a partir de una banda en el cielo llamada "eclíptica" y representa la trayectoria del Sol a lo largo de un año vista desde la Tierra

Aunque son términos totalmente opuestos entre sí, tienen un origen etimológico común. En un principio, ambas estaban englobadas bajo el término de Astrología, ya que en latín significa "discurso de las estrellas". No fue hasta el siglo XVI, con la invención del método científico cartesiano, cuando se separaron y nació el término Astronomía para referirse al estudio de los cuerpos celestes. A partir de ese momento, la astrología tomó el cariz de superchería y hasta entonces son muchas las personas que aseguran tener cierta habilidad para leer las estrellas y de ahí extender una predicción de futuro o del estado ánimo de una persona concreta.

El zodiaco se forma a partir de una banda de 18 grados de ancho en la esfera celeste llamada "eclíptica", la cual no es fija, ya que representa la trayectoria del Sol a lo largo de un año vista desde la Tierra. Esta, a su vez, se divide en doce partes iguales llamadas "signos zodiacales", tomando como referencia el punto aries, es decir, la intersección entre la eclíptica y el Ecuador.

Foto: El grupo de mujeres de Harvard (Foto: Wikipedia)

De este modo, cada uno de los 12 signos del zodíaco comprende exactamente un arco de 30 grados de longitud, y dos bandas de 9 grados de latitud, el valor utilizado por el astrónomo y matemático Simon Newcomb para construir el catálogo zodiacal. En teoría, cada signo encaja a la perfección en esas "porciones de cielo de 30 grados" (si se permite la expresión), que si lo multiplicamos por 12 el resultado son 360 grados, el total de la bóveda celeste.

"En realidad, esto no es del todo cierto, ya que las constelaciones varían mucho en forma y tamaño", observa James Kaler, profesor de Astronomía de la Universidad de Illinois, en un artículo de 'Alternet'. "Por ejemplo, el Sol atraviesa la constelación de Escorpio en solo cinco días, pero tarda 38 en atravesar la de Tauro. Esta es una de las razones por las que los signos astrológicos no siguen para nada a las constelaciones zodiacales".

¿Un tercer signo?

Esto lleva a muchas interpretaciones sobre el tema. Una de ellas es la que afirma que en realidad existe un signo zodiacal más. Se trata de Ofiuco, ubicado entre el 29 de diciembre y el 18 de diciembre, y es observado entre la constelación de Escorpio y Sagitario. La primera referencia de este signo se da en 1930, cuando la Unión Astronómica Internacional fijó su posición como constelación en la eclíptica. Pero no tuvo mucho eco, no hasta que la NASA publicó un tuit en el que admitían la existencia del signo decimotercero, desencadenándose una gran respuesta de los usuarios que hizo que el tema se volviera viral.

El efecto de precesión

Más allá de estas consideraciones, Kaler quiere llamar la atención sobre otro fenómeno astronómico que también echa por tierra la creencia de que existen doce signos zodiacales: la precesión. Se trata del movimiento asociado con el cambio de dirección en el espacio que experimenta un cuerpo en su eje de rotación. Para comprenderlo mejor, es el fenómeno físico que sucede por ejemplo en una peonza al girarla. Cuando su eje de rotación no es vertical, es decir, no rueda a pleno rendimiento, el objeto posee un movimiento como de cabeceo.

Movimiento de precesión de un trompo o peonza.

"Este movimiento altera la vista del zodiaco desde la Tierra, haciendo que las constelaciones parezcan deslizarse hacia el este, aproximadamente un grado", asevera el científico. "Aunque es muy lenta e imperceptible, la precesión fue descubierta alrededor del año 150 a. C. por Hiparco de Nicea". Pase lo que pase, no deberías tomar en serio a aquellas personas que aseguran plena fiabilidad en predicciones sobre tu destino. Y, en todo caso, observar el espacio con las lentes de la fascinación y el entusiasmo, ya que no hay nada tan desconocido como lo que hay ahí arriba. Incluido tu propio destino.

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